{"id":2312,"date":"2012-10-12T17:52:34","date_gmt":"2012-10-12T15:52:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/el-trabajo-y-la-vida\/"},"modified":"2021-12-10T12:18:32","modified_gmt":"2021-12-10T11:18:32","slug":"el-trabajo-y-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/el-trabajo-y-la-vida\/","title":{"rendered":"El trabajo y la vida"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/taifa_02.jpg\" alt=\"alt\" width=\"550\" height=\"323\" \/><\/p>\n<p>El escritor Erri de Luca (N\u00e1poles 1950); dice que cuando trabajaba como alba\u00f1il volv\u00eda a casa agotado pero le bastaba con escribir un folio para sentir que le hab\u00eda cundido el d\u00eda. Aunque Erri de Luca se form\u00f3\u00a0 de manera autodidacta,\u00a0 muchas personas\u00a0 que se inclinan por alg\u00fan tipo de expresi\u00f3n art\u00edstica, en este caso la literatura, al igual que \u00e9l,\u00a0 siempre han vivido\u00a0 obligadas a trabajar en oficios ajenos al oficio;\u00a0 y es desastroso que ahora destaque por encima de todo el pluriempleo en lo que por necesidad, solo unos cuantos trabajan.\u00a0 Ahora bien,\u00a0 las novelas de Erri de Luca, actualmente se traducen a varios idiomas y este autor de rostro gastado y mirada cansina, tiene la suerte de llegar a casa y comer de lo que escribe. Y yo me pregunto si todos los alba\u00f1iles de Espa\u00f1a durante la temporada de vacas gordas se hubieran tomado el tiempo de escribir un folio todas las noches antes de acostarse, cu\u00e1ntos Erri de Luca habr\u00eda parido este pa\u00eds; pero cuidado porque lo de Erri de Luca no es gratuito, obedece a una resultado por haber trabajado como alba\u00f1il pero con las palabras y, aunque eso no siempre es una consecuencia, sucede que Erri de Luca tiene la suerte de\u00a0 contar con algo que se llama talento, palabra tan dif\u00edcil de calificar en estos tiempos, pues habr\u00e1 quienes aseguren que se nace con talento y en tanto otros, se inclinen por\u00a0 destacar que el talento es oficio y trabajo de construcci\u00f3n calculada como los edificios en manos de los alba\u00f1iles;\u00a0 esto \u00faltimo es, si tomamos un tren de larga distancia en reversa, tambi\u00e9n es el caso de Flaubert que a lo largo de su etapa de gestaci\u00f3n, dada su reducida capacidad para escribir, luch\u00f3 de manera encarnizada para reafirmarse como novelista. El primer manuscrito que tuvo Flaubert en sus manos\u00a0 se convirti\u00f3 en\u00a0 la burla de sus amigos m\u00e1s pr\u00f3ximos, los reuni\u00f3 en una habitaci\u00f3n y los oblig\u00f3 a escuchar durante largas horas lo que \u00e9l consideraba una obra de alcance literario,\u00a0 pero tremenda fue su sorpresa cuando descubri\u00f3 que a ninguno le hab\u00eda gustado aquello en lo\u00a0 que \u00e9l hab\u00eda invertido\u00a0 su valioso tiempo; pese a ese\u00a0 momento traum\u00e1tico, trabaj\u00f3 ma\u00f1ana tarde y noche para demostrarse a s\u00ed mismo de qu\u00e9 era capaz, sin embargo, como se suele decir: eran otros tiempos, la mec\u00e1nica de trabajo de Flaubert ha quedado obsoleta, ya no se lleva, y hasta me arriesgar\u00eda a decir que para gran parte de las nuevas generaciones ha dejado de comportar un autor de estudio y de aprendizaje para convertirse al igual que\u00a0 Chejov, Tolstoi, Kafka o\u00a0 Virginia Wolf, por citar solo a algunos; en simples nombres anclados en las contraportadas de los libros de algunos escritores sin grasa, pues dicha comparaci\u00f3n otorga un mayor nivel y, en algunos casos por arte de magia, nada por aqu\u00ed, nada por all\u00e1, abrillanta lo ya escrito del inquieto autor novel y otros no tan n\u00f3veles. La mayor parte de estos nuevos autores ha escrito su novela en ordenador, supongo que la gran mayor\u00eda de ellos, y, m\u00e1s de uno publica en formato electr\u00f3nico, m\u00e1s de uno ya vende sus libros en Amazon.com y m\u00e1s de uno o quiz\u00e1s m\u00e1s de diez, lee en soporte electr\u00f3nico, m\u00e1s de uno terminar\u00e1 escribiendo para dispositivos telef\u00f3nicos; porque empieza a imponerse una literatura m\u00e1s fragmentada, m\u00ednima, y que se ha vuelto presurosa\u00a0 en su degustaci\u00f3n; porque los tiempos as\u00ed lo ordenan y porque ante ese dictamen no resta m\u00e1s que acatar; hay editoriales que son conscientes de que si no se suben al tren de la tecnolog\u00eda, m\u00e1s temprano que tarde lo tendr\u00e1n todo perdido,\u00a0 pero otras en cambio se preocupan por cuidar las ediciones en papel, es el caso de algunas\u00a0 editoriales independientes que en su af\u00e1n por ofrecer un producto de calidad con el fin de no seguir perdiendo a su p\u00fablico, acuden a una suerte de ruleta rusa para probar <img decoding=\"async\" class=\"alignright\" src=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/taifa_03.jpg\" alt=\"alt\" width=\"230\" height=\"467\" \/>y ver si acaso, en todo ese tr\u00e1fico literario, en toda esa maroma de hijos sin padres,\u00a0 en un momento dado salta la liebre.\u00a0 Hace unos d\u00edas se present\u00f3 en la librer\u00eda TAIFA, el libro La tienda y la vida de Isabel Sucunza, (Pamplona, 1972) editado por Blackie Books y\u00a0 aunque es evidente que parte de un inter\u00e9s por ofrecer un material narrativo muy acorde con estos tiempos espectaculares y\u00a0 ligeros; el libro de Isabel Sucunza sin embargo, es una apunte que pese al tema que aborda,\u00a0 no se eterniza en la frivolidad simplona, no queda en la tapa dura, ni\u00a0 en la simpleza de la\u00a0 an\u00e9cdota,\u00a0 sino que la analiza, la cuestiona; le otorga la categor\u00eda de vida, a la tienda en la que trabaja su protagonista. Si nos ponemos; es una realidad muy kafkiana hacer un trabajo que no gusta y para mayor desgracia, saber que no vas a entenderte con nadie en tu lenguaje literario, probablemente con ninguno de los clientes que entran a esa tienda \u00e1vidos de probarse ropa y comprar, clientes que te ahogan con cuestionarios que no vienen a cuento, de manos nerviosas\u00a0 que te desdoblan las prendas y se largan;\u00a0 clientes que aborreces con la mirada, que esperas no ver m\u00e1s, clientes que probablemente no hayan abierto un libro en su vida. No es comparable pero imagino que algo as\u00ed le debe haber ocurrido a Erri de Luca mientras daba inicio a su jornada de trabajo con el pladur y la escayola,\u00a0 cuando sab\u00eda que quiz\u00e1s no podr\u00eda hablar de Flaubert o Maupassant con sus compa\u00f1eros, simplemente porque no le iban a entender, y eso es muy duro, el joven Flaubert sab\u00eda de esas cosas.\u00a0\u00a0 Isabel Sucunza durante la gestaci\u00f3n de este libro trabajaba como dependienta en una tienda de ropa y en sus ratos libres cuando se ausentaba el hormigueo multitudinario\u00a0 le\u00eda todo lo que llegaba a sus manos, lo hac\u00eda\u00a0 como una manera de sacarle ventaja a lo que dicta el sistema y escrib\u00eda en un blog para hacer de esa experiencia una realidad online. Para el escritor Javier P\u00e9rez And\u00fajar, que asisti\u00f3 a la presentaci\u00f3n,\u00a0 \u201cLa tienda y la vida es una lucha contra la alienaci\u00f3n, es un libro interior. Yo soy de la misma trinchera que Isabel, asegura y enfatiza que\u00a0 \u201ces importante que el libro salga de un blog porque es un libro hilvanado y que no lo parece y la verdad de un libro, es m\u00e1s verdadera que la verdad de un blog\u201d. Para Isabel \u201cha sido una fiesta inesperada, iba haciendo el blog en pijama, por las ma\u00f1anas, sin periodicidad, pero claro cuando me propusieron escribir el libro yo pens\u00e9 pero si no me conoce nadie\u2026 sin embargo acab\u00f3 siendo un libro\u201d retrato de la vida de una dependienta que piensa.\u00a0 Repartido\u00a0 en cap\u00edtulos que suman doce d\u00edas.\u00a0\u00a0 En \u00e9l se encontrar\u00e1n historias cotidianas en la que m\u00e1s de uno se sentir\u00e1 identificado porque \u201cescribir es un acto de reafirmaci\u00f3n individualista. Lo que le pasa a los dem\u00e1s es una se\u00f1al de lo que te est\u00e1 pasando en la vida\u201d. Isabel vino a Barcelona m\u00e1s por obra del destino que por decisi\u00f3n propia, porque si por ella hubiera sido se habr\u00eda quedado en pamplona leyendo en castellano a Baroja y a Unamuno,\u00a0\u00a0 pues se lo pasaba bien en la universidad; siendo libre, amaba el presente.\u00a0 El trabajo como dependienta la ayud\u00f3 a entender que hay c\u00e1rceles en la vida a las que se le puede hacer frente pues ella encontr\u00f3 una manera de no alienarse y es que \u201cun\u00a0 dependiente que lee es m\u00e1s feliz\u201d, al menos, para nosotros queda claro que tambi\u00e9n un cliente que lee podr\u00eda ser m\u00e1s feliz, un cliente que no desdobla las prendas, que no cambia de posiciones los libros de las librer\u00edas\u00a0 y un escritor que trabaja en otra cosa y que, antes de marchar a trabajar o cuando regresa a casa por la noche escribe, se ha conquistado asimismo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe qu\u00e9 trata el libro? \u2014pregunt\u00f3 alguien del p\u00fablico durante la presentaci\u00f3n<\/p>\n<p>\u2014 De Oblomov, de Vila Matas, de Herzog, es como un dietario\u2014dijo Isabel.<\/p>\n<p>Un libro de muchas de lecturas, de muchos autores, un libro de la vida en una tienda; del trabajo y la vida.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El escritor Erri de Luca (N\u00e1poles 1950); dice que cuando trabajaba como alba\u00f1il volv\u00eda a casa agotado pero le bastaba con escribir un folio para sentir que le hab\u00eda cundido el d\u00eda. 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