{"id":3077,"date":"2013-04-03T14:39:08","date_gmt":"2013-04-03T12:39:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/diez-anos-de-cambio-sin-atropello\/"},"modified":"2022-10-21T18:45:39","modified_gmt":"2022-10-21T16:45:39","slug":"diez-anos-de-cambio-sin-atropello","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/diez-anos-de-cambio-sin-atropello\/","title":{"rendered":"Diez a\u00f1os de cambio sin atropello"},"content":{"rendered":"<p>El 1 de enero de 2003, a las 17 horas y cuatro minutos, comenzaba el ma\u00f1ana en Brasil. Eso al menos asegur\u00f3 poco despu\u00e9s Luiz In\u00e1cio Lula da Silva, quien en ese preciso instante recib\u00eda de Fernando Henrique Cardoso la banda presidencial, mientras una orquesta militar arrancaba con las notas alegres y solemnes del himno nacional. En las calles inexistentes de esa ciudad ut\u00f3pica e imposible que es Brasilia, 150.000 personas segu\u00edan con entusiasmo y emoci\u00f3n un traspaso de poderes que se sent\u00eda especial: por primera vez en la historia de Brasil un obrero sin apenas estudios era investido presidente del pa\u00eds.<\/p>\n<p>El propio Lula, c\u00f3modo con el calor de aquellos miles de \u201ccompa\u00f1eros y compa\u00f1eras\u201d que se hab\u00edan reunido en la futurista ciudad, se encargar\u00eda se subrayar el car\u00e1cter hist\u00f3rico de aquel d\u00eda: \u201cNo soy el resultado de una elecci\u00f3n. Soy el resultado de una Historia. Estoy concretando el sue\u00f1o de generaciones y generaciones que antes de m\u00ed, lo intentaron y no lo consiguieron\u201d. Se iniciaba pues un tiempo nuevo, cuya palabra clave, seg\u00fan el veterano sindicalista, iba a ser \u201ccambio\u201d. Un cambio anhelado que deb\u00eda, en cualquier caso, afrontarse con prudencia manteniendo \u201cbajo control nuestras muchas y leg\u00edtimas ansiedades sociales\u201d. El influyente diario Folha de S\u00e3o Paulo sintetiz\u00f3 al d\u00eda siguiente ambos mensajes en el titular de su portada: \u201cCambio sin atropello\u201d.<\/p>\n<p>Una d\u00e9cada despu\u00e9s de aquella jornada nadie pone en duda que Brasil ha experimentado un \u201cmilagro\u201d econ\u00f3mico que hoy por hoy le permite hablar de igual a igual con las principales potencias del mundo. En este tiempo, adem\u00e1s, ha obtenido unos incuestionables avances en la reducci\u00f3n de la pobreza. Sin embargo, la debilitaci\u00f3n de ese crecimiento registrado en los \u00faltimos meses o el alcance real de los cambios introducidos hacen que esta etapa del Partido de los Trabajadores\u00a0 (PT) al frente del gobierno brasile\u00f1o, primero bajo la presidencia de Lula y en los \u00faltimos dos a\u00f1os de Dilma Rousseff, provoque diferentes interpretaciones.<\/p>\n<p>De hecho, algunos, incluso, cuestionan abiertamente la idea fuerza lanzada por Lula en aquella jornada, el cambio, y subrayan el continuismo con las pol\u00edticas neoliberales impulsadas por Cardoso y el Partido de la Social Democracia de Brasil (PSDB). El l\u00edder hist\u00f3rico tucano, como se conoce a los seguidores del PSDB, fue especialmente expl\u00edcito e ir\u00f3nico al respecto durante un reciente acto en Belo Horizonte. All\u00ed, donde respald\u00f3 a A\u00e9cio Neves como\u00a0 aspirante del PSDB para las elecciones presidenciales de 2014, Cardoso rechaz\u00f3 la supuesta falta de proyecto conservador y afirm\u00f3: \u201cQuien no tiene proyecto es quien est\u00e1 gobernando, porque ellos tomaron el nuestro. Ahora mismo est\u00e1n discutiendo la privatizaci\u00f3n de la distribuidora de energ\u00eda el\u00e9ctrica. Lo que pas\u00f3 en Brasil fue una usurpaci\u00f3n de proyectos\u201d.<\/p>\n<p>Una valoraci\u00f3n rechazada tajantemente por el PT que en los materiales editados con motivo de la conmemoraci\u00f3n, insiste en contraponer los logros de esta \u201cd\u00e9cada gloriosa\u201d al \u201cproyecto neoliberal\u201d impulsado por los gobiernos predecesores. Ahora bien, a la hora de calificar sus propias propuestas son m\u00e1s prudentes en los adjetivos, optando por la ambigua etiqueta de \u201cproyecto desarrollista\u201d. Por lo pronto, el programa excluye cualquier referencia al conflicto de clases, para destacar su apuesta por la \u201cmovilidad social\u201d y presentando una realidad donde la contradicci\u00f3n principal se da entre \u201clos que tienen trabajo y el enorme ej\u00e9rcito de desempleados\u201d. No es extra\u00f1o, pues, que en un reciente acto p\u00fablico la presidenta Rousseff alardeara de que el principal objetivo social de su pol\u00edtica es \u201cser un pa\u00eds de clase media\u201d.<\/p>\n<p>Por lo pronto, los petistas a la hora de evaluar estos diez a\u00f1os de gobierno \u00a0ponen el acento en los grandes par\u00e1metros macroecon\u00f3micos. En este sentido, destacan la ca\u00edda de la deuda p\u00fablica un 41% en relaci\u00f3n con el PIB, o la contenci\u00f3n de una inflaci\u00f3n heredada al 9,2 y que en la actualidad rondar\u00eda el 5,8%. Del mismo modo, subrayan el incremento del 20,6% experimentado por los salarios reales durante esta d\u00e9cada, por encima del aumento de productividad durante el periodo. Unos datos especialmente relevantes ya que una de las prioridades es desarrollar urgentemente un mercado interno, que permita afrontar crisis como la que arrastran los mercados internacionales en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Para conseguirlo el gobierno ha favorecido un incremento del 70,7% del salario m\u00ednimo, situado actualmente en 678 reales (unos 265 euros). Igualmente,\u00a0 ha propiciado la creaci\u00f3n de 18,5 millones de empleos, situando las tasas de desempleo y de trabajo informal en los niveles m\u00e1s bajo de su historia. Al mismo tiempo, ha puesto en marcha programas de redistribuci\u00f3n de rentas como Bolsa Familia, Brasil Sem Miseria o el plan Brasil Carinhoso que habr\u00eda sacado de la pobreza extrema a 16,4 millones de brasile\u00f1os. Con todo ello, el PT estima que la desigualdad de rentas se redujo en un 11,4% y que la pobreza absoluta retrocedi\u00f3 un 37,3%. La presidenta destacaba este esfuerzo al asegurar que en Brasil, durante los \u00faltimos a\u00f1os, \u201ccerca de 40 millones de personas fueron incorporadas a la llamada nueva clase media, en el mayor movimiento de ascenso social en la historia del pa\u00eds. La miseria extrema pas\u00f3 a ser combatida con una acci\u00f3n sistem\u00e1tica de apoyo a las familias m\u00e1s pobres y con hijos j\u00f3venes\u201d. De hecho, la presidenta estima que solo quedar\u00edan 700.000 familias en situaci\u00f3n de pobreza extrema, por lo que augura que un Brasil sin miseria podr\u00eda ser realidad en 2014, a\u00f1o en que tendr\u00e1 que revalidar su cargo ante las urnas.<\/p>\n<p>Por lo pronto, la principal preocupaci\u00f3n en el Palacio de Planalto es evitar que la crisis econ\u00f3mica se cuele en el pa\u00eds. Para ello, en los \u00faltimos meses se han impulsado pol\u00edticas de reactivaci\u00f3n de la econom\u00eda con una bajada de los tipos de inter\u00e9s, la rebaja de impuestos y la rebaja de algunas facturas con especial incidencia en las familias, como la luz. Todo ello est\u00e1 sumiendo al pa\u00eds en un espejismo consumista simb\u00f3licamente encarnado en dos hechos. Por un lado, la creaci\u00f3n de la firma Favela Shopping por un empresario carioca que aspira a promover microcentros comerciales en estas comunidades s\u00edmbolo del Brasil pobre. Por otro lado, el mill\u00f3n y medio de brasile\u00f1os de clase media alta que cada a\u00f1o aterrizan en Miami para ir de compras por valor, seg\u00fan el Departamento de Comercio de EE UU,\u00a0 de unos 8.500 millones de d\u00f3lares, A ello se a\u00f1ade el ambicioso programa de 53 millones de euros anunciado por el gobierno para mejorar las infraestructuras p\u00fablicas del pa\u00eds y la perspectiva de dos grandes eventos como son el Mundial de F\u00fatbol de 2014 y las Olimpiadas de Rio de Janeiro en 2016.<\/p>\n<p>Sin embargo, con un 15,5% de su comercio exterior pendiente de la evoluci\u00f3n de la econom\u00eda china y un 44,6% de las exportaciones vinculadas a productos primarios, el supuesto milagro brasile\u00f1o ve como se le encienden algunas luces de alarma. As\u00ed, el pa\u00eds cerr\u00f3 2012 con un crecimiento del PIB del 0,95% lejos del 4,5% registrado en 2011 y de las previsiones oficiales. De este modo,\u00a0 Brasil se sit\u00faa a la cola en el crecimiento de los pa\u00edses BRICS y pierde la sexta posici\u00f3n que disfrutaba en el ranking de las econom\u00edas del mundo. Al mismo tiempo el temor a un repunte inflaccionario, que se est\u00e1 acercando al techo de 6,5% que se hab\u00eda marcado el gobierno como meta para este a\u00f1o, hace que el Banco Central no descarte una posible subida de los tipos de inter\u00e9s para tratar de contener los precios, con el consiguiente riesgo para el consumo en un pa\u00eds donde hasta las golosinas pueden pagarse con tarjeta de cr\u00e9dito.<\/p>\n<p>Tampoco faltan voces que matizan el reivindicado compromiso social de los gobierno de Lula y Rousseff. Un combate contra la miseria extrema y la exclusi\u00f3n social que, seg\u00fan destaca en su documento el PT, ha permitido elevar hasta el 23% del PIB el gasto social del Estado, frente al 13,5% que representaba en 1985. Un esfuerzo inversor que incluye, entre otras, iniciativas como Minha Casa, Minha Vida con el que se quiere superar el d\u00e9ficit de viviendas, si bien algunos analistas consideran que est\u00e1 beneficiando m\u00e1s a sectores de clase media que a las capas sociales m\u00e1s desfavorecidas. En cualquier caso, ese nivel de gasto social queda muy matizado si en lugar de retroceder al final de la dictadura militar se realiza la comparaci\u00f3n con el nivel de gasto social del 22,1% que, seg\u00fan los datos de la CEPAL, ya exist\u00eda en Brasil cuando Lula lleg\u00f3 a la presidencia.<\/p>\n<p>Pero la principal cr\u00edtica que se lanza a las pol\u00edticas petistas para combatir la pobreza es que en ning\u00fan momento cuestionan las estructuras que generan esa pobreza. La controvertidaCarta a los Brasile\u00f1os lanzada por Lula poco antes de conquistar la presidencia no dej\u00f3 de ser un claro mensaje al poder financiero de que el PT respetar\u00eda las reglas del juego. Reglas, claro, marcadamente neoliberales. Ese continuismo ser\u00eda encarnado en el primer gobierno de Lula por el nombramiento de Antonio Palocci como ministro de Hacienda y de Henrique Mirelles como presidente del Banco Central, ambos exponentes de la ortodoxia m\u00e1s neoliberal. Sus iniciativas en los seis primeros meses de gobierno introdujeron un recorte presupuestario de unos 12.000 millones de reales, al tiempo que se elevaba la tasa de intereses para el pago de la deuda hasta un 26,5% anual.<\/p>\n<p>El economista Paulo Pasarinho subraya esa aceptaci\u00f3n de las reglas del mercado. En declaraciones al peri\u00f3dico Brasil de Fato, Pasarinho destaca el peso que los impuestos sobre el consumo final tienen en la pol\u00edtica recaudatoria del Estado, lo que hace que sean las capas populares, que acaban consumiendo pr\u00e1cticamente todo lo que ganan, quienes en definitiva soportan una mayor presi\u00f3n fiscal. Al mismo tiempo, considera que la reducci\u00f3n de la desigualdad ha sido en realidad una reducci\u00f3n de la disparidad salarial entre el conjunto de la clase trabajadora, sin que ello haya\u00a0 alterado los intereses de unas clases altas que, incluso, han visto ampliada su diferencia de renta respecto a las clases medias y bajas.<\/p>\n<p>\u201cLa manera en c\u00f3mo el Estado gasta sus recursos beneficia a los ricos que detentan la riqueza monetaria\u201d, comenta el economista. \u201cBasta comprobar como la mitad del presupuesto de la Uni\u00f3n se dirige a la remisi\u00f3n de gastos financieros. Si se gastara en programas de salud, educaci\u00f3n, transporte p\u00fablico, si retornasen a los ciudadanos en forma de recursos p\u00fablicos, eso representar\u00eda redistribuci\u00f3n de la renta\u201d, comenta Pasarinho. \u201cSin embargo, la mayor parte de lo recaudado es destinada al pago de d\u00e9bitos financieros derivados de lo que yo llamo la industria de la deuda p\u00fablica que beneficia a un sector de privilegiados\u201d.<\/p>\n<p>Y el impacto presupuestario de la deuda es demoledor. Seg\u00fan los datos divulgados por la Auditoria Cidad\u00e3 da D\u00edvida, la amortizaci\u00f3n de la deuda y el pago de intereses absorbi\u00f3 unos 753.000 millones de reales en el presupuesto de la Uni\u00f3n de 2012, lo que supone el 43,9% de las cuentas aprobadas por Dilma Rousseff, 45.000 millones de reales m\u00e1s que el a\u00f1o anterior. Seg\u00fan la portavoz de esta organizaci\u00f3n, Mar\u00eda Lucia Fattorelli, los presupuestos de este a\u00f1o prev\u00e9n destinar a la deuda 900.000 millones de reales, mientras que partidas como educaci\u00f3n deber\u00e1n contentarse con 71.700 millones; sanidad, con 87.700 millones, o las actuaciones en la reforma agraria, con 5.000 millones.<\/p>\n<p>Este \u00faltimo aspecto, la reforma agraria, es una de las grandes decepciones de estos a\u00f1os de gobierno petista. Tambi\u00e9n en este caso los n\u00fameros son elocuentes y reflejan esa moderaci\u00f3n a la hora de alterar la estructura agraria brasile\u00f1a. Si bien es cierto que tras la llegada de Lula dej\u00f3 de criminalizarse desde el gobierno a un movimiento como el MST -no as\u00ed desde otras instituciones p\u00fablicas, como los tribunales-, no menos cierto es que la llegada del PT al gobierno lejos de acelerar la aplicaci\u00f3n de la reforma agraria incluso la ralentiz\u00f3. As\u00ed, frente a los 4.410 asentamientos regularizados en los 8 a\u00f1os de gobierno de Cardoso, la d\u00e9cada de Lula y Rousseff solo ha puesto en marcha 3.711. Actualmente, m\u00e1s de 150.000 campesinos sin tierra siguen acampados exigiendo alternativas a su situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Parad\u00f3jicamente, en este mismo periodo se han incrementado las grandes propiedades. En este sentido, destaca el incremento del 1.000% en las explotaciones superiores a las 100.000 hect\u00e1reas, que han pasado de 22 en el a\u00f1o 2003 a 2008 en 2011. Una expansi\u00f3n realizada al calor del crecimiento de cultivos transg\u00e9nicos como la soja. La consultora Celeres, especializada en agronegocio, calcula que este tipo de cultivos ocupan una extensi\u00f3n de 37,1 millones de hect\u00e1reas, con un incremento de la superficie del 14% el pasado a\u00f1o. Esto supone que el 54,8% de los campos productivos brasile\u00f1os se est\u00e1 destinado a los cultivos transg\u00e9nicos.<\/p>\n<p>Este fuerte peso de los propietarios agr\u00edcolas en la econom\u00eda brasile\u00f1a, explica a su vez otras decepcionantes actuaciones registradas durante estos a\u00f1os. Es el caso, de la regularizaci\u00f3n de los territorios ind\u00edgenas, amenazados muchos de ellos por la presi\u00f3n de grandes propietarios o proyectos mineros o energ\u00e9ticos, como los que se ciernen sobre las comunidades del r\u00edo Xing\u00fa. O la no menos decepcionante ley forestal, que ha disparado las alarmas sobre la protecci\u00f3n de espacios como la Amazonia, al tiempo que ha vuelto a poner de relieve el peso pol\u00edtico del lobby ruralista.<\/p>\n<p>Las ambig\u00fcedades y contradicciones del \u201cproyecto desarrollista\u201d han tenido en las pol\u00edticas educativas una de sus m\u00e1s destacadas plasmaciones. Ciertamente, algunos datos son incuestionables. Si durante los a\u00f1os de mandato de Cardoso,\u00a0 el presupuesto de educaci\u00f3n nunca super\u00f3 los 30.900 millones de reales, los gobierno petistas han llegado a situarlo en los 73.900 millones. Con todo, el porcentaje del PIB destinado a educaci\u00f3n apenas supera el 5%, si bien, el pasado a\u00f1o Dilma Rousseff asumi\u00f3 \u00a0la vieja reivindicaci\u00f3n de la comunidad educativa de elevarlo hasta el 10%, un nivel que espera alcanzar en 2020 invirtiendo para ello los royalties que pagan al Estado las empresas petroleras. Tambi\u00e9n ha promovido un sistema de cuotas para potenciar el acceso educativo a las comunidades negra e ind\u00edgena, se ha asumido la reclamaci\u00f3n de potenciar el servicio de guarder\u00eda o se ha realizado un esfuerzo en formaci\u00f3n profesional que ha permitido duplicar el n\u00famero de alumnos hasta alcanzar los 6,7 millones.<\/p>\n<p>Sin embargo, no pocos de estos avances han sido fruto de la presi\u00f3n social y la movilizaci\u00f3n del profesorado. De hecho, no pocos reprochan que Lula desaprovechara el respaldo social logrado, eludiera compromisos presupuestarios y asumiera los criterios del gobierno de Fernando Henrique Cardoso en el Plan Nacional de Educaci\u00f3n (PNE 2001-2010). Entre estos \u00faltimos, el PT manten\u00eda en gran medida los criterios privatizadores de su antecesor. De hecho, en estos a\u00f1os el Estado ha repartido m\u00e1s de un mill\u00f3n de becas para estudiar en universidades privadas que, a la vez, se han visto beneficiadas por exenciones fiscales superiores a los 3.000 millones de reales. Adem\u00e1s ha potenciado la presencia de las grandes empresas, promoviendo un sistema educativo que, a juicio de sus cr\u00edticos, est\u00e1 excesivamente vinculado a las necesidades del mercado.<\/p>\n<p>Pero sobre todo esta d\u00e9cada no ha permitido solucionar la gran precarizaci\u00f3n del sistema p\u00fablico, especialmente en los niveles no universitarios, tanto de instalaciones como de personal. Eso se plasma en aulas masificadas y carentes de recursos. As\u00ed, por ejemplo, se estima que har\u00eda falta construir de aqu\u00ed a 2020 unas 130.000 bibliotecas para alcanzar el objetivo marcado de que los centros cuenten con un fondo bibliogr\u00e1fico de al menos un libro por alumno. A ello se le a\u00f1ade un profesorado que, en algunos casos, arrastra problemas formativos y salarios m\u00ednimos que le obligan al pluriempleo. Seg\u00fan los datos del Pnad-2009, la encuesta que analiza el estado de los hogares brasile\u00f1os, los salarios de los profesores de educaci\u00f3n b\u00e1sica representan el 40% de los ingresos medios de los trabajadores de su misma categor\u00eda.<\/p>\n<p>Ante este panorama no es extra\u00f1o que el incremento del presupuesto de educaci\u00f3n se haya convertido en una prioridad, haciendo de la reivindicaci\u00f3n del 10% del PIB una de las principales banderas del movimiento educativo. Se estima que para alcanzar los objetivos que se ha marcado el PNE para 2020 ser\u00eda necesaria la inversi\u00f3n de unos 220.000 millones de reales. Aunque tras la dura huelga de 2012, Dilma Rousseff se comprometi\u00f3 a aportar ese 10% a trav\u00e9s de los royalties petrol\u00edferos, no son pocos los que se muestran esc\u00e9pticos al considerar que esa v\u00eda de financiaci\u00f3n ser\u00e1 insuficiente al asegurar, como m\u00e1ximo, unos 14.200 millones.<\/p>\n<p>La inestabilidad pol\u00edtica no es ajena a este contradictorio proyecto pol\u00edtico. La coalici\u00f3n progresista liderada por el PT se encuentra en minor\u00eda parlamentaria, lo que le oblig\u00f3 desde el primer d\u00eda a buscar extra\u00f1os compa\u00f1eros de viaje. Dos fueron las posturas enfrentadas dentro del PT para afrontar en 2003 este problema, la del ministro de Hacienda, Antonio Palocci, partidario de un gran pacto con la derecha del PSDB, y la defendida por el dirigente Jos\u00e9 Dirceu favorable a buscar acuerdos con el centrista Partido del Movimiento Democr\u00e1tico Brasile\u00f1o (PMDB). Finalmente se opt\u00f3 por una salida intermedia, integrando al PMDB en el gobierno junto a otros peque\u00f1os grupos. El resultado es un extra\u00f1o puzzle pol\u00edtico en el que se encuentran desde el Partido Comunista de Brasil hasta el Partido Liberal de un hombre como el industrial Jos\u00e9 Alancar, quien en 1969 no dud\u00f3 en apoyar el golpe, aunque despu\u00e9s se distanciar\u00eda de los militares.<\/p>\n<p>Este extra\u00f1o c\u00f3ctel tiene su plasmaci\u00f3n m\u00e1s gr\u00e1fica en los 27 ministerios que componen el actual gobierno. Una cifra que convierten a Brasil en el pa\u00eds con m\u00e1s ministerios del mundo, pero \u00fanico medio de repartir el m\u00ednimo poder pol\u00edtico entre sus aliados, capaz de asegurar la estabilidad. Una lacra para las aspiraciones de la propia Rousseff de abordar una reestructuraci\u00f3n del sistema pol\u00edtico para hacerlo m\u00e1s racional y que, por ahora, solo se ha plasmado en un mayor control desde Presidencia de los niveles secundarios en los ministerios, lo que no ha dejado de provocar fricciones con sus aliados.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, esta patrimonializaci\u00f3n de la pol\u00edtica y la b\u00fasqueda de apoyos ha \u00a0favorecido una de las lacras m\u00e1s criticada por la sociedad brasile\u00f1a: la corrupci\u00f3n. Los casos de irregularidades y desv\u00edos de fondos p\u00fablicos obligaron a dimitir en 2011 a seis\u00a0 ministros, presionados por una Dilma Rousseff empe\u00f1ada en una postura inflexible contra la corrupci\u00f3n. Sin embargo, el gran esc\u00e1ndalo estallar\u00eda en 2005 con el llamado Caso Mensal\u00e3o una supuesta compra de votos parlamentarios para asegurar el respaldo a las medidas de Lula. En noviembre de 2011 el Tribunal Supremo dictaba duras sentencias de prisi\u00f3n que afectaban a toda la c\u00fapula del PT en aquella \u00e9poca como el ex presidente del partido Jos\u00e9 Genoino y, especialmente, Jos\u00e9 Dirceu, brazo derecho de Lula, llamado a ser su sucesor hasta que fue relegado por Rousseff tras el esc\u00e1ndalo. Ahora, el PT intenta por todos los medios que la sentencia y los hechos no salpiquen a Lula, mientras asegura que todo es una campa\u00f1a orquestada por unos medios de comunicaci\u00f3n monol\u00edticamente derechistas.<\/p>\n<p>Estas actuaciones pol\u00edticas y comportamientos provocaron no pocas deserciones del proyecto del PT durante estos a\u00f1os. En unos casos fueron rostros famosos como el de Caetano Veloso quienes desde la izquierda no escondieron sus cr\u00edticas a la deriva petista. En otros casos, la divergencia llev\u00f3 a la creaci\u00f3n de nuevas organizaciones como el Partido Socialismo e Libertade promovido por Helo\u00edsa Helena tras su expulsi\u00f3n del PT por sus discrepancias, o el proyecto En Rede que, tras su paso previo por los Verdes, promueve la ex ministra de Medio Ambiente Marina Silva, compa\u00f1era sindical del asesinado Chico Mendes.<\/p>\n<p>Con todo, a pesar de las contradicciones, las ambig\u00fcedades y las limitaciones de algunos \u00e9xitos, lo cierto es que el Brasil surgido de esta d\u00e9cada se presenta como un pa\u00eds autocomplaciente, maravillado con su inclusi\u00f3n en el selecto club de los pa\u00edses m\u00e1s ricos del mundo, fascinado con el descubrimiento de la sociedad de consumo. No es extra\u00f1o encontrase en sus calles con ciudadanos que miran con cierta condescendencia a la vieja Europa en crisis, hasta hace poco destino envidiado. Para muchos esta es la herencia de Lula, de quien nadie descarta su pr\u00f3ximo regreso a la primera l\u00ednea de la pol\u00edtica. El mismo Lula parece ser el primero en mantener una actitud ambigua al respecto, aunque ahora cierre filas en el apoyo a Dilma Rousseff como candidata para 2014. Un Lula a quien sigue mirando con desprecio la selecta clase media y alta brasile\u00f1a. Los mismos sectores que siguen percibi\u00e9ndole como la amenaza comunista, los que se burlan de su vulgaridad, de su populismo, de su incultura, la que no soporta su pasado obrero. Y ello a pesar de que en el PT la utop\u00eda hace tiempo que adopt\u00f3 perfiles macroecon\u00f3micos: hacer de Brasil el cuarto pa\u00eds m\u00e1s rico y el primer exportador agr\u00edcola del mundo antes de que acabe esta d\u00e9cada.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Brasil conmemora la llegada a la presidencia de Luiz Ignacio Lula da Silva y una d\u00e9cada de gobiernos liderados por el PT<\/p>","protected":false},"author":325,"featured_media":28646,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,57],"tags":[],"class_list":["post-3077","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-global"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Diez a\u00f1os de cambio sin atropello - Revista Rambla<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/diez-anos-de-cambio-sin-atropello\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_GB\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Diez a\u00f1os de cambio sin atropello - 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