{"id":1995,"date":"2012-07-19T14:11:50","date_gmt":"2012-07-19T14:11:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/despedida\/"},"modified":"2023-12-29T13:43:20","modified_gmt":"2023-12-29T12:43:20","slug":"despedida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/despedida\/","title":{"rendered":"Despedida"},"content":{"rendered":"<p>Seis meses despu\u00e9s de la separaci\u00f3n, lo llam\u00f3. Se encontraba en la ciudad y quer\u00eda verlo. \u00c9l dijo ni que s\u00ed ni que no. Finalmente acept\u00f3 y quedaron a las nueve en el Irish, un bar oscuro con pretensiones irlandesas.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda, a media ma\u00f1ana, Gonzalo Freixanes acudi\u00f3 a las oficinas de la Compa\u00f1\u00eda del Mar. Dirig\u00eda el Departamento de Relaciones Externas y lidiaba con toros de artificio que deslumbraban con sus propuestas. Seis a\u00f1os en la empresa le hab\u00edan dotado de un visi\u00f3n certera para los negocios. O, como \u00e9l mismo dec\u00eda, ahora distingu\u00eda la luz de las brumas, la luz de los deslumbramientos, la luz de las lucecitas.<\/p>\n<figure style=\"width: 550px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/despedida%20copia.jpg\" alt=\"alt\" width=\"550\" height=\"198\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Ilustra Evelio G\u00f3mez.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Comi\u00f3 con cuatro ejecutivos en el hotel NH Palacio de Vigo. No le gustaban esas comidas de negocios. Guardar las formas, ser cort\u00e9s y educado. Reir las gracias. Era cort\u00e9s y educado y sab\u00eda guardar las formas. Las gracias formaban parte del negocio. \u00bfQu\u00e9 co\u00f1o querr\u00e1? Supon\u00eda que a los otros tampoco les gustaban esas comidas y esa parte del negocio. Las m\u00e1s de las veces acababa con mal cuerpo, s\u00f3lo satisfecho por poder seguir llevando trabajo al trabajo. Y ese tipo de comida, entre nouvelle cuisine y tradici\u00f3n deconstruida, le estaba resultando cansina. Seguro que quiere volver y yo querr\u00e9 no haber estado ah\u00ed para escucharla. Despu\u00e9s de c\u00f3mo qued\u00e9. Taco de foie a la parrilla, papaya y jugo de pi\u00f1a. Urta y alcachofas en texturas, chipirones y aceite de asado. Suket de lacon con grelos confitados. Todas vuelven. No, no lo entiendo. \u00bfPor qu\u00e9 quieren volver? \u00bfPor qu\u00e9 vuelven? Su est\u00f3mago quiz\u00e1 reventase con la nouvelle cuisine. Y buena s\u00ed que estaba, pero c\u00f3mo se les ocurr\u00eda confitar unos grelos. Los dem\u00e1s parec\u00edan disfrutar de la comida.<\/p>\n<p>En esta ocasi\u00f3n di\u00f3 con tipos interesantes. Hablaban de negocios y la conversaci\u00f3n deriv\u00f3 hacia temas que le atra\u00edan, le interesaban. Literatura y cine. Arte vanguardista y dislocaci\u00f3n de la perspectiva caballera. La escuchar\u00e9 pero de verdad que lo tiene crudo. Si hubiera hecho caso de mi instinto y no hubiera seguido adelante contigo. Me anulaste. Me aniquilaste. Hagas lo que hagas, la cagas, bonito lema para semejante loca manipuladora. El japo era de lo m\u00e1s extra\u00f1o, m\u00e1s que hijo del sol naciente parec\u00eda nativo de estos pagos. De Burela le dijeron los de Madrid. En Burela hab\u00eda una colonia de caboverdianos pero era el primer japo del que ten\u00eda noticia. Hasta llegu\u00e9 a pensar que no es que yo fuera malo, sino peor, peor que malo. Yo no era, no era persona. Cre\u00ed que yo no ten\u00eda sentimientos. Era culpable de todo. Culpable por todo, culpable por nada. Entraron en temas filos\u00f3ficos. Arri\u00e9sgate y act\u00faa, dijo el japo citando a Zizek. No hay garant\u00edas de que vaya a salir bien pero tienes que actuar sin renunciar a la responsabilidad.Gonzalo Freixanes pensaba que era una argucia para convencerlo del negocio, poner en marcha una granja de erizos marinos. De todas formas le pareci\u00f3 bien como lema vital. Zizek.<\/p>\n<p>Pag\u00f3 la comida y quedaron que la semana siguiente cerrar\u00edan el negocio. Fue a la oficina, redact\u00f3 un informe confuso y se march\u00f3 para casa.<\/p>\n<p>Se di\u00f3 una ducha larga y reparadora. En la radioducha debat\u00edan sobre las consecuencias de nuestros actos. Es evidente que nuestros actos tienen consecuencias pero \u00bftan malos? \u00bfQu\u00e9 me hice a m\u00ed mismo? Ahora me encuentro bien, ya nadie me har\u00e1 da\u00f1o. En primer lugar, uno se debe cari\u00f1o y respeto a s\u00ed mismo, si no \u00bfqu\u00e9 les das a \u00a0los dem\u00e1s?<\/p>\n<p>Tom\u00f3 un par de cervezas y se dirigi\u00f3 a su cita. Entr\u00f3 en el Irish, pidi\u00f3 una pinta y se sent\u00f3 en una mesa al lado de una ventana. Media hora despu\u00e9s pidi\u00f3 una m\u00e1s. El camarero se la sirvi\u00f3 junto con patatillas y unas olivas y empez\u00f3 a dar cuenta de ellas. Llega tarde. No s\u00e9 si largarme. Ya van cuarenta y cinco minutos. \u00a1Ah! Aqu\u00ed est\u00e1 Lupe. Igual que siempre, intentando impresionar. Vaya vestido que se ha puesto. Zapatos y bolso a juego, no iba a ser menos. Cerveza sin \u00bfDe verdad quiere que me crea que llega tarde por problemas de tr\u00e1fico? Tal y como se ha preparado lo extra\u00f1o es que no hubiera tardado dos horas. \u00a1Qu\u00e9 ojazos! Pues s\u00ed, qu\u00e9 bien. Se instala aqu\u00ed, en Vigo. Vaya por Dios. Que le ofrecen un buen trabajo en un hotel. Ah, s\u00ed, s\u00ed. Claro que me encuentro bien. Mejor que bien, dijo. Y recuperado, bastante recuperado, creo yo. En fin, a buscar un sitio para cenar, cuando menos uno que me guste a m\u00ed.<\/p>\n<p>Cenaron en una taberna en cuyo interior varios arcos separaban estancias que hac\u00edan \u00a0comedores individuales. Hab\u00eda mesas y sillas altas en las columnas aprovechando cada recoveco. Los mi\u00e9rcoles no era un d\u00eda fuerte y casi no hab\u00eda clientes. Revuelto de salm\u00f3n ahumado y grelos. Empanada de zamburi\u00f1as. Entrecot con tetilla dilu\u00edda. Menc\u00eda para regar la cena. No le ha gustado nada. Lo noto. Y no dice nada. Malo malo. El camarero les llev\u00f3 caf\u00e9 y dos chupitos de whisky. Ella pidi\u00f3 otros dos. \u00c9l no se qued\u00f3 atr\u00e1s, dos m\u00e1s. Lupe le contaba sus vivencias desde la separaci\u00f3n y lo mucho que le echaba de menos. Que lo quer\u00eda. Que quer\u00eda estar con \u00e9l. Mucho tardabas en soltarlo \u00bfverdad?. Lo sab\u00eda. Que su padre le hab\u00eda dicho que \u00e9l la quer\u00eda. Las cosas que hab\u00eda hecho as\u00ed lo dec\u00edan. \u00a1Dios! Pero es que encima que me hable de su padre \u00bfQu\u00e9 co\u00f1o me importa a m\u00ed lo que diga su padre? Y tienen que decirle otros lo que era m\u00e1s que evidente. No le llegaba con lo que pod\u00eda ver. Que hab\u00eda comprendido lo mucho que la quer\u00eda. Que ella lo amaba. No, No, No, dijo \u00e9l. Me destrozaste. Yo estoy muy bien ahora. No te necesito. No necesito tus complicaciones \u00a1Dios! \u00bfPero no entiendes que se acab\u00f3 y yo no quiero ni voy a volver? Ya nos despedimos hace seis meses para siempre. Yo no te quiero. No quiero estar contigo. Yo no soy para ti y t\u00fa no eres para m\u00ed. En realidad, no eres para nadie. S\u00f3lo eres para t\u00ed, dijo. La miraba con tristeza. Los ojos de ella no cejaban de mirarlo y quiso que siguieran hablando en otro sitio. \u00c9l no quiso y propuso llevarla a su casa. El asunto, para \u00e9l, quedaba zanjado.<\/p>\n<p>En el coche ella insisti\u00f3. Seguir hablando. \u00c9l se negaba. Pero c\u00f3mo hacerselo comprender. No s\u00e9 qu\u00e9 m\u00e1s decirle. Me volver\u00e1 loco. No s\u00e9 si no lo estar\u00e1 ella. Mira que venirse hasta aqu\u00ed para esto. Que me quiere. S\u00f3lo se quiere a ella. Y no se da cuenta de lo que me hizo.<\/p>\n<p>Llegaron al portal de Lupe. Le dijo que subiera, que ten\u00eda una cosa para \u00e9l. De su padre. Esto es el colmo, dijo \u00e9l. No. Baja, por favor. No puedo m\u00e1s. B\u00e1jate. No quiero oir m\u00e1s. Baja, por favor. Se acab\u00f3, dijo. Ella sac\u00f3 las llaves del bolso, abri\u00f3 la puerta y descendi\u00f3. Si cambias de parecer te estar\u00e9 esperando, dijo Lupe. S\u00e9 buena contigo misma. No te hagas m\u00e1s sangre.<\/p>\n<p>Esper\u00f3 a que llegara al portal, vi\u00f3 c\u00f3mo entraba y arranc\u00f3. La ciudad vac\u00eda hac\u00eda llevadera la conducci\u00f3n. El segundo rojo lo detuvo. Afloj\u00f3 el nudo de la corbata y respir\u00f3 hondo, muy hondo. Grit\u00f3. Ojos cerrados negaban con la cabeza. Mir\u00f3 hacia la derecha. Intu\u00eda su presencia y all\u00ed estaba. \u00a1Joder! Su bolso. Cogi\u00f3 las asas negras del blanco, lo abri\u00f3 y sac\u00f3 una cartera. Visa. Dinner\u00b4s Club. Seguridad Social. DNI. Lo ten\u00edas que hacer \u00bfverdad? \u00bfQu\u00e9 har\u00e9 con esta mujer? Llam\u00f3 por tel\u00e9fono y son\u00f3 en el bolso. Hay que acabar con esto esta misma noche. Volvi\u00f3 por donde vino y aparc\u00f3 delante del portal y cogi\u00f3 el bolso y sali\u00f3. \u00bfCu\u00e1l era el piso? Prob\u00f3 en dos, tres timbres y el cuarto contest\u00f3: Gonzalo, \u00bferes t\u00fa? Lupe, abre la puerta por favor. Abre la puerta y d\u00e9jame subir. \u00a1Sab\u00eda que vendr\u00edas, cari\u00f1o! Abre la puerta, por favor.<\/p>\n<p>Comenz\u00f3 a subir las escaleras. De repente, se detuvo. \u00bfD\u00f3nde lo le\u00ed? \u00bfD\u00f3nde lo escuch\u00e9? La mejor manera de despedirse. Un buen polvo y hasta nunca. Habr\u00e1 que hacerlo y ser\u00e1 definitivo. Y por todo lo pasado. Recompuso el nudo de la corbata y continu\u00f3 subiendo con pasos decididos.<\/p>\n<p>Lupe lo esperaba en el umbral de la entrada. Sonre\u00eda y lloraba. Se dirigi\u00f3 hacia ella, abri\u00f3 los brazos y la acogi\u00f3 apoy\u00e1ndose en la pared del pasillo. Fueron hacia el sal\u00f3n bes\u00e1ndose. Se tumbaron sobre un sof\u00e1 y comenzaron a desnudarse acarici\u00e1ndose con inquietud. Besos por arriba. Por abajo. Por los lados. Del derecho y del rev\u00e9s. Ella se levant\u00f3, apoy\u00f3 sus manos sobre el respaldo y pase\u00f3 sus senos en vaiv\u00e9n sobre su boca. Izquierdaderecha. Derechaizquierda. Izquierdaderecha. \u00c9l respiraba con dificultad. Ella le cogi\u00f3 las manos, lo levant\u00f3 y lo llev\u00f3 hacia el dormitorio. En la cama hicieron cosas nunca consentidas por ella. Le devor\u00f3 el co\u00f1o. La penetr\u00f3 desde atr\u00e1s. Y no dice nada. Malo, malo.<\/p>\n<p>No, no lo sab\u00edas, dijo Gonzalo. Claro que se pueden sentir estas cosas y muchas otras. S\u00f3lo nos dedic\u00e1bamos a lo que t\u00fa permit\u00edas. Siempre te gust\u00f3 mucho mi polla, dijo.<\/p>\n<p>Comieron huevos fritos para reponer fuerzas. Siempre quiere huevo frito cuando est\u00e1 contenta. Ya est\u00e1 d\u00e1ndome el pan mojadito en la yemita y poni\u00e9ndolo en mi boquita como si fuera su pajarito. La misma de siempre.<\/p>\n<p>Terminaron los huevos y volvieron a la cama y hubo un segundo combate. Sosegado. Mir\u00f3 la hora, s\u00f3lo quedaban dos para las ocho. Durmieron. Ella lo abrazaba como si se le fuera a escapar la vida.<\/p>\n<p>Despert\u00f3 tres horas despu\u00e9s. Se levant\u00f3 y se di\u00f3 una ducha r\u00e1pida. Lupe, apoyada en la puerta del ba\u00f1o, fumaba, sonre\u00eda, re\u00eda. Lo ayud\u00f3 a vestirse. Deja Lupe. Le anud\u00f3 la corbata. Le sacudi\u00f3 la chaqueta y le meti\u00f3 un pa\u00f1uelo en el bolsillo derecho con labios carm\u00edn reci\u00e9n impresos. Salieron del ba\u00f1o. Los brazos de ella rodeaban su cuello y la cabeza apoyaba en el pecho. Llegaron a la puerta. Lo siento Lupe, dijo zaf\u00e1ndose del abrazo. No me volver\u00e1s a ver. Estoy con otra que me est\u00e1 ayudando a superar el gui\u00f1apo en que me convert\u00ed gracias a ti, dijo. Adi\u00f3s Lupe, dijo. Vi\u00f3 una boca desencajarse. Vi\u00f3 ojos irac\u00fandos acuchill\u00e1ndole. Se dio la vuelta y baj\u00f3 las escaleras. Una puerta se cerr\u00f3 bruscamente.<\/p>\n<p>Subi\u00f3 al coche y encendi\u00f3 la radio. El parte meteorol\u00f3gico pronosticaba cielos matutinos encapotados. Lluvias torrenciales y tormentas el\u00e9ctricas conforme avanzara el d\u00eda.<\/p>\n<p>Camino de la oficina llam\u00f3 para avisar de un peque\u00f1o retraso y par\u00f3 a desayunar en el Almas Perdidas. Los clientes eran, en su mayor\u00eda, marineros en b\u00fasqueda de reservas para la faena diaria. Comi\u00f3 media raci\u00f3n de cocido. Caf\u00e9 y un vaso de agua con que refrescar la boca. Pag\u00f3 y se fue directo a la oficina.<\/p>\n<p>El Director General de la Compa\u00f1\u00eda del Mar quer\u00eda hablar con \u00e9l. \u00bfQu\u00e9 significa esto?, le pregunt\u00f3 acerc\u00e1ndole el informe del d\u00eda anterior. Lo ley\u00f3 y no reconoc\u00eda lo que estaba escrito aun cuando su firma estaba al final del mismo. No se explicaba c\u00f3mo pudo escribir una suerte de relato imp\u00fadico contando con pelos y se\u00f1ales el orgasmo que experimentabas al comer erizos de mar reci\u00e9n extra\u00eddos y cortados a cuchillo a la mitad. Finalizaba alabando la inversi\u00f3n de m\u00e1s de cinco millones de euros que habr\u00eda que realizar sin m\u00e1s explicaci\u00f3n que Arri\u00e9sgate y Act\u00faa. No supo qu\u00e9 responder. El Director General de la Compa\u00f1\u00eda del Mar le sugiri\u00f3 que se tomase unos d\u00edas de descanso. Luego ya ver\u00edan si ten\u00eda cabeza y fuerzas suficientes para seguir en este trabajo.<\/p>\n<p>Sinti\u00f3 un gran cansancio. La cabeza iba a estallarle. Se fue para casa a intentar recuperar horas de sue\u00f1o. Ducha y cama. Despert\u00f3 a eso de las cinco y comi\u00f3. Llamar\u00e9 a Paula \u00bfQu\u00e9 le dir\u00e9? Espero que comprenda lo que hice. S\u00f3lo quer\u00eda acabar de una puta vez con esa loca. Tiene que comprender. Encendi\u00f3 la tele. Daban un programa absurdo de preguntas y respuestas. El presentador llevaba unas enormes orejas mickey mouse y los concursantes orejas y cola de conejo y cada vez que acertaban daban saltos avanzando casillas con las manos recogidas sobre el pecho simulando las patas delanteras. Paula comprender\u00e1. Cuando alguno daba la respuesta equivocada era abucheado por los otros concursantes y el p\u00fablico le arrojaba todo tipo de objetos. El ganador se llevaba un coche de gran cilindrada con el que viajar hasta Torrevieja para disfrutar durante dos d\u00edas de un apartamento junto al mar. Interrumpieron la emisi\u00f3n del concurso para dar el parte informativo sobre la posible recuperaci\u00f3n del estado f\u00edsico y an\u00edmico de un jugador de f\u00fatbol de primer nivel. Hab\u00eda perdido tres kilos que le sobraban y estaba triste. Hab\u00eda declaraciones de sus compa\u00f1eros, del presidente del equipo, de aficionados. Analistas especializados pronosticaban que se recuperar\u00eda.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seis meses despu\u00e9s de la separaci\u00f3n, lo llam\u00f3. Se encontraba en la ciudad y quer\u00eda verlo. \u00c9l dijo ni que s\u00ed ni que no. Finalmente acept\u00f3 y quedaron a las nueve en el Irish, un bar oscuro con pretensiones irlandesas. 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