{"id":4002,"date":"2013-09-26T09:17:30","date_gmt":"2013-09-26T09:17:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/iun-nuevo-lebensraum\/"},"modified":"2024-04-29T10:30:20","modified_gmt":"2024-04-29T08:30:20","slug":"iun-nuevo-lebensraum","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/iun-nuevo-lebensraum\/","title":{"rendered":"\u00bfUn nuevo lebensraum?"},"content":{"rendered":"<p>Alguien, no recuerdo qui\u00e9n, dijo que Alemania era el pueblo mejor dotado en inteligencias per c\u00e1pita de Europa, pero tambi\u00e9n la naci\u00f3n que m\u00e1s est\u00fapidamente se hab\u00eda comportado en el Viejo Continente. Sin citar el aserto, el historiador brit\u00e1nico Mark Mazower achaca ese comportamiento tr\u00e1gicamente disparatado al ideal de la Gran Alemania, ligado de modo indefectible a la exigencia de un lebensraum (espacio vital).<\/p>\n<p>La aspiraci\u00f3n a un Estado com\u00fan que ocupara todos los territorios poblados por gentes de lengua alemana \u2014muchos de esos pagos, habitados tambi\u00e9n por eslavos o magiares\u2014 no fue originalmente enunciada por los nazis, como muchos creen, sino por el ge\u00f3grafo Friedrich Ratzel (1844-1904), y tuvo su precedente hist\u00f3rico en la conferencia de Frankfurt (1848), un foro de inspiraci\u00f3n liberal que ya preconiz\u00f3 la necesidad de unificar pol\u00edticamente a todas las comunidades germanoparlantes. El mismo prop\u00f3sito figur\u00f3 m\u00e1s tarde en los planes continentales del \u201cCanciller de Hierro\u201d, Otto von Bismark, y antes y durante la Gran Guerra de 1914-1918, del k\u00e1iser Guillermo II.<\/p>\n<p>Con <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/la-bailarina-de-hitler\/\">Hitler<\/a> en el poder, los antiguos planes se maximizaron. Ya no se trataba solamente de replegar en torno a un Estado de fronteras ensanchadas a todos los alemanes dispersos por el continente, sino de ocupar la totalidad de Europa central y oriental a despecho \u2013o a deg\u00fcello\u2013 de sus dem\u00e1s pobladores, con la finalidad de garantizar una tierra rica en recursos para la proliferaci\u00f3n de la etnia germana. El sue\u00f1o hitleriano estribaba en una Gran Alemania desde el Rin hasta los Urales y del B\u00e1ltico al mar Negro, con una tupida red de colonias de alemanes armados extendida sobre las campi\u00f1as polaca y sovi\u00e9tica. Aspiraci\u00f3n que Mazower tambi\u00e9n integra, m\u00e1s globalmente, en la tradici\u00f3n colonialista europea, y que el propio Hitler justific\u00f3 apelando a la doctrina Monroe: Europa tambi\u00e9n necesitaba, como Am\u00e9rica, una potencia militar supervisora de su vida diplom\u00e1tica y econ\u00f3mica, y a la saz\u00f3n responsable de una labor civilizatoria entre los infrahombres del este. Por supuesto, el nuevo orden devendr\u00eda tras la eliminaci\u00f3n f\u00edsica de los jud\u00edos europeos.<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva, el nazismo no ser\u00eda sino manifestaci\u00f3n radical, y extrema en su crueldad, de una inveterada conciencia de superioridad cultural y moral que mediatiz\u00f3 las relaciones exteriores de Alemania desde mediados del siglo XIX hasta finales de la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>La derrota alemana de 1945 impidi\u00f3 la culminaci\u00f3n de los planes hitlerianos. No supuso, sin embargo, la ruina de Alemania, m\u00e1s all\u00e1 de los enormes estragos humanos y materiales ocasionados por el propio conflicto. Durante la posguerra, gracias a la ayuda financiera del Plan Marshall, a la condonaci\u00f3n de la mitad de las cuantiosas indemnizaciones de guerra (Tratado de Londres, 1953), y c\u00f3mo no a la elevada formaci\u00f3n cultural, cient\u00edfica y t\u00e9cnica de los ciudadanos alemanes, sumada a su esp\u00edritu emprendedor, la Rep\u00fablica Federal logr\u00f3 situarse a la cabeza econ\u00f3mica y social de Europa. Con tal posici\u00f3n, durante lustros desembols\u00f3 generosamente millones de marcos con destino a los fondos europeos que contribuyeron a la modernizaci\u00f3n econ\u00f3mica de Italia, Espa\u00f1a, Irlanda, Portugal y Grecia.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de 1990, la Comisi\u00f3n Europea toler\u00f3 a rega\u00f1adientes el desequilibrio de las cuentas federales, debido a los gastos de la unificaci\u00f3n de los dos estados germanos. Fue a finales de ese decenio cuando un canciller socialdem\u00f3crata, Gerhard Schr\u00f6der, alarmado por el crecimiento del gasto p\u00fablico heredado de dicho proceso, impuls\u00f3 reformas parcialmente restrictivas en las legislaciones laborales y de pensiones. Lejos de afianzar a su autor con la bondadosa p\u00e1tina del realismo y la mesura, dichas medidas crearon una profunda alarma social en torno a la viabilidad del estado del bienestar, de modo que tal inquietud facilit\u00f3 el triunfo de las pol\u00edticas de austeridad predicadas por la cristianodem\u00f3crata Angela Merkel en las elecciones generales de 2005. La canciller anunci\u00f3 que no ser\u00edan reducidas las partidas de educaci\u00f3n e investigaci\u00f3n, palabra cumplida, ni se mermar\u00eda \u201cla cohesi\u00f3n social\u201d, promesa de dudosa realizaci\u00f3n, puesto que los recortes en gasto social han afectado principalmente a los trabajadores en paro y a los emigrantes, precisamente los sectores m\u00e1s vulnerables de la sociedad alemana; adem\u00e1s, impuls\u00f3 los minijob, trabajos a tiempo parcial que han aminorado los costes laborales para los empleadores de m\u00e1s de dos millones y medio de trabajadores. Sin embargo, las clases medias han mantenido grosso modo sus condiciones de trabajo y prestaciones sociales, aunque los grupos profesionales del sector p\u00fablico vieran congelada parte de su retribuci\u00f3n.<\/p>\n<p>El cuidado demostrado por <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/los-dominios-de-merkel\/\">Merkel<\/a> en no perturbar el estatus social de las clases medias germanas no ha tenido parang\u00f3n en su pol\u00edtica europea. La mandataria ha impuesto en la zona euro una pol\u00edtica de \u201cSolidaridad, s\u00ed, pero con condiciones\u201d que m\u00e1s all\u00e1 del acertijo impl\u00edcito se ha traducido en una tenaz oposici\u00f3n al uso de la liquidez del Banco Central Europeo en el alivio de los elevados intereses de la deuda soberana de algunos pa\u00edses de la zona euro. Seg\u00fan Merkel, los intereses reclamados por el mercado decrecer\u00e1n conforme se recorte el gasto p\u00fablico de los estados concernidos, lo que har\u00e1 m\u00e1s cre\u00edble su solvencia. Y en la reducci\u00f3n de ese gasto no hay componendas ni derechos sociales que valgan. Todo ello acompa\u00f1ado de cierta oficiosa cantinela de desprecio hacia pa\u00edses que son tomados por corruptos y poco eficientes\u2026 Rumor que desgraciadamente apuntalan ciertas deficiencias clamorosas en la organizaci\u00f3n pol\u00edtica y administrativa de los mismos.<\/p>\n<p>Salvando las inmensas distancias con Hitler, suma de todas las vesanias, Merkel y adl\u00e1teres est\u00e1n cayendo en una actitud de tutela y dominio con altos grados de despotismo, incluso de crueldad hacia sus socios m\u00e1s d\u00e9biles. La negativa a la emisi\u00f3n de deuda conjunta europea y a los eurobonos, rotundamente expresada en el cierre de la campa\u00f1a electoral previa a las elecciones del pasado domingo 22 de septiembre, hizo evidente que los sentimientos de la canciller hacia el padecimiento social \u2014es decir: humano\u2014 de los pa\u00edses meridionales de la Uni\u00f3n es pura ret\u00f3rica; una cuesti\u00f3n de modales fatuos. Ni siquiera la severa educaci\u00f3n pietista de la canciller le sugiere nuevas perspectivas \u2014inspiradas en el amor cristiano, \u00bfpor qu\u00e9 no?\u2014 para abordar la profunda crisis econ\u00f3mica de sus depauperados socios. Y la frustraci\u00f3n y el dolor que la situaci\u00f3n acaba volvi\u00e9ndose contra el ideal pol\u00edtico de cohesi\u00f3n europea.<\/p>\n<h2>Lebensraum y Merkel<\/h2>\n<p>Cabr\u00eda preguntarse si pervive en el merkelato una mentalidad discriminatoria hacia otras naciones, como ocurri\u00f3 en \u00e9pocas pasadas que asistieron al alumbramiento del concepto de lebensraum. Porque es plausible atribuir los fundamentos de la pol\u00edtica de austeridad impuesta por la canciller Merkel a un presupuesto basal neoliberal, pero tal vez no sea arriesgado suponer que esa misma directriz ideol\u00f3gica se refuerza con la vitamina de una conciencia secular de superioridad germana. Ser\u00eda, desde luego, un planteamiento elitista debidamente adaptado a los nuevos tiempos, con sustituci\u00f3n del etnicismo hitleriano por el orgullo patrio ante un desarrollo material evidentemente superior al alcanzado en el flanco meridional de la Uni\u00f3n Europea, y que se toma como fruto de m\u00e9ritos humanos propios de la naci\u00f3n alemana. Tampoco pretender\u00eda una modificaci\u00f3n de las fronteras europeas, reconocidas por Alemania mediante tratados internacionales, pero ese aspecto se ve paliado por un espacio europeo con libre circulaci\u00f3n de capitales, en el que la industria alemana puede implantarse, como hace, en pa\u00edses que le garantizan mayor rentabilidad por causas diversas. Ni se pretende dominar Rusia, pero s\u00ed invadirla con mercanc\u00eda: el gigante eslavo se ha convertido en destinataria preferente de las exportaciones germanas, gran mercado que ha paliado el decrecimiento de la demanda de productos alemanes en los pa\u00edses sure\u00f1os de la Uni\u00f3n Europea (una consecuencia de la crisis de los mismos).<\/p>\n<p>Sea como fuere, parece que pintan bastos para Grecia, Portugal y Espa\u00f1a. As\u00ed lo quiere la canciller de Europa. Por cierto: uno de los pa\u00edses que accedi\u00f3 en 1953 a la condonaci\u00f3n de la mitad de las reparaciones de guerra germanas fue Grecia, principal v\u00edctima del inmovilismo financiero de Merkel.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alguien, no recuerdo qui\u00e9n, dijo que Alemania era el pueblo mejor dotado en inteligencias per c\u00e1pita de Europa, pero tambi\u00e9n la naci\u00f3n que m\u00e1s est\u00fapidamente se hab\u00eda comportado en el Viejo Continente. 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