{"id":3629,"date":"2013-07-07T09:58:12","date_gmt":"2013-07-07T07:58:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/weegee-el-cronista-del-hampa\/"},"modified":"2024-05-26T20:43:35","modified_gmt":"2024-05-26T18:43:35","slug":"weegee-el-cronista-del-hampa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/weegee-el-cronista-del-hampa\/","title":{"rendered":"Weegee: El cronista del hampa"},"content":{"rendered":"<p>Fot\u00f3grafo de sucesos y de cr\u00f3nica social, Weegee se especializ\u00f3 en los asesinatos de la Mafia. Este cronista del hampa, al igual que los protagonistas de las novelas negras, merodeaba por la noche neoyorquina con su inseparable c\u00e1mara, con la que configur\u00f3 un crudo retrato de la ciudad en los a\u00f1os treinta y cuarenta. Hoy es un autor de culto. Pero \u00bfqui\u00e9n se escond\u00eda bajo su curioso pseud\u00f3nimo?<\/p>\n<p>Cuando en 1910 lleg\u00f3 el peque\u00f1o Usher H. Fellig con su madre Rachel y hermanos a Ellis Islan, al funcionario de inmigraci\u00f3n le son\u00f3 demasiado extra\u00f1o el nombre de Usher y registr\u00f3 al ni\u00f1o como Arthur. \u00c9l era el segundo de siete hermanos, los tres hermanos m\u00e1s j\u00f3venes nacieron ya en tierra americana. Ellis Islan fue la puerta de entrada a Nueva York para millones de inmigrantes que llegaron en oleadas desde el siglo XIX. En su oficina de inmigraci\u00f3n federal se tramitaron los papeles de veinte millones de personas entre 1892 y 1954. La gente se amontonaba a la espera del permiso de entrada despu\u00e9s de unos viajes largos y penosos, la triste situaci\u00f3n no desanim\u00f3 al reci\u00e9n \u201cbautizado\u201d Arthur, para \u00e9l aquella peque\u00f1a isla era el lugar m\u00e1s bello del mundo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_13170\" aria-describedby=\"caption-attachment-13170\" style=\"width: 278px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-13170 size-full\" src=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Weegee-International_Center_of_Photography.jpg\" alt=\"weegee\" width=\"278\" height=\"349\" srcset=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Weegee-International_Center_of_Photography.jpg 278w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Weegee-International_Center_of_Photography-239x300.jpg 239w\" sizes=\"(max-width: 278px) 100vw, 278px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-13170\" class=\"wp-caption-text\">Arthur H. Fellig &#8216;Weegee&#8217;.<\/figcaption><\/figure>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/arthur-fellig-weegee-by-weegee\/\">Arthur H. Fellig<\/a> naci\u00f3 un 12 de junio de 1899 en la ciudad de Zloczew, Austria (actualmente Zloczew pertenece a Polonia) en el seno de una familia jud\u00eda. En su tierra natal, los Fellig se dedicaban a hacer de intermediarios entre los granjeros locales y el ej\u00e9rcito austr\u00edaco al que prove\u00edan de alimentos. Su origen jud\u00edo les hizo perder el contrato con el ej\u00e9rcito y las persecuciones y pogromos les obligaron a emigrar completamente arruinados. Primero emigr\u00f3 el padre de familia, Bernard Fellig, en 1907. De fuertes convicciones religiosas, abandon\u00f3 sus estudios para ser rabino y ejerci\u00f3 m\u00faltiples oficios en su nueva patria. Durante tres a\u00f1os ahorr\u00f3 el dinero necesario para poder reunir a la familia. Como tantos inmigrantes de la \u00e9poca, se instalaron en el Lower East Side de Manhattan donde los especuladores construyeron casas baratas. Una zona que por aquel entonces era bastante insalubre por la cercan\u00eda de los pantanos. Los Fellig compartieron su peque\u00f1o apartamento con las chinches y otros insectos. El calor humano les ayudaba a soportar los fr\u00edos inviernos, y los calores del verano los combat\u00edan, Arthur y sus hermanos, durmiendo en las escaleras de incendios.<\/p>\n<h2>Weegee: un \u00absin techo\u00bb en Manhatan<\/h2>\n<p>Arthur abandon\u00f3 pronto la escuela para llevar un jornal a casa. Con catorce a\u00f1os se hizo vendedor callejero de golosinas y tambi\u00e9n trabaj\u00f3 en una tienda de fotograf\u00eda. Un d\u00eda vio a un fot\u00f3grafo ambulante retratando a ni\u00f1os montados en un poni y descubri\u00f3 el Ferrotipo, una t\u00e9cnica muy popular en Estados Unidos por su bajo precio. Produc\u00eda unos resultados parecidos al <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/daguerre-el-presunto-inventor-de-la-fotografia\/\">daguerrotipo<\/a> aunque de menor calidad. Decidiendo que esa ser\u00eda su profesi\u00f3n, compr\u00f3 por correo todo lo necesario y en pocos meses dominaba la t\u00e9cnica. Como fot\u00f3grafo ambulante se dedic\u00f3 a fotografiar ni\u00f1os por el Central Park, para ello alquilaba los fines de semana un peque\u00f1o poni al que llamaba Hipo y que hac\u00eda las delicias de sus peque\u00f1os clientes. El trabajo fue decayendo y los gastos del poni fueron aumentando lo que hizo que Arthur diera fin a su incipiente carrera de fot\u00f3grafo ambulante. Coincidiendo con este hecho y a\u00fan siendo un adolescente, dej\u00f3 la casa familiar para huir de la estricta disciplina paterna. Esta fue una \u00e9poca dura donde el joven se convirti\u00f3 en un \u201csin techo\u201d durmiendo en parques y comiendo en los centros de beneficencia. Durante varios a\u00f1os ejerci\u00f3 un sinf\u00edn de trabajos, desde lavaplatos hasta pastelero.<\/p>\n<p>En todo ese tiempo, continu\u00f3 estudiando <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/la-fotografia-es-considerada-una-forma-de-arte\/\">fotograf\u00eda<\/a> por su cuenta hasta que se emple\u00f3 en un estudio de fotos de identidad durante tres a\u00f1os. Despu\u00e9s fue ayudante de un fot\u00f3grafo comercial hasta que en 1921 pas\u00f3 a trabajar en los laboratorios del The New York Times, donde adem\u00e1s de revelar las fotos de sus compa\u00f1eros, de vez en cuando era enviado a cubrir algunas noticias en el turno de noche. Cansado de estar relegado en las entra\u00f1as del peri\u00f3dico sin ver la calle la mayor parte del tiempo, empez\u00f3 a trabajar para varias publicaciones, entre ellas un rotativo que destac\u00f3 por su novedoso tratamiento del dise\u00f1o gr\u00e1fico y la maquetaci\u00f3n de sus fotograf\u00edas, era el PM Daily. Pero realizar las fotos y tener que recorrerse las redacciones para venderlas, se torn\u00f3 duro y poco pr\u00e1ctico, por lo que, en 1924, recal\u00f3 en la agencia Acme Newspictures que luego se convertir\u00eda en la United Press International (UPI). Esta agencia se encargaba de proveer de im\u00e1genes a los tres peri\u00f3dicos m\u00e1s importantes de la ciudad: El Daily News, el World Telegram y el Herald Tribune.<\/p>\n<h2>El crimen como negocio<\/h2>\n<p>Fue en este trabajo donde naci\u00f3 el personaje de Weegee. Aunque fue contratado como t\u00e9cnico de laboratorio, pronto sali\u00f3 a las calles con su c\u00e1mara documentando los sucesos que otros fot\u00f3grafos no quer\u00edan cubrir. Su jornada comenzaba cuando muchos de sus compa\u00f1eros estaban durmiendo, de 22.00 a 05.00 horas, se pasaba las noches en el cuartel de polic\u00eda de Manhattan pegado al teletipo. Los jefes de redacci\u00f3n pagaban diez d\u00f3lares por una foto de un cad\u00e1ver y en esto Weegee fue el rey, tanto que se plantearon rebajar este precio ante la cantidad de material que les proporcionaba. Era la \u00e9poca previa a la Gran Depresi\u00f3n del 29, y los cien d\u00f3lares semanales que sacaba nuestro personaje eran una peque\u00f1a fortuna. La asombrosa rapidez en llegar a las escenas de los cr\u00edmenes, incendios, suicidios&#8230; fue el origen del curioso apodo de Weegee, el nombre es la versi\u00f3n fon\u00e9tica en ingl\u00e9s de la \u201cOuija\u201d el juego supuestamente adivinatorio del vaso y el tablero. Lo que naci\u00f3 como una broma de sus compa\u00f1eros, se convirti\u00f3 en su firma y el nombre por el que a\u00fan se le recuerda. En 1927 dej\u00f3 de trabajar para la Acme News.<\/p>\n<p>En 1934 se traslad\u00f3 a un c\u00e9ntrico y peque\u00f1o apartamento del Center Market Place, este fue su hogar hasta 1947, pero un hogar muy particular. Todas las habitaciones estaban repletas de cordeles donde colgaban para su secado cientos de fotos de incendios, ambulancias, furgones policiales y cad\u00e1veres, muchos cad\u00e1veres, el propio Weegee lleg\u00f3 a decir que ten\u00eda la impresi\u00f3n de vivir en el dep\u00f3sito de cad\u00e1veres municipal. Cansado de que sus fotos se publicaran sin su firma, y con un m\u00e9todo de trabajo ya muy depurado, decide en 1935 establecerse como fotoperiodista \u201cfreelancer\u201d \u2013por cuenta propia-. Ten\u00eda los suficientes contactos como para poder acceder a las noticias sin la necesidad de la cobertura de un medio de comunicaci\u00f3n: porteros de hotel, conductores de ambulancia, camareros, polic\u00edas&#8230; conformaban una extensa telara\u00f1a de informadores que a cambio de unos d\u00f3lares hac\u00edan una llamada a \u201cEl Famoso Weegee\u201d, que as\u00ed era como firmaba Arthur sin ning\u00fan pudor.<\/p>\n<h2>Cinco horas con Weegee<\/h2>\n<p>Su cuartel general estaba en las comisar\u00edas de Manhattan, y conoc\u00eda tanto la noche, que llegaba a predecir los tipos de delitos por las horas de la siguiente forma: De media noche a la una, mirones y exhibicionistas, de una a dos, asaltos a las tiendas todav\u00eda abiertas, de dos a tres, incendios y accidentes de coches; a las cuatro cerraban los bares y las broncas por exceso de copas eran habituales, los polic\u00edas acud\u00edan a los garitos a echar a los clientes m\u00e1s remolones y aprovechaban para tomarse unas copas en la trastienda. De cuatro a cinco, allanamientos, cristales rotos&#8230; de cinco en adelante se produc\u00edan los casos m\u00e1s graves, la gente se hab\u00edan quedado levantada toda la noche preocupada por la salud, el dinero, el amor&#8230; y comenzaban a saltar por las ventanas. Duro, pero este era el material con el que trabajaba nuestro fot\u00f3grafo. La fama, para algunos mala, de Weegee se fue acrecentando hasta llegar a publicar en la prestigiosa revista Life en 1937. Al a\u00f1o siguiente, en 1938, se produjo un hecho que cambiar\u00eda sustancialmente el m\u00e9todo de trabajo de Weegee. Gracias a sus buenos contactos con la polic\u00eda, obtuvo el permiso para llevar una emisora policial en su coche siendo el primer civil al que se le conced\u00eda tal privilegio. Desde ese momento deja las comisar\u00edas y su destartalado Chevrolet se convirti\u00f3 en casa y oficina. Todo estaba a punto para que nuestro protagonista volara por la ciudad con su c\u00e1mara \u201cSpeed Graphic\u201d, los informes de sucesos y la m\u00fasica cl\u00e1sica, eran la banda sonora de sus noches neoyorquinas.<\/p>\n<p>A nuestro fot\u00f3grafo le gustaba explicar sus aventuras en la barra del bar Sammy\u2019s y en los locales de la Photo-League, la m\u00e1s importante asociaci\u00f3n de fotograf\u00eda social de EE.UU. y que reun\u00eda a un importante plantel de fot\u00f3grafos y cineastas liberales con inquietudes sociales, lo que le cost\u00f3 ser perseguida durante la \u201cCaza de brujas\u201d. La Photo-League fue clausurada definitivamente en 1951 por supuestas actividades antipatri\u00f3ticas nunca probadas. Fue en los locales de esta asociaci\u00f3n donde Weegee realiz\u00f3 su primera exposici\u00f3n en 1941. Tanto el t\u00edtulo \u2013\u201cEl crimen es mi negocio\u201d- como las fotos causaron un fuerte impacto. Weegee conoci\u00f3 en esta asociaci\u00f3n a otros fot\u00f3grafos que no pertenec\u00edan al mundo de la prensa sensacionalista y, sin duda, esto hizo que sus intereses fotogr\u00e1ficos y motivaciones sociales y est\u00e9ticas se ampliaran.<\/p>\n<h2>Deformar la realidad<\/h2>\n<p>La fama del reportero se extendi\u00f3 por toda la ciudad y los c\u00edrculos art\u00edsticos empezaron a fijarse en sus im\u00e1genes haciendo gala una vez m\u00e1s de su inmodestia y su sentido de la autopromoci\u00f3n y el espect\u00e1culo, a\u00f1adi\u00f3 un \u201cgran\u201d a su nombre y pas\u00f3 a llamarse \u201cEl Gran Weegee\u201d. Hasta entonces los intentos de publicar su trabajo en forma de libro fueron en vano, editores y museos rechazaban este tipo de material, cosa que pronto cambiar\u00eda. Los jefes de redacci\u00f3n quisieron explotar la fama del fot\u00f3grafo y lo mandaban a cubrir actos sociales, fiestas y todo tipo de saraos del mundo de la far\u00e1ndula y la pol\u00edtica. Sus fotos ya no s\u00f3lo se publicaban en los tabloides, tambi\u00e9n en revistas como Life, Look, Vogue&#8230; Algunas fotos suyas fueron incluidas en exposiciones colectivas del Museum of Modern Art (MOMA) en 1943 y 1948. El conjunto de la obra de Weegee se empez\u00f3 a valorar cuando se publicaron sus libros que mostraban una ciudad desnuda, precisamente as\u00ed se titul\u00f3 su primer libro, \u201cNaked City\u201d de 1945.<\/p>\n<p>El a\u00f1o 1947 fue de grandes cambios en la vida de Weegee. Se cas\u00f3 con Margaret Atwood de la que se divorciar\u00eda tres a\u00f1os despu\u00e9s y viaj\u00f3 a Hollywood donde residi\u00f3 cinco a\u00f1os. El director de cine Jules Dassin le compr\u00f3 los derechos del t\u00edtulo del libro \u201cNaked City\u201d para realizar una pel\u00edcula con dicho t\u00edtulo e inspirada en el libro. Durante su estancia en la Meca del cine, Weegee realiz\u00f3 varios oficios en producciones cinematogr\u00e1ficas, como t\u00e9cnico, asesor e incluso de extra en varias pel\u00edculas como \u201cEn busca de marido\u201d protagonizada por Cary Grant en 1948. Sigui\u00f3 haciendo fotos para su libro sobre <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/hollywood-tiene-miedo\/\">Hollywood<\/a> y empez\u00f3 a utilizar una especie de caleidoscopio adaptado por \u00e9l al objetivo de la c\u00e1mara. Con esta t\u00e9cnica hizo unas estupendas caricaturas que tuvieron mucha fama, quiz\u00e1 las m\u00e1s conocidas fueron las foto-caricaturas de Kruschev y Marilyn Monroe. La experiencia cinematogr\u00e1fica de Weegee continu\u00f3 con la realizaci\u00f3n de cortos en 16 mm, como \u201cWeegee\u2019s New York\u201d, \u201cCocktail Party\u201d y \u201cThe Idiot Boy\u201d. En 1963 lleg\u00f3 a ser asesor del mism\u00edsimo Stanley Kubrick en \u201cTel\u00e9fono rojo, \u00bfvolamos hacia Mosc\u00fa?\u201d.<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que Weegee se dej\u00f3 deslumbrar por el \u201cstarsystem\u201d, pero estaba fuera de su territorio y volvi\u00f3 a Nueva York en 1952 y sigui\u00f3 haciendo fotos con su t\u00e9cnica deformante. Entre 1958 y 1959 hizo una gira por Europa y varias ciudades de la antigua URSS dando conferencias sobre su trabajo. Hab\u00eda dejado el periodismo activo y se dedic\u00f3 a escribir y a la fotograf\u00eda experimental. Saturado del crudo realismo documental al que dedic\u00f3 toda su vida, la \u00faltima etapa de la obra de Weegee est\u00e1 repleta de abstracciones y desnudos deformados con objetivos especiales. Enfermo de diabetes y con graves problemas de salud, Arthur Fellig, alias \u201cEl Gran Weegee\u201d, muri\u00f3 el 26 de diciembre de 1968 a la edad de 69 a\u00f1os. Su compa\u00f1era y disc\u00edpula Wilma Wilcox, que le acompa\u00f1\u00f3 hasta sus \u00faltimos momentos, se hizo cargo de archivar y difundir su legado.<\/p>\n<h2>Periodismo de denuncia<\/h2>\n<p>La formaci\u00f3n fotogr\u00e1fica de Weegee fue totalmente autodidacta y emp\u00edrica. Cuando comenz\u00f3 su trabajo desconoc\u00eda a los grandes maestros que viv\u00edan en su ciudad como Stieglitz y Steichen, que eran inmigrantes como \u00e9l. Sin duda, su relaci\u00f3n con la Photo-League ampli\u00f3 los horizontes fotogr\u00e1ficos del reportero. Esta asociaci\u00f3n de izquierdas rompi\u00f3 con los elitistas y esteticistas \u201cCamara-Club\u201d tan en boga en esa \u00e9poca. Dedicados a la documentaci\u00f3n de los barrios populares y a surtir de im\u00e1genes a la prensa progresista, a finales de los a\u00f1os cuarenta ampliaron sus objetivos est\u00e9ticos y tem\u00e1ticos dando entrada a muchos fot\u00f3grafos que no se dedicaban a la fotograf\u00eda documental propiamente dicha. Quiz\u00e1 Weegee empez\u00f3 a conocer los trabajos de sus compa\u00f1eros de asociaci\u00f3n como Dorotea Lange, Aaron Siskind, MorrisEngel&#8230;<\/p>\n<p>Un precedente de su trabajo ser\u00eda el realizado por Jacob August Riis (1849-1914), un periodista de origen dan\u00e9s que se dedic\u00f3 a cubrir los sucesos para la prensa neoyorquina entre 1877 y 1888. Utiliz\u00f3 su trabajo para denunciar la degradaci\u00f3n de los barrios marginales y las condiciones de trabajo de sus habitantes. Sol\u00eda acompa\u00f1ar sus reportajes con fotos realizadas con c\u00e1mara oculta y fue de los primeros en utilizar un precedente del flash de magnesio. Public\u00f3 su trabajo bajo el t\u00edtulo: \u201cC\u00f3mo vive la otra mitad del mundo\u201d. Las fotos de Weegee, como las de Riis, son directas, opresivas, expresionistas, de una luz dura proporcionada por el fogonazo del flash; es esta luz lo que hace que sus personajes destaquen sobre el fondo oscuro de la ciudad. Sin ninguna pretensi\u00f3n est\u00e9tica, estas fotos marcaban un estilo, seguramente no buscado por su autor, que conectaba muy bien con la est\u00e9tica del cine negro, la literatura \u201cpulp\u201d y las corrientes documentales de la fotograf\u00eda urbana. Estaban destinadas a publicarse en una prensa barata y con medios de reproducci\u00f3n no aptos para recoger calidades y gradaciones tonales, por eso eran fotos muy contrastadas e ideales para los tabloides de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Vecinos de Manhattan durmiendo en las escaleras de incendios para combatir el calor, ni\u00f1os sonriendo a la c\u00e1mara mientras un cad\u00e1ver yace en el asfalto, parejas captadas por la luz \u201cnegra\u201d \u2013ultravioleta, invisible al ojo humano- de su flash especial, las caras de total impotencia de las v\u00edctimas de incendios, la foto del asesinato del banquete de San Genaro, la fiesta del barrio de Little Italy, territorio de la Mafia, las damas enjoyadas entrando en la \u00f3pera mientras una vagabunda las observa&#8230; son algunas de las muestras del mundo iconogr\u00e1fico de Weegee. Los desnudos deformados, las abstracciones y la utilizaci\u00f3n de la t\u00e9cnica de solarizaci\u00f3n que populariz\u00f3 Man Ray, marcaron su \u00faltima producci\u00f3n fotogr\u00e1fica que recordaba a las vanguardias y la fotograf\u00eda de los surrealistas.<\/p>\n<h2>Weegee: el ojo p\u00fablico<\/h2>\n<p>Los libros de historia de la fotograf\u00eda dedican pocas l\u00edneas a la figura de nuestro personaje, as\u00ed como a otras figuras que se han dedicado al periodismo gr\u00e1fico, a excepci\u00f3n de los m\u00edticos <a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/robert-capa-reportero-de-guerra\/\">Robert Capa<\/a> y W. Eugene Smith, sin embargo en EE.UU., Weegee tiene muchos seguidores entre el mundo de la creaci\u00f3n. Los guionistas de la serie televisiva \u201cExpediente X\u201d se encuentran entre ellos, por eso se inspiraron parcialmente en la vida de Weegee para uno de sus cap\u00edtulos, concretamente para el titulado \u201cTithonus\u201d, que nos habla de un reportero con capacidad para predecir la muerte y, como el mito griego que da nombre al episodio, est\u00e1 condenado a la vida eterna. Otro seguidor de Weegee es el director de cine Howard Franklin que no dud\u00f3 en declarar que su pel\u00edcula \u201cEl Ojo P\u00fablico\u201d era un acto de amor por este fot\u00f3grafo. En el filme, un fot\u00f3grafo de sucesos interpretado por Joe Pesci, se hace llamar \u201cEl Gran Bernzy\u201d y recorre las violentas noches de Manhattan como en su d\u00eda lo hizo \u201cEl Gran Weegee\u201d.<\/p>\n<hr \/>\n<p><em><strong>Nota redacci\u00f3n<\/strong>:\u00a0Este reportaje pertenece a una serie que Javier Coria public\u00f3 en el n\u00famero 21 -p\u00e1gs de la 26 a la 55- de la revista de historia \u00abCl\u00edo\u00bb, en 2003. Con el t\u00edtulo \u00abLos fot\u00f3grafos que retrataron la historia\u00bb, se habla de Weegee, Capa, Nadar, y Daguerre, entre otros.<\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fot\u00f3grafo de sucesos y de cr\u00f3nica social, Weegee se especializ\u00f3 en los asesinatos de la Mafia. 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