{"id":142,"date":"2010-07-08T15:30:45","date_gmt":"2010-07-08T15:30:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/el-conejito-lunar\/"},"modified":"2023-12-29T13:45:48","modified_gmt":"2023-12-29T12:45:48","slug":"el-conejito-lunar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/el-conejito-lunar\/","title":{"rendered":"El conejito lunar"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\">Esta historia transcurre en un mundo muy parecido al nuestro, pero tambi\u00e9n marcado por algunas diferencias importantes. Por ejemplo, sin ir m\u00e1s lejos, la carrera espacial, tal como nosotros la conocemos, no se hab\u00eda desarrollado en aquel mundo paralelo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_141\" aria-describedby=\"caption-attachment-141\" style=\"width: 851px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-141 size-full\" style=\"width: 550px; height: 198px;\" src=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/conejito.jpg\" alt=\"alt\" width=\"851\" height=\"306\" srcset=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/conejito.jpg 851w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/conejito-300x108.jpg 300w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/conejito-768x276.jpg 768w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/conejito-500x180.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 851px) 100vw, 851px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-141\" class=\"wp-caption-text\">Ilustra Evelio G\u00f3mez.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: left;\">A lo sumo, se situaron sat\u00e9lites en la \u00f3rbita de la tierra que permitieron un avance espectacular de la meteorolog\u00eda y por supuesto, algo tan sustancial a nuestra historia como la guerra, hab\u00eda desaparecido all\u00e1 por el siglo XVII, invirti\u00e9ndose todo el esfuerzo y desarrollo de la industria b\u00e9lica, en el estudio y erradicaci\u00f3n de las terribles enfermedades que diezmaban a la humanidad. E<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">llo no desemboc\u00f3 en una insostenible superpoblaci\u00f3n mundial, puesto que el control de la natalidad se practicaba en todo el planeta de una manera racional y nada traum\u00e1tica, la ciencia hab\u00eda dado por fin el esquinazo a la fatalidad mediante los avances (y resultados) de algunos equipos cient\u00edficos. Esta evoluci\u00f3n origin\u00f3 una fuerte pasi\u00f3n mundial por las bromas. En definitiva, por \u00e9stos y muchos otros detalles, \u00e9ste\u00a0 no era m\u00e1s que un mundo distinto al nuestro, ni mejor ni peor, en el que pudiera suceder una historia como la del Conejito Lunar&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Hac\u00eda tiempo que los astr\u00f3nomos lo predec\u00edan: el eclipse de luna (mejor llamado, quiz\u00e1, eclipse de tierra) m\u00e1s importante del siglo, estaba por llegar. Se sab\u00eda hora, fecha y lugar, por supuesto. El lugar, la luna; la hora y la fecha, ya las he olvidado. Faltaba apenas un a\u00f1o y algunas organizaciones apuntaban hacia la necesidad de inventar una broma consecuentemente extraordinaria, \u00fanica y dif\u00edcilmente repetible. La broma del eclipse.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La conversaci\u00f3n en la sede del gobierno, fue m\u00e1s o menos as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Glon-Pil\u00f3n\u00a0 lade\u00f3 la cabeza. En tres horas de consejo, aquella era la primera noticia interesante.<br \/>\n-Repita, Maese Lemur, -inquiri\u00f3 dirigi\u00e9ndose al Arcipreste Cient\u00edfico, e inclinando su corpach\u00f3n sobre la mesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Maese Lemur carraspe\u00f3, pregunt\u00e1ndose qu\u00e9 pod\u00eda haberle molestado al Comendador y se puso de pie.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">-Comodoro Comendador Supremo, he dicho que este a\u00f1o presenciaremos un importante eclipse de Luna.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">-Est\u00e1 bien, puesto que un acontecimiento as\u00ed, muchas veces no recibe la debida atenci\u00f3n, convoco a todo el equipo del Arcipreste Cient\u00edfico a encontrar, en el plazo de 17 d\u00edas, una forma de que el eclipse honre la imaginaci\u00f3n de todos los habitantes de la tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Tob\u00edas Lemur volvi\u00f3 a sentarse. El reto parec\u00eda grande y estaba a la altura de otras propuestas que Glon-Pil\u00f3n hab\u00eda lanzado en su juventud. Proyectos que, una vez realizados, hab\u00edan resultado ser siempre \u00e9xitos universales. El consejo continu\u00f3, tratando los temas previstos y cuando concluy\u00f3, el Comendador Glon-Pil\u00f3n se qued\u00f3 s\u00f3lo en la butaca presidencial, rasc\u00e1ndose la barbilla\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Se crearon comisiones que propon\u00edan ideas, institutos que investigaban, mediante sondeos, los alcances de popularidad de cada una de ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Finalmente, una propuesta pareci\u00f3 complacer a todos o, al menos, no dejaba demasiado descontento a nadie. Fue la propuesta del Conejito Lunar. Seg\u00fan sus impulsores, el principal objetivo era producir una inmensa silueta de conejito, como las que proyectamos con una vela sobre la pared mediante h\u00e1biles movimientos de las manos. Recortada sobre la superficie lunar durante algunos minutos, abrir\u00eda y cerrar\u00eda la boca y mover\u00eda las orejas. Un conejo lunar. Era el tipo de broma que pod\u00eda cuajar entre la poblaci\u00f3n del hemisferio en cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Puestas manos a la obra, cientos de brigadas especializadas acometieron la construcci\u00f3n de la gran silueta de conejito, utilizando todos los medios tecnol\u00f3gicos y humanos que una obra de tal envergadura pod\u00eda requerir. Un aire fara\u00f3nico recorri\u00f3 la meseta de cuarenta kil\u00f3metros donde miles de personas trabajaban sin cesar. Hubo que instalar f\u00e1bricas y fundiciones all\u00ed mismo, donde se produjeron las piezas de los artilugios que dar\u00edan movimiento a las partes articuladas del conejito.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Para no extendernos en esta parte, diremos que finalmente, el conejito lunar, que alcanzaba diez veces la altura del monte m\u00e1s alto del planeta, estuvo listo para la noche del eclipse y el sol, convertido en buj\u00eda de feria, hizo aparecer en la luna un conejo que mov\u00eda las orejas para regocijo de un hemisferio completo. La broma, que hab\u00eda sido un \u00e9xito, pas\u00f3 a ser recordada como la m\u00e1s colosal de la historia humana. Algo sin parang\u00f3n, que hab\u00eda unido a\u00fan m\u00e1s al arte, la ciencia y el sentido del humor.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Y pasaron los a\u00f1os. Cierto d\u00eda, los cient\u00edficos anunciaron que estaba proximo un interesante eclipse de sol. Como durante los eclipses de sol no puede hacerse gran cosa desde la tierra excepto o\u00edr cantar a los gallos y todo \u00e9so, medio mundo prepar\u00f3 sus cristales ahumados y se dispuso para el d\u00eda del eclipse. Y hete aqu\u00ed que a medio mundo se le par\u00f3 el coraz\u00f3n durante unos segundos, pues una silueta de conejito comenz\u00f3 a desplazarse por el disco solar a medida que \u00e9ste iba desapareciendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Eran los habitantes de la Luna, que devolv\u00edan as\u00ed la broma de a\u00f1os atr\u00e1s. Unos bromistas, \u00e9stos lun\u00e1ticos, pensaron los habitantes de la Tierra. Desde entonces, unos y otros, aprovechan los eclipses para saludarse, enviarse mensajes o gastarse bromas.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta historia transcurre en un mundo muy parecido al nuestro, pero tambi\u00e9n marcado por algunas diferencias importantes. 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