{"id":1197,"date":"2011-10-25T11:05:14","date_gmt":"2011-10-25T09:05:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/una-sombra\/"},"modified":"2023-12-29T13:44:18","modified_gmt":"2023-12-29T12:44:18","slug":"una-sombra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/una-sombra\/","title":{"rendered":"Una sombra"},"content":{"rendered":"<p>Suerte que no me han dicho nada, pens\u00f3 <span data-scayt_word=\"Vanesa\" data-scaytid=\"4\">Vanesa<\/span> al <span data-scayt_word=\"agacharse\" data-scaytid=\"6\">agacharse<\/span> para abrir la nevera mientras <span data-scayt_word=\"entornaba\" data-scaytid=\"7\">entornaba<\/span> sus ojos oscuros (ojos de cabritilla asustada, ojos de cervatillo perdido), los <span data-scayt_word=\"achinaba\" data-scaytid=\"8\">achinaba<\/span> un poco (como un explorador que <span data-scayt_word=\"avistase\" data-scaytid=\"9\">avistase<\/span> desde un barco el perfil de una maravillosa tierra ignota, reluciente y \u00e1rida), y su est\u00f3mago se abr\u00eda lentamente como una espl\u00e9ndida flor tropical bajo el calor sofocante del verano, disipando de ese modo toda duda sobre la triste verdad del espect\u00e1culo que ofrec\u00edan los estantes vac\u00edos y sucios de la nevera hacia la que en esos precisos instantes, <span data-scayt_word=\"mordi\u00e9ndose\" data-scaytid=\"10\">mordi\u00e9ndose<\/span> los labios y muerta de hambre, omitiendo dudas y tristezas, <span data-scayt_word=\"Vanesa\" data-scaytid=\"5\">Vanesa<\/span> alargaba sus manos con la intenci\u00f3n de llenarlas con la mantequilla, la leche y ese embutido de oferta que no hab\u00eda <span data-scayt_word=\"caducado\" data-scaytid=\"11\">caducado<\/span> a\u00fan. Suerte que hoy no se han fijado en m\u00ed, se dijo cerrando la nevera con un golpe de tac\u00f3n.<\/p>\n<p>La mantequilla rod\u00f3 sobre la superficie del pan como un reguero de lava por la ladera de un monte, impregn\u00e1ndolo todo con un manto ondulante y acuoso. Es porque no soy un hombre, <span data-scayt_word=\"murmur\u00f3\" data-scaytid=\"15\">murmur\u00f3<\/span> con una voz muy tenue a la vez que dejaba caer dos lonchas de queso sobre la rebanada de pan; luego la levant\u00f3 con un movimiento r\u00e1pido y se la meti\u00f3 en la boca muy de prisa, casi como si temiese que una de esas ni\u00f1as tan molestas que <span data-scayt_word=\"suelen\" data-scaytid=\"16\">suelen<\/span> <span data-scayt_word=\"pasearse\" data-scaytid=\"17\">pasearse<\/span> sin merienda por el patio del recreo, alguna de esas ni\u00f1as de cabellos rubios y ojos claros tan detestables pudiese irrumpir de pronto en la quietud de su hogar con no otra finalidad que reclamar un trozo del reluciente bocadillo que todav\u00eda <span data-scayt_word=\"humeaba\" data-scaytid=\"18\">humeaba<\/span> intacto entre sus manos. S\u00ed, un miedo indefinido guiaba los gestos de <span data-scayt_word=\"Vanesa\" data-scaytid=\"12\">Vanesa<\/span> cuando vorazmente, violentamente, instant\u00e1neamente se llev\u00f3 a la boca la rebanada de pan con mantequilla, que desapareci\u00f3 en un abrir y cerrar de ojos es\u00f3fago abajo, envuelta en un lujoso manto de amarga saliva.<\/p>\n<p>Era inevitable; por m\u00e1s que lo intentase no pod\u00eda ocultar el hecho de que durante toda su vida esa ni\u00f1a rubia hab\u00eda estado <span data-scayt_word=\"persegui\u00e9ndola\" data-scaytid=\"20\">persegui\u00e9ndola<\/span> de una <span data-scayt_word=\"u\" data-scaytid=\"21\">u<\/span> otra forma. Con sus ojos dulzones y su sonrisa perfecta esa ni\u00f1a la hab\u00eda amenazado, la hab\u00eda obligado a callar y a cederle su comida una y otra vez. Una y otra vez <span data-scayt_word=\"Vanesa\" data-scaytid=\"13\">Vanesa<\/span> hab\u00eda sentido ese extra\u00f1o balbuceo, esa cosa indefinida vibrando entre sus dientes, la palabra creciendo en su lengua, <span data-scayt_word=\"hinch\u00e1ndose\" data-scaytid=\"22\">hinch\u00e1ndose<\/span> tanto que no pod\u00eda pronunciarla, porque las mejillas explotar\u00edan como enormes globos rojos bajo la punzada de un alfiler, y los p\u00e1rpados se disolver\u00edan como nieve bajo la lluvia, dej\u00e1ndola completamente a oscuras. \u00abNo\u00bb era la palabra que <span data-scayt_word=\"Vanesa\" data-scaytid=\"14\">Vanesa<\/span> nunca hab\u00eda logrado interponer entre la ni\u00f1a rubia y ella misma. Eran las dos letras que se enlazaban y amasaban en su lengua hasta formar una especie de huevo quebradizo; porque s\u00ed, cuando ella <span data-scayt_word=\"dijese\" data-scaytid=\"23\">dijese<\/span> \u00abno\u00bb, cuando apretase con fuerza los pu\u00f1os y gritase \u00ab\u00a1No, no te lo dar\u00e9!\u00bb, ya no habr\u00eda vuelta atr\u00e1s: la yema del huevo crecido en su lengua se derramar\u00eda inevitablemente; inevitablemente inundar\u00eda su boca como el agua de una presa abierta, se deslizar\u00eda por la comisura de los labios dej\u00e1ndola en evidencia mientras ella, la preferida de todos, la ni\u00f1a inmaculada que pasea sonriente y tranquila por el patio del colegio (la adoran, la adoran) se alejaba otra vez con lo que por derecho le pertenec\u00eda a ella, se alejaba, dej\u00e1ndola sola y hambrienta, sola con el amarillo reseco en sus labios, sola sin merienda en mitad del patio de colegio.<\/p>\n<p>Pero ahora todo era diferente (<span data-scayt_word=\"Vanesa\" data-scaytid=\"19\">Vanesa<\/span> pos\u00f3 sus ojos en la carpeta verde que yac\u00eda en la repisa de la cocina).<\/p>\n<p><span data-scayt_word=\"Masticaba\" data-scaytid=\"329\">Masticaba<\/span> despacio, como queriendo saborear al m\u00e1ximo su victoria sobre la ni\u00f1a de ojos dulces que, a diferencia de ella (\u00a1oh, c\u00f3mo le dol\u00eda a\u00fan, c\u00f3mo la torturaba a pesar de todo!), con toda probabilidad a d\u00eda de hoy ser\u00eda ya una mujer hecha y derecha, una mujer capaz de decir en voz alta lo ten\u00eda que decir, blandiendo palabras como espadas, armada de bronce y de plata, el oro de su pelo <span data-scayt_word=\"esparci\u00e9ndose\" data-scaytid=\"25\">esparci\u00e9ndose<\/span> por el reluciente metal, siempre dispuesta a <span data-scayt_word=\"abalanzarse\" data-scaytid=\"26\">abalanzarse<\/span> sobre cualquier peque\u00f1o ser que osase decir cosas como las que ellos sol\u00edan decirle para sacarla de quicio, para dejarla en evidencia, invent\u00e1ndose toda clase de faltas que, desde luego, ella no hab\u00eda cometido. Porque s\u00ed, pod\u00eda tener sus limitaciones; de hecho las ten\u00eda (baj\u00f3 la vista y vio sus piernas <span data-scayt_word=\"hinchadas\" data-scaytid=\"27\">hinchadas<\/span>); ten\u00eda muchas (hab\u00eda codiciado tan intensamente el mar dorado de su pelo); pod\u00eda no ser especialmente brillante en infinidad de cosas, no saber suficientes matem\u00e1ticas ni suficiente griego, ser incapaz de acertar con la combinaci\u00f3n de los colores cuando se trataba de una cena importante, o tardar demasiado en responder cuando alguien le hac\u00eda una pregunta sencilla, pero eso no, eso no pod\u00edan <span data-scayt_word=\"reproch\u00e1rselo\" data-scaytid=\"28\">reproch\u00e1rselo<\/span>: jam\u00e1s consentir\u00eda que la acusasen de no pasar suficientes horas sentada en su silla preparando clases.<\/p>\n<p><em>Un minuto, dos minutos, tres minutos. Es un hombre calvo con un polo rosa, lleva en la mano un anillo de plata, mira mis labios y mis piernas, dice algo sobre mis clases. Cinco minutos. Se quejan, los ni\u00f1os, se quejan. Tiemblo, tiemblo y no respondo. Ocho minutos. \u00abSi no te sientes capaz podemos\u2026\u00bb. El hombre habla todav\u00eda, <span data-scayt_word=\"gesticula\" data-scaytid=\"29\">gesticula<\/span>, fijos sus ojos en mis labios, <span data-scayt_word=\"gesticula\" data-scaytid=\"30\">gesticula<\/span>. He recibido el golpe, su mano aprieta mi coraz\u00f3n. Doce minutos. Intento decir que\u2026 pero las l\u00e1grimas acuden en tropel a mis ojos y mis labios se separan el uno del otro en una horrible mueca de dolor. Le miro dolida, dolida me postro ante \u00e9l, implorante y dolida atravieso corriendo el pasillo en direcci\u00f3n al cuarto de ba\u00f1o. Me voy, me voy, me voy&#8230; <\/em><\/p>\n<p><span data-scayt_word=\"Vanesa\" data-scaytid=\"336\">Vanesa<\/span> cogi\u00f3 la taza entre sus manos y sorbi\u00f3 la leche. Se estaba bien en casa a esa hora de la ma\u00f1ana, cuando los ni\u00f1os juegan en los patios, las mujeres caminan arrastrando hacia delante los carros de la compra y el sol golpea la superficie despejada de la plaza donde el hombre se <span data-scayt_word=\"re\u00fane\" data-scaytid=\"35\">re\u00fane<\/span> con el hombre y las palomas arrullan en un \u00e9xtasis de calor. Incluso el aire, terso y vaporoso como el peplo de una diosa, parec\u00eda querer <span data-scayt_word=\"reclinarse\" data-scaytid=\"36\">reclinarse<\/span>, <span data-scayt_word=\"acostarse\" data-scaytid=\"37\">acostarse<\/span> entre la gente, <span data-scayt_word=\"tenderse\" data-scaytid=\"38\">tenderse<\/span> como un gigante <span data-scayt_word=\"embrujado\" data-scaytid=\"39\">embrujado<\/span> y dormir con los perros sobre los escalones, subirse en la bicicleta del chico que cruza la calle, lenta, casi inm\u00f3vil; quer\u00eda descansar. Se estaba bien all\u00ed, aunque la habitaci\u00f3n de los trastos tuviese goteras y el ba\u00f1o fuese demasiado peque\u00f1o. Casi pod\u00eda decirse que lo hab\u00edan logrado. Casi pod\u00eda decirse que juntos hab\u00edan arrancado al ed\u00e9n una migaja, nada apenas, un peque\u00f1o mont\u00f3n de hierba sobrante, pero suficiente al fin y al cabo para que <span data-scayt_word=\"pudiesen\" data-scaytid=\"40\">pudiesen<\/span> echar al suelo ese colch\u00f3n viejo en el que sol\u00edan sentarse despu\u00e9s del trabajo, enlazando las manos, <span data-scayt_word=\"semidesnudos\" data-scaytid=\"41\">semidesnudos<\/span>, con el calor de junio <span data-scayt_word=\"col\u00e1ndose\" data-scaytid=\"42\">col\u00e1ndose<\/span> por la ventana. Entonces ten\u00eda la sensaci\u00f3n de ser como un hada saltando de flor en flor por anchos campos de trigo, los muslos iluminados por la luz del ocaso, <span data-scayt_word=\"velos\" data-scaytid=\"43\">velos<\/span> <span data-scayt_word=\"agit\u00e1ndose\" data-scaytid=\"44\">agit\u00e1ndose<\/span> bajo una <span data-scayt_word=\"suav\u00edsima\" data-scaytid=\"45\">suav\u00edsima<\/span> brisa, y todo porque \u00e9l la miraba, la miraba con amor y compasi\u00f3n, la miraba comprendiendo, la miraba haci\u00e9ndose cargo de todas las l\u00e1grimas que no pudo contener cuando aquel hombre le habl\u00f3 de aquella forma en el pasillo de la escuela. Para \u00e9l sab\u00eda suficientes matem\u00e1ticas y suficiente griego; su cuerpo no era pesado, sino flotante como una mariposa danzando entre rosas. \u00c9l era la rosa en el jard\u00edn, era la constante en la integral, era el griego y la flotante mariposa; era el chiquillo que corr\u00eda en c\u00edrculos por el patio del colegio, manchas de sudor oscureciendo la camiseta gris; era quien sal\u00eda en su defensa cuando ni\u00f1as m\u00e1s fuertes que ella le quitaban la merienda sin m\u00e1s ni m\u00e1s; quien guardaba silencio cuando ella tropezaba en la hora de gimnasia, mirando serio y conmovido. Rojizo y sudoroso corri\u00f3 hasta ella mucho tiempo despu\u00e9s, cuando le llam\u00f3 arrepentida, completamente destrozada. Serio y conmovido acept\u00f3 su tropiezo y lo perdon\u00f3 todo, y gracias a eso ahora viv\u00edan juntos, viv\u00edan juntos en ese trozo de hierba arrancado al ed\u00e9n (parece un milagro, pens\u00f3 <span data-scayt_word=\"Vanesa\" data-scaytid=\"32\">Vanesa<\/span>) desde hac\u00eda m\u00e1s de cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p>S\u00ed, hab\u00eda vuelto arrepentida y completamente destrozada (aqu\u00ed <span data-scayt_word=\"Vanesa\" data-scaytid=\"33\">Vanesa<\/span> hundi\u00f3 la mano en la caja de bombones y abandon\u00f3 la cocina). Hab\u00eda vuelto hecha pedazos despu\u00e9s de perderlo casi todo, los amigos y las fuerzas, aunque a\u00fan era due\u00f1a de su cuerpo, un cuerpo lleno de heridas, s\u00ed, pero ansioso por ser sanado, tembloroso y anhelante como un cachorro reci\u00e9n nacido. Al fin y al cabo, s\u00f3lo ten\u00eda veintid\u00f3s a\u00f1os. Al fin y al cabo, volv\u00eda y se lo daba todo a \u00e9l, pon\u00eda en sus manos hasta el \u00faltimo \u00e1tomo de su cabeza, hasta la \u00faltima fibra de su coraz\u00f3n. Naturalmente al principio \u00e9l la mir\u00f3 con recelo. El chiquillo con manchas de sudor en la camiseta gris siempre mira con recelo antes de dar el abrazo definitivo y decir en voz muy alta y muy grave \u00abAhora seremos amigos para siempre, \u00bflo has o\u00eddo?\u00bb, y la frase sonaba como una s\u00faplica y una amenaza a la vez. As\u00ed que entonces \u00e9l la mir\u00f3 con recelo y le pregunt\u00f3 por qu\u00e9 hab\u00eda venido. \u00bfPor qu\u00e9 hab\u00eda venido? \u00bfPor qu\u00e9 hab\u00eda pasado cuatro horas en ese autob\u00fas sin poder leer, ni pensar, ni dormir? \u00bfPor qu\u00e9 hab\u00eda <span data-scayt_word=\"murmurado\" data-scaytid=\"46\">murmurado<\/span> <span data-scayt_word=\"hipnotizada\" data-scaytid=\"47\">hipnotizada<\/span> \u00ab<span data-scayt_word=\"Vuelvo\" data-scaytid=\"48\">Vuelvo<\/span>, <span data-scayt_word=\"vuelvo\" data-scaytid=\"49\">vuelvo<\/span>, ay qu\u00e9 ser\u00e1 de m\u00ed\u00bb? \u00bfPor qu\u00e9 se despidi\u00f3 de su madre como un soldado que parte a la batalla? \u00bfPor qu\u00e9 en su maleta hab\u00eda una falda color carmes\u00ed, color amapola? \u00a1Por ti, por ti, por ti! \u00a1He venido por ti!, exclam\u00f3 <span data-scayt_word=\"Vanesa\" data-scaytid=\"34\">Vanesa<\/span> aquella vez con su voz tenue y apagada.<\/p>\n<p>Las palabras que la <span data-scayt_word=\"amordazaban\" data-scaytid=\"51\">amordazaban<\/span> cuando alguien la pon\u00eda a prueba preguntando su opini\u00f3n. Todas las cuchillas que <span data-scayt_word=\"perforaban\" data-scaytid=\"52\">perforaban<\/span> su lengua cuando un hombre con polo rosa le daba a entender que era mala profesora. Todas las cosas dolorosas eran de pronto p\u00e9talos de flor; algodones; miel y chocolate; y qu\u00e9 placer hablar con ese chiquillo <span data-scayt_word=\"enrojecido\" data-scaytid=\"53\">enrojecido<\/span> por el esfuerzo de correr; qu\u00e9 f\u00e1cil desenrollar sin mayor dificultad el ovillo de su lengua cuando \u00e9l la miraba con aquellos ojos llenos de recelo, anhelantes e indefensos&#8230; Entonces le cont\u00f3 toda la historia. C\u00f3mo aquello no hab\u00eda sido m\u00e1s un gran error, cuando le abandon\u00f3 en marzo de aquella manera. Y le habl\u00f3 de su terrible sufrimiento, y del miedo que pas\u00f3 durante esos meses que estuvo sola y lejos. Y de lo mucho que le hab\u00eda costado decidirse. Y que lo importante era que ahora ella estaba ah\u00ed, a su entera disposici\u00f3n, ah\u00ed, para empezar otra vez, desde el principio. \u00abPero no es el principio\u00bb, dijo \u00e9l y volv\u00eda los ojos hacia el suelo, alej\u00e1ndose, <span data-scayt_word=\"escap\u00e1ndose\" data-scaytid=\"54\">escap\u00e1ndose<\/span>. Entonces <span data-scayt_word=\"Vanesa\" data-scaytid=\"50\">Vanesa<\/span> no tuvo m\u00e1s remedio que apartar todos los escombros y olvidar la choza inmunda junto al vertedero, las desesperadas horas en el autob\u00fas; tuvo que sacar brillo a sus heridas y tomar aire y <span data-scayt_word=\"alisarse\" data-scaytid=\"55\">alisarse<\/span> la falda color amapola, la falda carmes\u00ed; tuvo que acercarse a \u00e9l muy poco a poco como una gata mentirosa; y \u00e9l retroced\u00eda; y ella avanzaba; tuvo que colocarse a su lado en la silla y cogerle los hombros con las manos; tuvo que acercar su cara a la suya; tuvo que acercar sus labios, cerrar los ojos y besarle en contra de su voluntad mordiendo con fuerza sus labios. Despu\u00e9s se desnud\u00f3. As\u00ed hab\u00eda empezado todo en realidad, con una chica que se quita la ropa pidiendo perd\u00f3n.<\/p>\n<p>Soy afortunada, pens\u00f3 <span data-scayt_word=\"Vanesa\" data-scaytid=\"56\">Vanesa<\/span> mientras <span data-scayt_word=\"masticaba\" data-scaytid=\"57\">masticaba<\/span> lentamente el \u00faltimo bomb\u00f3n y retiraba una silla de la mesa. Soy afortunada porque somos dos, \u00e9l o yo, da lo mismo, nosotros. Pero <span data-scayt_word=\"Alejandra\" data-scaytid=\"58\">Alejandra<\/span> es un barco alej\u00e1ndose en el oc\u00e9ano, una joya solitaria, una virgen, reluciente en su armadura.<\/p>\n<p>Entonces <span data-scayt_word=\"Vanesa\" data-scaytid=\"59\">Vanesa<\/span>, satisfecha como un timador en un despacho oscuro, <span data-scayt_word=\"balanceando\" data-scaytid=\"60\">balanceando<\/span> sus pies como una monumental duquesa que no <span data-scayt_word=\"cupiese\" data-scaytid=\"61\">cupiese<\/span> en su columpio, ah\u00edta de pan y de leche como un elefante de lodo y de agua, hundi\u00f3 su voluminoso cuerpo en la estrecha silla, abri\u00f3 el port\u00e1til que yac\u00eda sobre la mesa, encendi\u00f3 un cigarrillo y fum\u00f3 esperando a que los colores terminasen de fijarse la pantalla. <span data-scayt_word=\"Sonre\u00eda\" data-scaytid=\"62\">Sonre\u00eda<\/span>; esperaba.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la mesa se pod\u00eda ver la manta perfectamente lisa sobre el sof\u00e1, los cojines perfectamente ordenados, la colcha que le regal\u00f3 su madre perfectamente cosida. S\u00ed, era un aut\u00e9ntico encanto; el chiquillo incluso se hab\u00eda preocupado por arreglar el sof\u00e1 antes de irse al trabajo temprano en la ma\u00f1ana. Sus ojos lo imaginaron <span data-scayt_word=\"arroj\u00e1ndose\" data-scaytid=\"86\">arroj\u00e1ndose<\/span> sobre \u00e9l de cualquier modo en cuanto llegase a casa, rendido y exhausto. Entonces ella dibujar\u00eda un aro con el humo y lo estampar\u00eda en el aire como un beso. Porque realmente quer\u00eda a ese chico fuerte que tanto necesitaba alimentarse y correr en c\u00edrculos por el patio del recreo y sudar la camiseta. Quiz\u00e1 solo hab\u00eda sido un truco, pero un buen truco al fin y al cabo. Quiz\u00e1 no fuese m\u00e1s que una estrategia, pero la hab\u00eda conducido a donde ahora mismo se encontraba (<span data-scayt_word=\"Vanesa\" data-scaytid=\"83\">Vanesa<\/span> crey\u00f3 ver a trav\u00e9s de la ventana a dos hombres, uno calvo y otro anciano, que pasaban bajo su ventana golpe\u00e1ndose la espalda el uno al otro). Y, despu\u00e9s de todo, aquel comienzo fue en verdad otro comienzo. Ahora era suya y s\u00f3lo suya, pens\u00f3 <span data-scayt_word=\"reclin\u00e1ndose\" data-scaytid=\"89\">reclin\u00e1ndose<\/span> en el respaldo de la silla, mirando con condescendencia la piel granulada de la barriga que asomaba m\u00e1s all\u00e1 del pantal\u00f3n, tierna como pescado hervido, blanca como una cebolla partida en dos, y <span data-scayt_word=\"Vanesa\" data-scaytid=\"84\">Vanesa<\/span> la <span data-scayt_word=\"o\u00eda\" data-scaytid=\"90\">o\u00eda<\/span> rugir mientras fumaba apaciblemente tendida en la silla con la visi\u00f3n de su novio prendida en sus ojos. Le dec\u00eda en silencio \u00abHas vuelto\u00bb. Le susurraba en respuesta \u00abTe perdono\u00bb. Era el colmo de la fortuna: pasear <span data-scayt_word=\"semidesnudos\" data-scaytid=\"85\">semidesnudos<\/span> por ese <span data-scayt_word=\"trocito\" data-scaytid=\"92\">trocito<\/span> de c\u00e9sped robado al ed\u00e9n.<\/p>\n<p>El ordenador estaba listo; los mensajes se suced\u00edan en hilera.<\/p>\n<p><em>Los ojos de <span data-scayt_word=\"Alejandra\" data-scaytid=\"93\">Alejandra<\/span> eran esmeraldas brillando en la noche. Su piel era lana y coral, tigre y serpiente, noche y d\u00eda. La bes\u00f3 con el pensamiento a la salida del cine, cinco a\u00f1os atr\u00e1s. Sus ojos <span data-scayt_word=\"refulg\u00edan\" data-scaytid=\"94\">refulg\u00edan<\/span>; su voz se quebraba como una rama bajo el peso de la nieve. Era terrible, era monstruosa. <\/em><\/p>\n<p>El nombre de <span data-scayt_word=\"Alejandra\" data-scaytid=\"95\">Alejandra<\/span> estaba escrito en la hilera de mensajes. S\u00f3lo Dios pod\u00eda saber qu\u00e9 quer\u00eda decirle ahora ella, <span data-scayt_word=\"Alejandra\" data-scaytid=\"96\">Alejandra<\/span>, que era capaz de <span data-scayt_word=\"gritarle\" data-scaytid=\"104\">gritarle<\/span> al mundo s\u00ed y no sin sollozar, que pod\u00eda formar sin dificultad la frase \u00abSe equivoca usted, se\u00f1or\u00bb y nunca corr\u00eda pasillo arriba en direcci\u00f3n al cuarto de ba\u00f1o. <span data-scayt_word=\"Alejandra\" data-scaytid=\"97\">Alejandra<\/span> hab\u00eda sido siempre as\u00ed; hab\u00eda sido fuerte y grande desde tiempos inmemoriales, desde el momento en que la oscuridad de la selva huy\u00f3 espantada ante el alarido del fuego ardiente; desde la eternidad. Sus palabras como velas que resisten en el viento, lisas como perlas, una a continuaci\u00f3n de la otra, <span data-scayt_word=\"esmaltadas\" data-scaytid=\"105\">esmaltadas<\/span>, pausadas, tranquilas. Ah\u00ed estaban sus palabras. Sus palabras la <span data-scayt_word=\"abofetearon\" data-scaytid=\"106\">abofetearon<\/span>, la <span data-scayt_word=\"expoliaron\" data-scaytid=\"107\">expoliaron<\/span>, la zarandearon, se rieron de ella. No hab\u00eda vuelta atr\u00e1s. La dolorosa presencia de <span data-scayt_word=\"Alejandra\" data-scaytid=\"98\">Alejandra<\/span> inund\u00f3 de golpe la habitaci\u00f3n; el verde de sus ojos, el lila de sus labios y el reluciente metal y la plata se <span data-scayt_word=\"esparcieron\" data-scaytid=\"108\">esparcieron<\/span> por todas partes, y su risa crepit\u00f3 como una cascada en el claro de un bosque. <span data-scayt_word=\"Alejandra\" data-scaytid=\"99\">Alejandra<\/span> se <span data-scayt_word=\"re\u00eda\" data-scaytid=\"109\">re\u00eda<\/span> a <span data-scayt_word=\"carcajadas\" data-scaytid=\"110\">carcajadas<\/span> de su mundo hecho de plaza, colch\u00f3n, madre y chiquillo sudoroso. <span data-scayt_word=\"Alejandra\" data-scaytid=\"100\">Alejandra<\/span> irrump\u00eda en mitad de su casa para decirle que todo eso era rid\u00edculo, era min\u00fasculo. Y lo peor era que la espada sal\u00eda <span data-scayt_word=\"ensangrentada\" data-scaytid=\"111\">ensangrentada<\/span> de su pecho, la tierna barriga espumosa hab\u00eda <span data-scayt_word=\"enmudecido\" data-scaytid=\"112\">enmudecido<\/span> de veras y las l\u00e1grimas se amontonaron en la cuenca de sus ojos dej\u00e1ndolos en blanco. Pero no \u2013pens\u00f3 <span data-scayt_word=\"Vanesa\" data-scaytid=\"101\">Vanesa<\/span> recordando su reciente victoria en la cocina\u2013, no deb\u00eda darse por vencida. Que no fuese en vano. Que el chiquillo no quedase sin medalla. Que el perd\u00f3n y la estrategia no se viesen reducidos a ceniza. Luchar\u00eda. Ni toda la grandeza de Alejandr\u00eda desierta, ni toda la sabidur\u00eda de <span data-scayt_word=\"Atenas\" data-scaytid=\"113\">Atenas<\/span> resucitada pod\u00eda llegar y barrerlo todo de un plumazo (colch\u00f3n, mesa, silla y caja de bombones), soplando como una bestia en la noche, gritando burlona \u00ab\u00a1Tu madre te ha cosido la colcha, tu ni\u00f1o ha manchado la camiseta gris!\u00bb<\/p>\n<p>Dej\u00f3 que la ceniza <span data-scayt_word=\"cayese\" data-scaytid=\"120\">cayese<\/span> en el suelo y empez\u00f3 a escribir. Ser\u00eda un mensaje corto, unas l\u00edneas solamente. A su espalda un espejo colgado en la pared reflejaba su pelo casta\u00f1o. Quiz\u00e1 s\u00f3lo \u00e9l <span data-scayt_word=\"supiese\" data-scaytid=\"121\">supiese<\/span> que <span data-scayt_word=\"Vanesa\" data-scaytid=\"102\">Vanesa<\/span> sacaba sus fuerzas de la aguja de coser de su madre y del eterno sudor de su novio mientras escrib\u00eda por \u00faltima vez a su amiga <span data-scayt_word=\"Alejandra\" data-scaytid=\"103\">Alejandra<\/span>.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Suerte que no me han dicho nada, pens\u00f3 Vanesa al agacharse para abrir la nevera mientras entornaba sus ojos oscuros (ojos de cabritilla asustada, ojos de cervatillo perdido), los achinaba un poco (como un explorador que avistase desde un barco el perfil de una maravillosa tierra ignota, reluciente y \u00e1rida), [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":31,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[75],"tags":[],"class_list":["post-1197","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-letras-y-cuentos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - 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