{"id":12020,"date":"2017-03-18T09:04:08","date_gmt":"2017-03-18T07:04:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?p=12020"},"modified":"2023-12-29T13:40:29","modified_gmt":"2023-12-29T12:40:29","slug":"el-tasador-de-felicidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/el-tasador-de-felicidad\/","title":{"rendered":"El tasador de felicidad"},"content":{"rendered":"<p><strong>El oficio de tasador de felicidad no es sencillo. Se ha de contar en todo momento con que el cliente, por acusada que sea su tendencia a la deserci\u00f3n, debe al fin asentir al destino impuesto para cerrar el c\u00edrculo y que, de esa forma, los requisitos se cumplan en armon\u00eda.<\/strong><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.5;\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-12022\" src=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/relato-02.jpg\" alt=\"\" width=\"1087\" height=\"311\" srcset=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/relato-02.jpg 1087w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/relato-02-300x86.jpg 300w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/relato-02-768x220.jpg 768w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/relato-02-1024x293.jpg 1024w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/relato-02-500x143.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 1087px) 100vw, 1087px\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.5;\">Hay que habituarse a las interrupciones con cualquier excusa, que arde la casa, que el collar aprieta demasiado, pues en general la gente prefiere sentirse m\u00e1s dichosa de lo reflejado en el medidor. \u201cYa s\u00e9 lo que dice la tablilla\u201d \u2013es una objeci\u00f3n habitual- \u201cno obstante, se\u00f1or\u00eda, le recuerdo que yo poseo jab\u00f3n, peine y espejo\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Es buen recurso ayudarse de la psicolog\u00eda, y para evitar discusiones conviene rebajarse y no alardear de superioridad alguna. Es por tal motivo que antes de la licenciatura se nos amputa el pulgar de la mano izquierda. A m\u00ed, que soy zurdo, aunque por naturaleza y sin vicio, me cost\u00f3 tiempo agarrar la cuchara. Perd\u00eda comba en el almuerzo y a mi turno, cuando pasaba la olla, malograba la oportunidad. Adelgac\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cSi la cosa se pone fea no vacil\u00e9is, exhibid el mu\u00f1\u00f3n\u201d, aconsejaba el catedr\u00e1tico de Trivialidad Procesal quien, rebasando por exceso la ley, se deshizo de un pie y de la retina por un m\u00e9todo que jur\u00f3 indoloro y que se neg\u00f3 a explicar, por lo que siempre hubo quien sospechara que el accidente fue imprevisto y sucedi\u00f3 en la calle, a la luz del d\u00eda y con las botas puestas. Comoquiera que fuese, era digno de ver durante la procesi\u00f3n, cojeando entre los despojos, la mirada perdida en el estandarte y golpe\u00e1ndose contra los carros que conduc\u00edan las sagradas im\u00e1genes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tampoco suele fallar el recurso de la lata de melocot\u00f3n en alm\u00edbar con que sobornar al inspeccionado si en la \u00faltima etapa del proceso padece nerviosismo o derrama en tierra caso de ser macho, s\u00edntomas l\u00f3gicos pues es entonces cuando ser\u00e1 catalogado, se le sentenciar\u00e1 y se le proveer\u00e1 de uniforme y sambenito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la sensata prohibici\u00f3n de meditar acerca de la duraci\u00f3n de la existencia y la finalidad del ser en el mundo hay que a\u00f1adir, en el caso del tasador de felicidad, la de levantar la mirada de la m\u00e1quina durante la cuenta, pues en un tris intentar\u00e1n alterar la suma. Si no pueden acceder al folio rebatir\u00e1n de palabra el resultado; el caso es negar, pero esto no importa mientras no se nos escupa ni se nos aproximen demasiado al hocico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Debido a las responsabilidades del trabajo incluso nuestro descanso transcurre en las lindes de los caminos. Pasamos el almuerzo ajustando el detector, contemplando un paisaje, el de esta bendita comarca, que da idea de la limitaci\u00f3n combinatoria de la naturaleza, que por aqu\u00ed parece aburrida, y del enorme peso de lo muerto en los fen\u00f3menos. El mundo apenas emerge, se manifiesta asc\u00e9tico, pr\u00f3ximo a la m\u00e1scara: Un chucho reventado aqu\u00ed, un baobab desguarnecido all\u00e1, alg\u00fan cerro agobiado de fantasmas en la lejan\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y se recuerda mucho, pues no hay nada como una cuneta para evocar a la familia. Mam\u00e1, enterrada en la arena, comparable a un territorio m\u00f3rbido, a un aluvi\u00f3n de abejas, a menudo sombr\u00eda y ululante, o ahogando pajarillos en la laguna. Pap\u00e1. Me parece verlo aparecer tras la nube, con la guirnalda de flores , impregnando la claridad con el trino de su flauta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero no todo es campo. En el despacho, los domingos, se efect\u00faa el retrato animal del sujeto, pulsando para ello la opini\u00f3n de las autoridades locales, quienes por depravaci\u00f3n exigen el cese de las pesquisas. Rabiosos, les pone a los maestros o al tonelero tener que opinar. Le obligar\u00edan a uno a exiliarse si no estuviera amparado por el salvoconducto y la Medallita del Amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si sale como en el ensayo, el acusado se enfrentar\u00e1 a la voluntad divina, en una ordal\u00eda desbordante de fuego, pues este es el procedimiento si se rebasa el l\u00edmite. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dios reh\u00fasa. Siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las llamas chisporrotean con desgana hasta que se extinguen. El humo se enfr\u00eda. Sabemos que semejante contratiempo deber\u00eda evitarse, pero no se ha dado a\u00fan con la f\u00f3rmula que involucre al Demiurgo en la ceremonia. Dicen que ahora, con la promulgaci\u00f3n de la Ley de Sue\u00f1os. Al fin, los hombres desenfundamos el mazo. El convicto queda solo. Es cuesti\u00f3n de calcular las fuerzas y saber d\u00f3nde golpear.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Fuera r\u00eden los vecinos y blasfeman las criaturas, los iris refulgentes invadidos por las brasas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cumplida la labor nos vamos a la carrera, sin pedir el albar\u00e1n y a veces sin cabalgadura, pues ya es bastante duro marcarse un objetivo y lograrlo como para tener que v\u00e9rselas con esposas o cu\u00f1adas agradecidas, quienes tienen, es sabido, un concepto agreste de la c\u00f3pula.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El oficio de tasador de felicidad no es sencillo. 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