{"id":21909,"date":"2019-12-16T23:00:47","date_gmt":"2019-12-16T22:00:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?p=21909"},"modified":"2022-10-21T17:20:04","modified_gmt":"2022-10-21T15:20:04","slug":"oh-satan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/oh-satan\/","title":{"rendered":"Oh, Sat\u00e1n"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_21910\" aria-describedby=\"caption-attachment-21910\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Sat\u00e1n.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-21910\" src=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Sat\u00e1n.jpg\" alt=\"sat\u00e1n\" width=\"300\" height=\"431\" srcset=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Sat\u00e1n.jpg 1425w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Sat\u00e1n-209x300.jpg 209w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Sat\u00e1n-768x1104.jpg 768w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Sat\u00e1n-712x1024.jpg 712w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Sat\u00e1n-500x719.jpg 500w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Sat\u00e1n-394x566.jpg 394w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Sat\u00e1n-301x433.jpg 301w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Sat\u00e1n-212x305.jpg 212w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-21910\" class=\"wp-caption-text\">Ilustra Ricardo Jurado.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"JUSTIFY\">Hace muchos a\u00f1os, cuando la adolescencia despierta esas primeras inquietudes vitales que si no les pones remedio te amargan el resto de la vida, un amigo y yo decidimos alegremente firmar un pacto con el diablo. Al ignorar por completo c\u00f3mo era eso de invocar al demonio y como yacer con un macho cabr\u00edo era una perspectiva que no nos terminaba de seducir, optamos por dejarnos llevar por nuestras primeras influencias literarias. As\u00ed que animados por Baudelaire y unos tragos de absenta, comenzamos a recitarle letan\u00edas al \u00c1ngel m\u00e1s bello y sabio, al Pr\u00edncipe del Exilio: \u201c<span style=\"color: #1a1a1a;\">\u00d4 Satan, prends piti\u00e9 de ma longue mis\u00e8re!\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #1a1a1a;\">Pat\u00e9tico, pero cierto. Es lo que tiene el mal de letras, que si te descuidas te deja en la m\u00e1s terrible de las evidencias; y si no que le pregunten al bueno de Alonso Quijano o a la pobre se\u00f1ora Bovary. Porque resulta que al final todo es m\u00e1s sencillo, incluso para entrar en comunicaci\u00f3n con Belceb\u00fa: no es necesario firmar con sangre, ni levantar cruces invertidas, ni sacrificar v\u00edrgenes o ni\u00f1os, ni recitar letan\u00edas de Baudelaire; basta con rellenar un formulario y presentarlo en el registro correspondiente. Es lo que ha hecho un grupo de j\u00f3venes universitarios que acaban de constituir la primera asociaci\u00f3n espa\u00f1ola de satanistas. Y hasta han realizado ya un primer c\u00f3nclave, con carnosas tentaciones y manzanas del pecado incluidas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #1a1a1a;\">Fieles a las doctrinas sat\u00e1nicas, en aquella cita negra no corrieron r\u00edos de sangre sino arroyos de vitalismo e invitaci\u00f3n a la alegr\u00eda, al goce y a la tolerancia. Vamos que lejos del imaginario siniestro de una misa negra, su reuni\u00f3n parec\u00eda m\u00e1s bien una acampada del 15M con attrezzo g\u00f3tico; y bastante light, por cierto, como corresponde a estos nuevos tiempos. Sin embargo, eso no impidi\u00f3 que a las puertas del local donde se celebr\u00f3 la sat\u00e1nica actividad se congregara un grupo de p\u00edos ultracat\u00f3licos rezando el rosario y lanzando vivas a Cristo Rey crucifijo en mano para exorcizar a unos asistentes m\u00e1s pasmados por los desvar\u00edos de aquellos integristas que excitados ante su inminente encuentro con Lucifer. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #1a1a1a;\">El caso es que Espa\u00f1a ya tiene oficialmente sus satanistas. Supongo que es una evidencia m\u00e1s de esa nueva cultura que se avecina con el posible gobierno progresista y que tanto espanta al cardenal Ca\u00f1izares. Seguro que, de haber podido, el arzobispo valenciano se habr\u00eda plantado en el local para disolver en persona tan disoluto aquelarre armado con dos pistolas de agua bendita. Pero al buen pastor debieron retenerle otras obligaciones. O preocupaciones. Tal vez la perspectiva de otros pactos, m\u00e1s inquietantes para \u00e9l que los firmados con el diablo o incluso aquel lejano contubernio judeomas\u00f3nico y comunista internacional que tanto le sigue obsesionando. Me refiero, claro, al que seg\u00fan la prensa est\u00e1n negociando estos d\u00edas la fiscal\u00eda para que el exdirector general de Canal 9, Pedro Garc\u00eda, confiese la gran mordida de dinero p\u00fablico que supuso la visita del Papa a Valencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #1a1a1a;\">Los pactos es lo que tienen, que uno nunca sabe c\u00f3mo pueden terminar, por muy cat\u00f3lica, apost\u00f3lica y romana que sea alguna de las partes contratantes. Unos salen bien, como aquel concordato firmado con los estertores del franquismo que le permiti\u00f3 a esa milenaria S.L., de cuyo consejo de administraci\u00f3n es miembro Ca\u00f1izares, convertirse en la mayor inmobiliaria del pa\u00eds, financiar la COPE con dinero p\u00fablico o controlar el suculento bocado de la educaci\u00f3n privada, todo a mayor gloria del Se\u00f1or. Otros acuerdos, sin embargo, los carga el diablo. Y los suscritos directa o indirectamente con el monaguillo Paquito Correa y la escolan\u00eda de la G\u00fcrtel pueden dejar a alg\u00fan que otro monse\u00f1or con el culo al aire por muy larga que sea su sotana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"JUSTIFY\"><a name=\"_GoBack\"><\/a><span style=\"color: #1a1a1a;\">En cuanto a mi pacto con Sat\u00e1n, del que les hablaba al principio, la verdad es que nunca supe si lleg\u00f3 a consumarse. Solo s\u00e9 que aquellas negras letan\u00edas me acabaron provocando un tremendo dolor de cabeza, aunque no logro recordar si fue debido a los efectos de la absenta o a los arrumacos de alg\u00fan macho cabr\u00edo del que no qued\u00f3 rastro alguno en mi memoria. Lo cierto es que no consegu\u00ed la eterna juventud, ni la sabidur\u00eda de Fausto, ni verme inmerso en un para\u00edso de placeres sical\u00edpticos sin final. As\u00ed que mi escepticismo acab\u00f3 muy pronto desplazando a mi ingenua fe en el Maligno. Eso s\u00ed, tengo que admitir que, a pesar de todo, cuando oigo algunas cosas, como las que dice monse\u00f1or Ca\u00f1izares, no puedo evitar musitar para mis adentros: <\/span>\u201c<span style=\"color: #1a1a1a;\">\u00d4 Satan, prends piti\u00e9 de ma longue mis\u00e8re!\u201d<\/span><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace muchos a\u00f1os, cuando la adolescencia despierta esas primeras inquietudes vitales que si no les pones remedio te amargan el resto de la vida, un amigo y yo decidimos alegremente firmar un pacto con el diablo. 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