{"id":2227,"date":"2012-09-26T04:58:36","date_gmt":"2012-09-26T02:58:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/el-cordero\/"},"modified":"2023-12-29T13:43:16","modified_gmt":"2023-12-29T12:43:16","slug":"el-cordero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/el-cordero\/","title":{"rendered":"El cordero"},"content":{"rendered":"<figure style=\"width: 550px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/Cordero.jpg\" alt=\"alt\" width=\"550\" height=\"198\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Ilustra Evelio G\u00f3mez.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Quiz\u00e1s mam\u00e1 tenga raz\u00f3n cuando dice: \u00abeso es que tu abuela debi\u00f3 robar mucho cuando era joven y pasaban necesidad\u00bb. Quiz\u00e1 tenga raz\u00f3n despu\u00e9s de todo y en aquellos tiempos mi abuela se diese algo de ma\u00f1a en robar pollos y sisar gallinas, en todo caso es bastante probable que se le diese bien sustraer a escondidas cosas que le llamase especialmente la atenci\u00f3n, cosas que otras personas ten\u00edan y que ella no ten\u00eda. Ella no ten\u00eda nada y bueno, seguro que hab\u00eda tonter\u00edas que le llamaban la atenci\u00f3n, una medalla o un broche o una pulsera, entonces abuela era solo una ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Abuela naci\u00f3 en 1940. Es probable que mam\u00e1 tenga raz\u00f3n en lo que dice, de otro modo no se entiende esa idea fija que mi abuela tiene y que en toda su larga vida no la ha abandonado nunca. A veces parece que no es as\u00ed, algunas veces casi parece que abuela no tuvo que robar nunca nada en esta vida pero al final resulta in\u00fatil negarlo, al final uno se da cuenta de que esos momentos no son m\u00e1s que la calma silenciosa e infinita que precede siempre a la llegada del peligro, a la voz de las sirenas, a la muerte.<\/p>\n<p>Tu abuela debi\u00f3 robar tanto en esta vida, dice mam\u00e1, y su voz est\u00e1 llena de amargura y de desprecio, es una de esas voces que no pueden disimular el timbre tembloroso y brusco de las voces de aquellos que se han hecho sabios cuando menos lo esperaban y contra su voluntad, sabios y astutos a fuerza de sufrimientos y penalidades. La voz de mi madre no es suave ni serena, es una voz en extremo crispada, una voz llena de rabia, de hostilidad, de amargura. Yo s\u00e9 muy bien que no me habla a m\u00ed cuando me habla, s\u00e9 que le habla a las cosas que sufri\u00f3 cuando todav\u00eda era muy joven para hacer nada, s\u00e9 que habl\u00e1ndome a m\u00ed en realidad le habla a ese mundo que tuvo el sitio bastante para contener todas las calamidades y desdichas que la han vuelto taimada y astuta contra su voluntad y han terminado por cerrarle los ojos y amargado la voz.<\/p>\n<p>\u2013 Debi\u00f3 robar tanto tu abuela\u2026 \u2013cuenta mi madre\u2013. A lo mejor robaba por necesidad, no digo que no, en aquellos tiempos pasaban hambre y de todo. Yo no digo que no robase por necesidad, pero como tu abuela debi\u00f3 robar mucho en esta vida por eso le daba siempre por pensar que los dem\u00e1s le robaban a ella. Como ella lo hac\u00eda, sabes\u2026<\/p>\n<p>La voz de mi madre se agudiza hasta crisparse al pronunciar la palabra \u00absabes\u00bb. Es como si de pronto su voz hubiese tocado algo h\u00famedo y viscoso que viene de mucho m\u00e1s lejos que yo y quiz\u00e1 de ella misma, algo que se ha vuelto viejo y h\u00famedo como su memoria y su amargura, muy h\u00famedo, muy viejo y muy destartalado como su voz y su memoria.<\/p>\n<p>\u2013 \u2026 pues por eso pensaba que los dem\u00e1s tambi\u00e9n se lo hac\u00edan a ella \u2013dice mi madre, y su voz es triste, amarga y conmovedora.<\/p>\n<p>Aquel d\u00eda abuela Aurora quer\u00eda asar un cordero para comer en ocasi\u00f3n de las fiestas del pueblo. El cordero se lo hab\u00eda encargado a mi bisabuela, que viv\u00eda en una aldea a unos diez kil\u00f3metros de distancia y era muy buena con mi madre. Ese d\u00eda mi madre estaba muy contenta. Ten\u00eda dieciocho o diecinueve a\u00f1os y estaba muy contenta. Era una mujer embarazada que acababa de sacarse el carnet de conducir a la primera y estaba alegre por esa raz\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2013 Yo ese d\u00eda estaba muy contenta porque me hab\u00eda sacado el carnet y le dije a abuela \u00abala, vamos a coger el cordero para la fiesta\u00bb.<\/p>\n<p>Me imagino que mam\u00e1 llevar\u00eda puesto uno de esos vestidos largos y holgados que suelen ponerse las embarazadas despu\u00e9s del quinto mes de embarazo, un vestido estampado con flores peque\u00f1as y azules en un fondo gris. La imagino empujando aquella puerta de metal una ma\u00f1ana de junio bajo un cielo completamente azul y despejado. Mam\u00e1 habr\u00eda empujado con \u00edmpetu y con alegr\u00eda y la puerta habr\u00eda hecho aquel ruido al cerrarse que tanto me disgustaba de ni\u00f1a, aunque es probable que mam\u00e1 hubiese dejado la puerta medio abierta puesto que iban a salir y el coche esperaba en la calle para llevarlas a la aldea a por el cordero. Mi abuela cocinaba muy bien, mi otra abuela tambi\u00e9n cocina muy bien, puede que mejor todav\u00eda.<\/p>\n<p>Pienso que si mi madre dice que ese d\u00eda estaba muy contenta por lo del carnet entonces es casi seguro que sus ojos pareciesen mucho m\u00e1s grandes de lo normal y su mirada impresionase mucho m\u00e1s que de costumbre. Abuela odiaba aquellos ojos porque sent\u00eda que la miraban con demasiado descaro para su gusto, era como si temiese que los ojos de mi madre pudiesen penetrar hasta all\u00ed donde ella no quer\u00eda que penetrase nadie; era como si creyese que sus ojos la desafiaban a hablar en voz alta de ciertos asuntos de los que ella jam\u00e1s ser\u00eda capaz de hablar en voz alta. No es que abuela formulase esto as\u00ed, pero esto era aproximadamente lo que pasaba. Los ojos de mi abuela eran peque\u00f1os y oscuros, sus hijas hab\u00edan heredado sus mismos ojos peque\u00f1os y oscuros, parec\u00eda que los p\u00e1rpados les fuesen grandes de peque\u00f1os que los ten\u00edan, los de mi abuela eran especialmente peque\u00f1os, casi parec\u00eda que los p\u00e1rpados hubiesen dado de s\u00ed y ahora flotasen arrugados sobre los ojos y bajo las finas cejas y la edad no hac\u00eda m\u00e1s que acentuar ese rasgo en su mirada.<\/p>\n<p>Entonces los ojos de mi madre eran enormes, eran enormes como lunas, mi hermana hered\u00f3 sus mismos ojos, por eso abuela siempre dec\u00eda que Adriana era m\u00e1s de la familia de mam\u00e1 que de su familia. La verdad es que si Adriana no tuviese el car\u00e1cter que tiene es muy probable que abuela se sintiese amenazada por sus ojos como se sent\u00eda amenazada por los ojos de mi madre; de haber sido Adriana diferente abuela tambi\u00e9n habr\u00eda sentido que la desafiaban solo por ponerle los ojos encima y, qui\u00e9n sabe, quiz\u00e1s aquella idea fija suya tambi\u00e9n hubiese tocado a mi hermana como toc\u00f3 a mi madre aquel d\u00eda. En realidad tambi\u00e9n la toc\u00f3, indirectamente pero la toc\u00f3.<\/p>\n<p>Pienso que es natural que mi madre estuviese contenta en un d\u00eda como aquel. Al fin y al cabo, ten\u00eda dieciocho a\u00f1os y bueno, se hab\u00eda sacado el carnet a la primera y el cielo era tremendamente azul y luminoso y era tiempo de fiesta en el pueblo.<\/p>\n<p>\u2013 Ala, vamos a por el cordero \u2013dijo la voz de mi madre mientras empujaba aquella puerta de cristales vidriados que tan poco me gustaba cuando era ni\u00f1a, no me gustaba por el ruido que hac\u00eda al abrirse y al deslizarse por el suelo y cerrarse despu\u00e9s. Una puerta no deb\u00eda hacer tanto ruido, mucho menos un ruido tan met\u00e1lico, tan lleno de fr\u00edo, inquietud y desasosiego.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda mi madre estaba contenta, es natural. Estaba contenta no solo por lo del carnet, sino porque se contagiaba de la alegr\u00eda de mi abuela, que era una mujer capaz de disfrutar con las cosas m\u00e1s sencillas \u2013los paseos con los perros por el monte, las mimosas, las fresas con nata\u2013, que jam\u00e1s desaprovechaba la oportunidad de celebrar una fiesta si resultaba que pod\u00eda hacerlo, y cuando no pod\u00eda hacerlo se las arreglaba para celebrar igualmente de alguna manera digna, paciente y dichosa.<\/p>\n<p>Las fiestas duraban toda la semana y eran las m\u00e1s importantes del pueblo. Lo m\u00e1s llamativo de todo eran los bailes intrincados de los j\u00f3venes en la plaza unidos los unos a los otros por espadas y casta\u00f1uelas. Bailaban formando unas figuras cuyo dise\u00f1o solo pod\u00eda apreciarse bien mirando desde arriba, que era precisamente la perspectiva que ten\u00edan las dos ni\u00f1as vestidas de angelitos que agitaban las manos m\u00e1s all\u00e1 de las cabezas de las dos mujeres de edad que bailaban sudorosas entre los j\u00f3venes. El centro de la fiesta era un drag\u00f3n y no ten\u00eda equivalente en Espa\u00f1a, solo una ciudad de Portugal celebraba algo parecido. En conjunto los bailes eran muy llamativos, aunque los dise\u00f1os solo se pudiesen apreciar bien desde las alturas, desde los balcones y los tejados de las casas.<\/p>\n<p>\u2013 Paramos en casa de tu abuela antes de recoger el cordero \u2013dijo mam\u00e1\u2013. Ya sabes que si vas por la carretera de la derecha despu\u00e9s del cruce primero pasas por ah\u00ed; adem\u00e1s, as\u00ed salud\u00e1bamos a tus abuelos antes de volver a casa a hacer la comida. Tu abuelo estaba con el sulfato en las vi\u00f1as que dan a la carretera. No te vas a creer lo que pas\u00f3. Las que me hicieron en esa casa no las sabe nadie.<\/p>\n<p>Mi madre se ha pasado media vida aludiendo a las cosas que sufri\u00f3 en aquella casa cuando era muy joven, aunque lo cierto es que nunca se ha parado a contar la historia desde el principio, hace alusiones dispersas y comentarios generales pero nunca se para a contar toda la historia. Yo tampoco le pregunto, me limito a escuchar lo que ella juzga oportuno decirme.<\/p>\n<p>\u2013 Dejo all\u00ed a mi madre \u2013sigue contando mam\u00e1\u2013, salgo del coche, cruzo la carretera y cuando entro en casa tu abuela me coge de cualquier manera por el brazo, me lleva a su habitaci\u00f3n y cierra la puerta.<\/p>\n<p>Abuela es esa clase de mujer, le encanta hacer las cosas a escondidas, disfruta ocultando lo que pasa, cambi\u00e1ndole el sentido a las cosas o llam\u00e1ndolas de otra manera. Creo que no puede evitar mentir sobre ciertas cosas, sobre todo le miente a mi abuelo, ya no por maldad sino por costumbre, porque lleva toda la vida haci\u00e9ndolo. Si abuela dice gast\u00e9 cinco mil en ropa es que gast\u00f3 veinte. Si dec\u00eda Hilda y Elena volvieron cerca de la una quer\u00eda decir que no hab\u00edan vuelto a casa hasta las seis de la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>\u2013 A sus hijas siempre las tapaba, es m\u00e1s, si pod\u00eda echarle la culpa a otro de lo que hab\u00edan hecho ellas, lo hac\u00eda.<\/p>\n<p>Abuela es de esa clase de personas que guardan una llave en el bolsillo de la bata y esconden el chocolate y el dinero en los lugares m\u00e1s raros que se les ocurren. No es capaz de dejar las cosas en el sitio que le corresponden por naturaleza, tiene que meter siempre algo entre las s\u00e1banas o entre los camisones, de lo contrario no puede dormirse tranquila. Para esconder cosas es muy imaginativa, eso hay que reconocerlo.<\/p>\n<p>Abuela coge a mi madre del brazo, la lleva a su habitaci\u00f3n y cierra la puerta. No s\u00e9 si mi padre est\u00e1 en casa, no s\u00e9 si mis t\u00edas est\u00e1n escuchando en la habitaci\u00f3n de al lado. Mi abuelo vest\u00eda un mono de trabajo azul y una gorra gris con la visera manchada de sulfato y de pintura, las hojas de la vid se manchaban de azul y la m\u00e1quina hac\u00eda algo de ruido. Abuela Aurora le pregunta por los perros nuevos que abuelo tiene atados con cadenas a los barrotes grises del portal. Los perros yacen sobre la gravilla del suelo, est\u00e1n sucios y llenos de moscas. Abuela no aparta la vista de los perros, se le encoge el coraz\u00f3n a mirarlos y le pregunta a abuelo cu\u00e1nto tiempo tienen y de qu\u00e9 raza son. Como Abuelo es un hombre muy sociable con los extra\u00f1os suele demorarse bastante en dar explicaciones sobre perros nuevos y dem\u00e1s cosas relativas a su finca. Dentro de casa abuela coge a mi madre por el brazo, cierra la puerta de su habitaci\u00f3n y dice: \u00abD\u00f3nde est\u00e1n las joyas que me robaste\u00bb.<\/p>\n<p>Veo a mi madre, la veo en pie de espaldas al espejo y a la c\u00f3moda, veo su vestido de flores azules cubri\u00e9ndole el vientre abultado como una vieja cortina y veo sus ojos grandes y desconcertados y pienso que quiz\u00e1 esta fue la primera vez, quiz\u00e1 esta fue la primera cosa que abuela le hizo a mi madre, quiz\u00e1 mam\u00e1 piensa siempre en primer lugar en este d\u00eda cuando dice todas las que me hicieron en esa casa las que yo pas\u00e9 no las sabe nadie, qui\u00e9n sabe, quiz\u00e1 los ojos de mi madre empezaron a cerrarse justo esta ma\u00f1ana de junio, cuando solo tiene diecinueve a\u00f1os y est\u00e1 embarazada y muy alegre por las fiestas y el carnet y su madre est\u00e1 viva al otro lado de la carretera hablando de perros con abuelo; quiz\u00e1 todas las cosas que vinieron despu\u00e9s no fueron nada m\u00e1s que la mon\u00f3tona repetici\u00f3n de algo que ya estaba contenido en lo que mi abuela le hizo este d\u00eda, quiz\u00e1 mi madre aguant\u00f3 unos a\u00f1os m\u00e1s todas las cosas que le hicieron porque era joven y estaba alegre y desconcertada. Las cosas que le hicieron a mi madre le han ido cerrando los ojos poco a poco y ahora mam\u00e1 no mira con aquellas enormes lunas encendidas que eran sus ojos, las penalidades la han vuelto astuta y taimada cuando menos lo esperaba y aunque a veces sus ojos brillen y se abran como lunas encendidas la verdad es que ahora sus ojos brillan de rabia y mi madre ya no es capaz de mirar como antes, las penas la han vuelto sabia cuando menos lo esperaba y lleg\u00f3 un d\u00eda en que tuvo que decir hasta aqu\u00ed, hasta aqu\u00ed dejo que me pis\u00e9is todos vosotros.<\/p>\n<p>En ese tipo de ocasiones la carne de la cara de mi abuela se pone muy colorada. Cuando se hizo m\u00e1s vieja se le ve\u00edan adem\u00e1s unas venitas muy finas aflorando como arroyos en la carne colorada. Mam\u00e1 dice que tambi\u00e9n sol\u00eda dar golpes en el suelo con un pie, era como los toros cuando atacan, los golpes en el suelo y los labios apretados eran el acompa\u00f1amiento de su ataque y su agresi\u00f3n y su peculiar gesto de amenaza. Cuando abuela daba esos golpes en el suelo era como si gritase \u00abme has quitado a mi hijo, ladrona muerta de hambre, vete con tu madre y tus hijas porque \u00e9l no va a ir a ning\u00fan sitio\u00bb. Mam\u00e1 dice que era el d\u00eda de mi cumplea\u00f1os y quer\u00eda comprar una tarta. Tu abuelo estaba en las vi\u00f1as y me dijo \u00c1ngel no va a ning\u00fan sitio.<\/p>\n<p>\u2013 D\u00f3nde est\u00e1n las joyas que me robaste \u2013dijo mi madre que mi abuela dijo aquel d\u00eda taconeando el suelo, porque los ojos de mi madre eran grandes como lunas y algo de su hijo estaba dentro de ella y era suyo y de nadie m\u00e1s, algo que ella cre\u00eda suyo porque era de su hijo estaba enterrado bajo aquel vestido de flores azules y eso era demasiado, as\u00ed que los ojos peque\u00f1os y oscuros de abuela miran furiosos sobre la carne enrojecida cubierta de arroyos y filamentos.<\/p>\n<p>\u2013 As\u00ed te salga un c\u00e1ncer en las manos \u2013dijo mi madre que le dijo mi abuela ese d\u00eda\u2013, as\u00ed te estrelles la carretera abajo con el coche.<\/p>\n<p>Oigo su voz llena de orgullo in\u00fatil y de amargura, la oigo claramente y sin embargo s\u00e9 que no es a m\u00ed a quien habla sino a algo que viene de mucho antes que yo y quiz\u00e1 de nosotras, mi madre habla y habla y yo s\u00e9 que intenta poner las cosas en su sitio despu\u00e9s de tanto tiempo y por eso me dice a m\u00ed todo lo que no dijo ese d\u00eda porque ese d\u00eda estaba alegre y ten\u00eda solo dieciocho o diecinueve a\u00f1os y abuela a\u00fan viv\u00eda y bueno, ella estaba muy contenta por lo del carnet y las fiestas y en realidad no pretend\u00eda nada, solo saludar a los suegros antes de recoger el cordero en la casa de Irene, que era muy buena con mam\u00e1 porque era la \u00fanica que le hac\u00eda algo de caso a la pobre mujer, la \u00fanica que la atendi\u00f3 cuando estuvo gravemente ingresada tanto tiempo en el Juan Canalejo.<\/p>\n<p>Oigo a mi madre decir que entonces dijo \u00aba m\u00ed no me pone por ladrona nadie, porque una puta puede comer en la mesa de un rey pero una mentirosa y una ladrona no, as\u00ed que sal\u00ed de all\u00ed y le dije mam\u00e1 v\u00e1monos, v\u00e1monos corriendo\u00bb.<\/p>\n<p>Mam\u00e1 dice que subieron la cuesta hasta llegar a la casa de Irene, que Irene ya ten\u00eda el cordero listo y que cuando le cont\u00f3 lo que pas\u00f3 abajo ella dijo las palabras Ti non te preocupes, filli\u00f1a, iso f\u00edxomo a min e f\u00edxollo a todos. Ela \u00e9 as\u00ed e non hai que facerlle.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo? \u2013dice la voz amarga y crispada de mi madre aunque en realidad yo s\u00e9 que no me habla a m\u00ed sino a algo que es mucho m\u00e1s viejo yo, m\u00e1s viejo que nosotras.<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfC\u00f3mo? Pues a m\u00ed no me ven m\u00e1s, y le dije a mi madre mam\u00e1 v\u00e1monos, v\u00e1monos, y nos fuimos a por el cordero y que se quede all\u00ed tu padre, tus t\u00edas y toda esa panda de locos que a m\u00ed no me ven m\u00e1s. Luego tu abuela ten\u00eda miedo de que la denunciase como le dije que har\u00eda y vino llorando a pedir perd\u00f3n.<br \/>\nMam\u00e1 dice que abuela le dijo que hab\u00eda sido Elena, Elena le hab\u00eda ido cogiendo las joyas poco a poco y que ella no se hab\u00eda dado cuenta.<\/p>\n<p>\u2013 Entonces se re\u00eda y hac\u00eda como ella hace. Te dec\u00eda cuatro tonter\u00edas y lloraba para que te callases.<\/p>\n<p>La voz de mi madre es dura, hostil, amarga.<\/p>\n<p>\u2013 Lo que le importaba a ella era que nadie se enterase. Las que yo pas\u00e9 en esa casa no las sabe nadie y tu padre no dec\u00eda ni mu, ya me pod\u00edan poner en la plaza mayor y quemarme en la hoguera que \u00e9l siempre miraba para otro lado. Tu abuela debi\u00f3 robar tanto en esta vida que me puso a m\u00ed por ladrona a los dos d\u00edas de casarme y embarazada de ti. As\u00ed te salga un c\u00e1ncer en las manos y te estrelles con el coche, me dijo. Hasta que me hart\u00e9 y los mand\u00e9 a todos a la mierda.<\/p>\n<p>Mi madre habla con rabia, dolor, amargura. S\u00e9 que no me habla a m\u00ed, sino a algo m\u00e1s viejo que yo, algo m\u00e1s viejo que nosotras.<\/p>\n<p>\u2013 Lo gracioso es que poco despu\u00e9s ella cay\u00f3 por las escaleras y se rompi\u00f3 los dos brazos. Estuvo con los dos brazos escayolados un mont\u00f3n de tiempo. No s\u00e9 fue si casualidad o qu\u00e9 pero al poco tiempo fue ella la que se rompi\u00f3 los brazos.<\/p>\n<p>Abuela se cay\u00f3 por las escaleras de la bodega cuando yo ten\u00eda seis o siete a\u00f1os. Recuerdo que se sentaba a la mesa con las escayolas a los lados y que alguien ten\u00eda que meterle la comida en la boca con un tenedor o una cuchara.<\/p>\n<p>La memoria de mi madre es un caldo de amargura que hiede terriblemente al removerlo, todo se mezcla, todo eso que viene de m\u00e1s lejos que nosotras se revuelve y se confunde y no sabemos si es verdad o si es enga\u00f1o pero lo cierto es que los ojos de mi madre empezaron a cerrarse aquel d\u00eda de junio y yo la veo, la veo conduciendo carretera abajo mientras el monte queda m\u00e1s y m\u00e1s atr\u00e1s y ya se distinguen el mar y el puente y las bateas y todo arde bajo la luz del mediod\u00eda y ellas vuelven a casa con el cordero para la fiesta murmurando no s\u00e9 qu\u00e9 que yo no oigo dentro del coche. Mi madre desciende montes y colinas con los ojos llenos de todas las cosas que a\u00fan no le han hecho, llenos de las cosas que le har\u00e1n, mi madre habla con mi abuela y el mar asoma entre los eucaliptos, cada vez est\u00e1 m\u00e1s cerca, cada vez brilla m\u00e1s fuerte bajo el sol del mediod\u00eda y mi madre cierra los ojos, mam\u00e1 cierra esos ojos grandes como lunas encendidas que est\u00e1n llenos de todas las cosas que su voz me cuenta ahora con un dolor incurable y mucha, mucha amargura.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quiz\u00e1s mam\u00e1 tenga raz\u00f3n cuando dice: \u00abeso es que tu abuela debi\u00f3 robar mucho cuando era joven y pasaban necesidad\u00bb. 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