{"id":15651,"date":"2018-04-15T08:24:15","date_gmt":"2018-04-15T06:24:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?p=15651"},"modified":"2025-02-08T21:05:17","modified_gmt":"2025-02-08T20:05:17","slug":"la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\/","title":{"rendered":"La g\u00e9nesis del mal en ni\u00f1os y adolescentes"},"content":{"rendered":"<p>No se ha preguntado nunca por qu\u00e9 son malos los ni\u00f1os, o por qu\u00e9 cada vez son m\u00e1s violentos, agresivos o transgreden con mayor facilidad las normas. De momento, las respuestas hay que buscarlas en las unidades psiqui\u00e1tricas infantojuveniles de los hospitales, donde cada vez son m\u00e1s los menores que ingresan afectados por trastornos de conducta agresiva. Seg\u00fan los especialistas, los hijos se han convertido en seres abducidos por la tecnolog\u00eda, personas ego\u00edstas, impacientes e insensibles, con una grave falta de empat\u00eda y tolerancia, todo ello alimentado por un entorno familiar desafectivo y una sociedad individualista que premia la maldad en muchos aspectos.<\/p>\n<p>De este modo, el comportamiento de los ni\u00f1os se ha modificado hasta el punto que en estos momentos los psiquiatras infantiles dedican la mayor parte de su tiempo \u00fanicamente a corregir conductas de tipo agresivo, desafiantes o intimidatorias. El cambio es significativo porque antes del a\u00f1o dos mil los m\u00e9dicos se encargaban de tratar enfermedades mentales comunes (patolog\u00edas psic\u00f3ticas, trastornos obsesivos o f\u00f3bicos, trastornos l\u00edmites de personalidad o trastornos generales de desarrollo, entre otras). A esto hay que a\u00f1adirle un peque\u00f1o porcentaje de ni\u00f1os y adolescentes perversos por naturaleza, que tienen la maldad insertada en sus genes. Peque\u00f1os seres que encuentran placer haciendo sufrir a terceros. Algunos de estos casos pueden emerger en edades adultas en forma de asesinatos, homicidios o actos delictivos dolosos.<\/p>\n<p>En general, los ni\u00f1os y adolescentes de los que hablamos no son menores tutelados y la mayor\u00eda de ellos no tienen siquiera antecedentes penales. De hecho, una parte proviene de familias acomodadas, por lo que se derrumba el mito que relaciona marginalidad con delincuencia juvenil, ya que muchas de estas conductas desembocan en la comisi\u00f3n de peque\u00f1os robos o abuso de t\u00f3xicos. Estamos hablando de adolescentes que trasgreden las normas, que acostumbran a intimidar o amenazar a sus padres, tutores o compa\u00f1eros, y que en algunos casos llegan a la agresi\u00f3n f\u00edsica o al destrozo material. Estos j\u00f3venes ya de ni\u00f1os no saben reprimir sus impulsos y estallan de manera violenta hac\u00eda aquellos o aquello que les impide conseguir su objetivo.<\/p>\n<h2>La atenci\u00f3n de la URPI<\/h2>\n<p><strong>\u00c0ngel Pedra Camats<\/strong> es psiquiatra y m\u00e9dico especialista de la Unidad de Referencia Psiqui\u00e1trica Infantil (URPI) de Lleida, ubicada en el Hospital de Santa Maria. El aumento de la demanda, principalmente de menores agresivos, impulsivos o desafiantes, ha obligado a al URPI a triplicar la capacidad de internamiento, pasando de las 4 camas con las que se inaugur\u00f3 en 2002 a las 12 en 2017. En sus inicios la Unidad trataba especialmente trastornos de conducta alimentaria (anorexia, bulimia, etc.), psicosis, trastornos obsesivos y TDAH, pero hoy en d\u00eda el 70% de los casos tienen que ver con comportamientos violentos. Principalmente, estos pacientes tienen edades comprendidas entre los 13 y 18 a\u00f1os, aunque a los 8 o 9 a\u00f1os ya pueden ser diagnosticados.<\/p>\n<figure id=\"attachment_15653\" aria-describedby=\"caption-attachment-15653\" style=\"width: 2048px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-15653 size-full\" src=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/1.jpg\" alt=\"\u00e0ngel pedra camats psiquiatra lleida\" width=\"2048\" height=\"1536\" srcset=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/1.jpg 2048w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/1-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/1-768x576.jpg 768w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/1-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/1-500x375.jpg 500w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/1-140x105.jpg 140w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/1-755x566.jpg 755w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/1-577x433.jpg 577w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/1-407x305.jpg 407w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/1-678x509.jpg 678w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/1-326x245.jpg 326w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/1-80x60.jpg 80w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/1-600x450.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 2048px) 100vw, 2048px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-15653\" class=\"wp-caption-text\">\u00c0ngel Pedra Camats, psiquiatra de la URPI de Lleida.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Pedra es un referente en el mundo de la psiquiatr\u00eda infantil. Miembro de la <a href=\"https:\/\/aepnya.es\/\">Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Psiquiatr\u00eda del Ni\u00f1o y Adolescente (AEPNyA)<\/a>, empez\u00f3 su carrera m\u00e9dica en 1985 tratando la psique adulta. Cinco a\u00f1os despu\u00e9s deriv\u00f3 sus conocimientos a tratar a ni\u00f1os y adolescentes. Como dec\u00edamos, en la d\u00e9cada de los noventa las patolog\u00edas que se trataban hac\u00edan referencia a trastornos psic\u00f3ticos, esquizofrenia, TDAH (Trastorno del D\u00e9ficit de Atenci\u00f3n) o absentismo escolar. \u201cEran patolog\u00edas que en su mayor\u00eda no terminaban en hospitalizaci\u00f3n\u201d, explica. El aumento de los trastornos de conducta se dispar\u00f3 a partir del cambio de siglo: \u201ces un mal de la sociedad del bienestar que ha comportado que al ni\u00f1o no le falte de nada. Lo tienen todo solucionado. Debemos recordar aquello que dec\u00eda Confucio: educa a tus hijos con un poco de hambre y un poco de fr\u00edo. Los ni\u00f1os deben pasar necesidades para ver c\u00f3mo las afrontan\u201d.<\/p>\n<h2>Trastornos de conducta influidos por el entorno<\/h2>\n<p>Pedra explica que la mayor\u00eda de estos trastornos de conducta est\u00e1n influenciados por el entorno y se\u00f1ala el cambio de actitud de los padres hacia los hijos como una de las principales causas de la aparici\u00f3n del conflicto. Por eso, una de las medidas de los psiquiatras es hacer terapia conjunta con los progenitores. \u201cNormalmente, el trastorno de conducta aparece en hijos de familias sobre protectoras. Los padres han pasado de ser padres de tipo educativo y estructural a padres totalmente permisivos. Han modificado el cari\u00f1o y la ternura por el afecto econ\u00f3mico. El poco tiempo que pasan con sus hijos prefieren dedicarlo a gratificarles, para que al menos as\u00ed los tengan presentes cuando no est\u00e9n, evitando los castigos o reprimendas\u201d, comenta el facultativo. Efectivamente, con el estallido de la crisis y el aumento del paro -sobre todo en el sector de la construcci\u00f3n- se observ\u00f3 como los ni\u00f1os que dejaban de percibir una gratificaci\u00f3n econ\u00f3mica semanal empezaron a enfrentarse a los padres e incluso a agredirlos. Todo ello incrementado por la falta de atenci\u00f3n familiar, que seg\u00fan el psiquiatra, desemboca en que \u201clos padres no llegan a saber exactamente las compa\u00f1\u00edas que frecuentan sus hijos, las webs que consultan o con qui\u00e9n chatean, por lo que ignoran muchas de las actividades que realizan sus hijos\u201d.<\/p>\n<p>De este modo, nos encontramos ya con ni\u00f1os peque\u00f1os que simplemente con las pataletas consiguen lo que quieren, pero al llegar a la pubertad algunos padres no les pueden ofrecer lo que les piden. \u201cEs entonces cuando empiezan a aparecer los enfrentamientos que se traducen en violencia, rotura de objetos, consumo de t\u00f3xicos, absentismo escolar, mentiras, promiscuidad sexual, etc. Son ni\u00f1os que no se han sabido educar\u201d, sentencia Pedra.<\/p>\n<p>Un paso m\u00e1s all\u00e1 encontramos casos en que los menores disfrutan infligiendo sufrimiento a los dem\u00e1s. En estos casos se ha determinado que de peque\u00f1os les gusta jugar con fuego, maltratan animales o son muy mentirosos. Tambi\u00e9n aparecen este tipo de trastornos de conducta en ni\u00f1os que han estado presentes y vivido episodios de malos tratos en el n\u00facleo familiar, que despu\u00e9s pueden reproducirlo en forma de violencia o volvi\u00e9ndose maltratadores.<\/p>\n<p>El abuso de sustancias t\u00f3xicas estimula tambi\u00e9n la aparici\u00f3n de conductas agresivas. \u201cTenemos pacientes de 14 o 15 a\u00f1os que consumen coca\u00edna. El abuso de esta droga, sin que la persona sea violenta, puede originar comportamientos violentos\u201d, comenta Pedra.<\/p>\n<h2>Est\u00edmulos que afectan a los trastornos de conducta<\/h2>\n<p>Sin duda, el mal uso de las nuevas tecnolog\u00edas entre menores de edad puede condicionar la psique de estos usuarios prematuros. As\u00ed, si hace poco m\u00e1s de una d\u00e9cada a los psiquiatras infantiles les preocupaban las webs en las que se hac\u00eda apolog\u00eda de la anorexia, hoy son las p\u00e1ginas que fomentan las autolesiones las que centran su atenci\u00f3n. No obstante, Pedra destaca que \u201ca nivel hospitalario no hay casos de menores enganchados a los m\u00f3viles o internet, pero s\u00ed que proliferan a nivel ambulatorio\u201d. El doctor pone como ejemplo algo que los nacidos en los ochenta, quiz\u00e1s fuimos los \u00faltimos en atestiguar: \u201cAntes, cuando eras peque\u00f1o, cuando ten\u00edas uno o dos a\u00f1os, y te pon\u00edas a llorar, los padres te daban un cacho de pan para que lo mordisquearas. Ahora les ponen el m\u00f3vil. Es decir, antes de saber hablar ya tienen el tel\u00e9fono en las manos, ya sea porque les atraen los colores, las im\u00e1genes o las m\u00fasicas. Pero as\u00ed se callan y no molestan\u201d.<\/p>\n<p>A la larga vierte en un consumo de internet descontrolado sin necesidad que exista una verdadera adicci\u00f3n. Por ejemplo, est\u00e1 probado que los ni\u00f1os que consumen pornograf\u00eda a edades m\u00e1s tempranas (9 o 10 a\u00f1os) son m\u00e1s promiscuos, con tendencias a comportamientos de riesgo. \u201cEst\u00e1n m\u00e1s erotizados de lo que su cuerpo puede permitirse. A edades tempranas la mente no est\u00e1 preparada para asumir el bombardeo sexual de la pornograf\u00eda. Se est\u00e1 normalizando que cada vez chicos o chicas m\u00e1s j\u00f3venes cuelguen sus fotos en redes sociales semidesnudos o en posiciones er\u00f3ticas, sin medir las consecuencias\u201d, dice el especialista. Lo preocupante de todo es que, seg\u00fan comenta el psiquiatra, esto puede suponer \u201cun aumento de tocamientos en el \u00e1mbito escolar, abusos sexuales y hasta violaciones por parte de adolescentes, incluso hacia personas mayores que ellos\u201d.<\/p>\n<p>En cuanto a la responsabilidad de los medios de comunicaci\u00f3n, el doctor Pedra indica que tanto en series como pel\u00edculas se idealiza a las personas malvadas o que delinquen. V\u00e9ase el caso de series como <em>Breaking Bad<\/em>, donde un profesor de instituto se convierte en un exitoso fabricante de metanfetamina o, m\u00e1s recientemente, <em>Narcos<\/em>, un espacio de gran audiencia juvenil donde se exalta la figura de los narcotraficantes colombianos. Seg\u00fan Pedra, \u201ctodos estos factores ayudan a que los ni\u00f1os entiendan que mediante la violencia pueden conseguir sus objetivos. Si te pones agresivo pueden pasar dos cosas: o que acabes en comisar\u00eda o que consigas lo que te propones\u201d.<\/p>\n<p>A priori, una de las soluciones que podr\u00edamos encontrar para erradicar la agresividad que confluye en delincuencia podr\u00eda ser la de endurecer las penas, las llamadas medidas punitivas. Pero Pedra es tajante: \u201cno sirve de nada tenerlos m\u00e1s tiempo encerrados, debemos valorar cada caso y actuar en consecuencia\u201d. No obstante, el psiquiatra matiza diciendo que \u201cmientras el alcohol o los t\u00f3xicos sean una atenuante no progresaremos\u201d. A este respecto, el m\u00e9dico de la URPI comenta que muchos menores que delinquen abusan conscientemente de los t\u00f3xicos para llevar sus acciones al margen de la ley. Normalmente, el propio delito va asociado a la consecuci\u00f3n violenta de medios econ\u00f3micos para sufragar el consumo porque los padres, como dec\u00edamos, no pueden -o no quieren- darles m\u00e1s dinero a los hijos. En algunos otros casos puede conllevar a incentivar la promiscuidad sexual. \u201cSi facilitamos que el menor consiga reducir la pena por el hecho de haber consumido t\u00f3xicos, indirectamente los estamos motivando para que sigan consumiendo. A estos menores los reinsertamos con medidas que motiven una formaci\u00f3n acad\u00e9mica o laboral\u201d, dictamina el m\u00e9dico.<\/p>\n<h2>Tratamiento farmacol\u00f3gico in\u00fatil<\/h2>\n<p>Los trastornos impulsivos de la conducta pueden tratarse con f\u00e1rmacos, en su mayor\u00eda tranquilizantes derivados de la benzodiacepina, pero de este modo no se ataca a la ra\u00edz del problema y el trastorno sigue existiendo, pudiendo derivar el tratamiento hacia una adicci\u00f3n. El trabajo con estos j\u00f3venes va m\u00e1s all\u00e1. Se trata de reeducarles desde cero. Para \u00c0ngel Pedra el uso de medicamentos \u201ces una ayuda exigua\u201d porque \u201ceste tipo de trastornos necesitan otro tipo de tratamientos enfocados a trabajar los aspectos de la responsabilidad, la sensibilidad, la empat\u00eda o la comunicaci\u00f3n entre iguales, juntamente con la terapia familiar\u201d.<\/p>\n<p>Parad\u00f3jicamente, uno de los inconvenientes con los que se encuentran los facultativos es la falta de recursos: \u201cen realidad las unidades psiqui\u00e1tricas como esta est\u00e1n dirigidas a tratar trastornos psic\u00f3ticos, neur\u00f3ticos, trastornos del desarrollo, pero no para tratar trastornos de control de los impulsos. Por eso, este tipo de pacientes generan muchos problemas. Al no seguir las normas, se enfrentan al personal hospitalario y llegan a provocar destrozos en las instalaciones\u201d, dice el m\u00e9dico.<\/p>\n<p>En el caso de la URPI de Lleida, los pacientes pueden llegar a estar internados un m\u00e1ximo de tres meses. Por eso, \u201cel tiempo que pasan con nosotros lo dedicamos b\u00e1sicamente a hacerles entender con m\u00e9todos terap\u00e9uticos y educativos que en la sociedad hay unas normas que no deben transgredir y que el salt\u00e1rselas conlleva consecuencias. Y eso es lo que deben entender\u201d, aclara el doctor.<\/p>\n<h2>Un espacio rural para volver a conectar<\/h2>\n<p>Si una de las principales causas de la aparici\u00f3n de los trastornos violentos de conducta es el entorno, entonces debe modificarse el mismo. Y si los hospitales no est\u00e1n preparados para atender este tipo de conductas, deben crearse nuevos espacios donde afrontar su tratamiento. Esta situaci\u00f3n ha llevado a Pedra -junto a un equipo inter y multidisciplinar- a impulsar <em>Reeixir,<\/em> un centro pionero en Espa\u00f1a de atenci\u00f3n terap\u00e9utico y educativo para adolescentes y j\u00f3venes. \u201cSe trata de un espacio rural para que los j\u00f3venes vuelvan a conectar\u201d, a\u00f1ade el doctor, quien tambi\u00e9n ejerce las funciones de director.<\/p>\n<p><em>Reeixir<\/em> es una instituci\u00f3n sin \u00e1nimo de lucro formada por un equipo de profesionales que puede dar soluci\u00f3n a cada uno de los problemas de los ni\u00f1os o adolescentes. En \u00e9l confluyen m\u00e9dicos, psiquiatras, psic\u00f3logos, enfermeros, profesores, terapeutas ocupacionales, educadores, trabajadores sociales y monitores. La filosof\u00eda de trabajo se divide en tres grandes ramas: terap\u00e9utica, escolar y formativa-laboral. Los chavales viven en el centro durante un periodo de cuatro a seis meses, dependiendo de los casos. Las familias est\u00e1n informadas en todo momento de los progresos de sus hijos y reciben semanalmente atenci\u00f3n espec\u00edfica.<\/p>\n<p>En el aspecto terap\u00e9utico se trabajan las pautas de responsabilidad, sensibilidad o empat\u00eda en sesiones que participan tambi\u00e9n las familias con el objetivo de desarrollar un v\u00ednculo sano entre padres e hijos. En estas sesiones tambi\u00e9n se abordan las relaciones basadas en la recompensa y no en el castigo, y en lo que se refiere al an\u00e1lisis del seguimiento de las conductas, se utiliza al grupo como herramienta para trabajar el incumplimiento de las normas.<\/p>\n<p>En lo que ata\u00f1e al \u00e1mbito escolar, cabe destacar que pese a que el adolescente resida en el centro, no se le desvincula de la escuela. Es decir, sigue yendo a clase para estimular una responsabilidad de la que no puede desvincularse. De hecho, el objetivo es que complete los estudios de forma satisfactoria, por eso el equipo de profesionales hace un exhaustivo seguimiento escolar.<\/p>\n<p>Finalmente, la tercera rama de actuaci\u00f3n es la referente a la formaci\u00f3n para una futura inserci\u00f3n laboral. Los muchachos disponen de un panel de actividades que pueden escoger seg\u00fan sus gustos o intereses: inform\u00e1tica, jardiner\u00eda, fontaner\u00eda, mec\u00e1nica, carpinter\u00eda, etc. Debe llevarlas a cabo de modo responsable y constructivo. A partir de aqu\u00ed, si el interno est\u00e1 en edad laboral (16 a\u00f1os) se le oferta un contrato de trabajo con una serie de empresas conveniadas dispuestas a emplearlo. As\u00ed, pueden seguir estando incluidos en la sociedad de manera normalizada. Se trata de una iniciativa realmente innovadora porque permite que el menor salga del centro con un contrato de trabajo, permitiendo que se integre en una sociedad productiva.<\/p>\n<h2>La luz al final del t\u00fanel<\/h2>\n<p>Los trastornos de conducta de tipo agresivo o violento no paran de aumentar y no parece que vaya a estabilizarse su aparici\u00f3n a medio plazo, pero son iniciativas como <em>Reeixir<\/em> las que permiten empezar a atisbar la luz al final del t\u00fanel. Desgraciadamente, este tipo de centros dependen de los recursos privados o aportaciones desinteresadas de sus propios fundadores. La sanidad p\u00fablica no da una respuesta al problema, ya sea por la falta de medios o, simplemente, porque no quiere reconocer la <em>barbarizaci\u00f3n<\/em> de los tiempos, un mal end\u00e9mico del que no es capaz de responsabilizarse, derivando la problem\u00e1tica al \u00e1mbito educativo. Ante esta situaci\u00f3n, lo recomendable ser\u00eda recordar que la juventud es algo m\u00e1s que conflicto.<span style=\"color: #ffffff;\"> Pi\u00f1ol Fontova<\/span><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aumentan los menores que ingresan en unidades de atenci\u00f3n psiqui\u00e1trica afectados por trastornos de conducta agresiva. \u00bfSe han convertido los ni\u00f1os en seres insensibles?<\/p>","protected":false},"author":15,"featured_media":40526,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4092],"tags":[4118],"class_list":["post-15651","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-capsulas","tag-jacobo-pinol"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Trastornos de conducta: el mal en ni\u00f1os y adolescentes - Revista Rambla<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Cada vez son m\u00e1s los menores que ingresan afectados por trastornos de conducta agresiva. Los hijos se han convertido en seres insensibles.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_GB\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Trastornos de conducta: el mal en ni\u00f1os y adolescentes - Revista Rambla\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Cada vez son m\u00e1s los menores que ingresan afectados por trastornos de conducta agresiva. Los hijos se han convertido en seres insensibles.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista Rambla\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2018-04-15T06:24:15+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-02-08T20:05:17+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/tree-person-people-play-young-park-829414-pxhere.com_.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1671\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1080\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Jacobo Pi\u00f1ol\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@revistarambla\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@revistarambla\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Jacobo Pi\u00f1ol\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Estimated reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"12 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Jacobo Pi\u00f1ol\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/2b19179a8ace334b829ad72cc6e6ce97\"},\"headline\":\"La g\u00e9nesis del mal en ni\u00f1os y adolescentes\",\"datePublished\":\"2018-04-15T06:24:15+00:00\",\"dateModified\":\"2025-02-08T20:05:17+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\\\/\"},\"wordCount\":2671,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/04\\\/tree-person-people-play-young-park-829414-pxhere.com_.jpg\",\"keywords\":[\"Jacobo Pi\u00f1ol\"],\"articleSection\":[\"C\u00e1psulas\"],\"inLanguage\":\"en-GB\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\\\/\",\"name\":\"Trastornos de conducta: el mal en ni\u00f1os y adolescentes - Revista Rambla\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/04\\\/tree-person-people-play-young-park-829414-pxhere.com_.jpg\",\"datePublished\":\"2018-04-15T06:24:15+00:00\",\"dateModified\":\"2025-02-08T20:05:17+00:00\",\"description\":\"Cada vez son m\u00e1s los menores que ingresan afectados por trastornos de conducta agresiva. Los hijos se han convertido en seres insensibles.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"en-GB\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-GB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/04\\\/tree-person-people-play-young-park-829414-pxhere.com_.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/04\\\/tree-person-people-play-young-park-829414-pxhere.com_.jpg\",\"width\":1671,\"height\":1080,\"caption\":\"ni\u00f1os escuela recreo\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La g\u00e9nesis del mal en ni\u00f1os y adolescentes\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\",\"name\":\"Revista Rambla Barcelona\",\"description\":\"Periodismo independiente\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"en-GB\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#organization\",\"name\":\"Revista Rambla\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"en-GB\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/09\\\/banner_rambla_1900x600_BB.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/09\\\/banner_rambla_1900x600_BB.png\",\"width\":1900,\"height\":600,\"caption\":\"Revista Rambla\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/revistarambla\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/revistarambla\",\"https:\\\/\\\/www.instagram.com\\\/revista_rambla\",\"https:\\\/\\\/es.linkedin.com\\\/company\\\/revista-rambla\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/2b19179a8ace334b829ad72cc6e6ce97\",\"name\":\"Jacobo Pi\u00f1ol\",\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.revistarambla.com\\\/jacobo-pinol-fontova\\\/\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Trastornos de conducta: el mal en ni\u00f1os y adolescentes - Revista Rambla","description":"Cada vez son m\u00e1s los menores que ingresan afectados por trastornos de conducta agresiva. Los hijos se han convertido en seres insensibles.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\/","og_locale":"en_GB","og_type":"article","og_title":"Trastornos de conducta: el mal en ni\u00f1os y adolescentes - Revista Rambla","og_description":"Cada vez son m\u00e1s los menores que ingresan afectados por trastornos de conducta agresiva. Los hijos se han convertido en seres insensibles.","og_url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\/","og_site_name":"Revista Rambla","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/","article_published_time":"2018-04-15T06:24:15+00:00","article_modified_time":"2025-02-08T20:05:17+00:00","og_image":[{"width":1671,"height":1080,"url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/tree-person-people-play-young-park-829414-pxhere.com_.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Jacobo Pi\u00f1ol","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@revistarambla","twitter_site":"@revistarambla","twitter_misc":{"Written by":"Jacobo Pi\u00f1ol","Estimated reading time":"12 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\/"},"author":{"name":"Jacobo Pi\u00f1ol","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/person\/2b19179a8ace334b829ad72cc6e6ce97"},"headline":"La g\u00e9nesis del mal en ni\u00f1os y adolescentes","datePublished":"2018-04-15T06:24:15+00:00","dateModified":"2025-02-08T20:05:17+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\/"},"wordCount":2671,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/tree-person-people-play-young-park-829414-pxhere.com_.jpg","keywords":["Jacobo Pi\u00f1ol"],"articleSection":["C\u00e1psulas"],"inLanguage":"en-GB","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/www.revistarambla.com\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\/","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\/","name":"Trastornos de conducta: el mal en ni\u00f1os y adolescentes - Revista Rambla","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/tree-person-people-play-young-park-829414-pxhere.com_.jpg","datePublished":"2018-04-15T06:24:15+00:00","dateModified":"2025-02-08T20:05:17+00:00","description":"Cada vez son m\u00e1s los menores que ingresan afectados por trastornos de conducta agresiva. Los hijos se han convertido en seres insensibles.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\/#breadcrumb"},"inLanguage":"en-GB","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.revistarambla.com\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-GB","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/tree-person-people-play-young-park-829414-pxhere.com_.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/tree-person-people-play-young-park-829414-pxhere.com_.jpg","width":1671,"height":1080,"caption":"ni\u00f1os escuela recreo"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/la-genesis-del-mal-en-ninos-y-adolescentes\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.revistarambla.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La g\u00e9nesis del mal en ni\u00f1os y adolescentes"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#website","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/","name":"Revista Rambla Barcelona","description":"Periodismo independiente","publisher":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"en-GB"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#organization","name":"Revista Rambla","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"en-GB","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/banner_rambla_1900x600_BB.png","contentUrl":"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/banner_rambla_1900x600_BB.png","width":1900,"height":600,"caption":"Revista Rambla"},"image":{"@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/revistarambla\/","https:\/\/x.com\/revistarambla","https:\/\/www.instagram.com\/revista_rambla","https:\/\/es.linkedin.com\/company\/revista-rambla"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.revistarambla.com\/#\/schema\/person\/2b19179a8ace334b829ad72cc6e6ce97","name":"Jacobo Pi\u00f1ol","sameAs":["https:\/\/www.revistarambla.com\/jacobo-pinol-fontova\/"]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15651","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15651"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15651\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54218,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15651\/revisions\/54218"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/40526"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15651"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15651"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15651"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}