{"id":1055,"date":"2011-07-02T08:33:39","date_gmt":"2011-07-02T06:33:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/extremadamente-clinica\/"},"modified":"2023-12-29T13:45:02","modified_gmt":"2023-12-29T12:45:02","slug":"extremadamente-clinica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/extremadamente-clinica\/","title":{"rendered":"Extremadamente cl\u00ednica"},"content":{"rendered":"<p>Otra vez, pensamos, se vierte la belleza como oro sobre los hombros de alg\u00fan joven; otra vez se desliza como agua sobre la piedra de sus m\u00fasculos (basalto, marfil), limpiando el rojo sangre de sus labios (corales, amapolas); otra vez se enciende una luz en la densa tiniebla de los d\u00edas (la l\u00e1mpara del dios). Corriendo el velo, soltando su vestido, la belleza irrumpe; alguien se enamora; alguien se estremece y muere otra vez en el instante en que sus pies pisan ya la l\u00ednea fronteriza m\u00e1s all\u00e1 de la cual yace, medio dormido, casi inconsciente, el joven con luz en los ojos y jacinto en el pelo.<\/p>\n<p>Pero no, no, no, esto es mil veces m\u00e1s horrible. Aschenbach era un escritor, y como tal hac\u00eda mucho ya que estaba muerto cuando su coraz\u00f3n dej\u00f3 de latir en la playa de Lido, rindiendo homenaje una vez m\u00e1s al espl\u00e9ndido cuerpo adolescente. Muri\u00f3, y no pudimos sino decir \u00abQu\u00e9 hermoso, las aguas vibraban bajo los pies desnudos de Tadzio, el mismo Sol atardeciendo cerr\u00f3 sus p\u00e1rpados como una madre o una esposa\u00bb. Qu\u00e9 dolorosamente distinta es la muerte de Rosalie von T\u00fcmmler. Qu\u00e9 terror\u00edfico es pensar que no hay l\u00edmites, ni orden, ni sentido, s\u00f3lo una ci\u00e9naga abisal y putrefacta, pues en el relato que al final nos cuenta Thomas Mann no es el artista, ser atormentado y encumbrado por dioses y demonios, visionario de enormes ojos claros, quien paga con la muerte su inmensa osad\u00eda, sino una sencilla viuda que ama la vida explotando en primavera, una \u00abhija de mayo\u00bb que cierra los ojos mientras bebe el perfume celeste de un ramo de rosas. En <em>La enga\u00f1ada<\/em> una madre se enamora; una madre muere. Y si Mann le ha dado por hija ese Hefesto vacilante quiz\u00e1 fue para que no perdi\u00e9semos de vista que aqu\u00ed el artista ni ama ni muere; el artista sobrevive; libre de pasi\u00f3n y con toda la luz del d\u00eda en su mirada, Anna ve c\u00f3mo su madre derrama la espuma rebosando de la copa, a altas noches de la noche, y su hija se aleja cojeando como el maltrecho dios ol\u00edmpico.<\/p>\n<p>Pero \u00bfqu\u00e9 ha hecho Frau von T\u00fcmmler?, musitamos nerviosos. \u00bfAmar a Mr. Keaton, un americano corriente cuyo principal m\u00e9rito radica en tener s\u00f3lo veinticuatro a\u00f1os? (Pero Amor levanta su dedo y se\u00f1ala, solemne, grandioso.) \u00bfO desear a ciegas, igual que un hombre desea, por primera vez en su vida? \u00bfFracturar la unidad? \u00bfOscilar entre el sexo y el decoro mientras su hija, por lealtad y prudencia, la exhorta a calmarse y renunciar, para no destruirse a s\u00ed misma, para no arriesgar su dicha, su armon\u00eda, su salud? \u00a1Ah, qu\u00e9 sabe Anna, una virgen coja excluida de la vida, del amor y su prodigio!<\/p>\n<p>Era una enfermedad, una despedida (el cuerpo luchaba agonizante contra el esp\u00edritu, la luz pateaba furiosa la oscuridad). Cual r\u00e1pida lengua de anfibio la juventud pre\u00f1a de muerte al viejo amante, que no es Gustav von Aschenbach, sino una sencilla mujer que cierra los ojos mientras su vientre claudica y el fruto se pierde. Tanto m\u00e1s triste, pensamos conmovidos, pues Rosalie, pitonisa de embarazos y dem\u00e1s milagros de la existencia femenina, dice haber aceptado siempre con agrado los dones de la naturaleza (hasta el enga\u00f1o), dolor inclusive (\u00abla fiesta de la vida\u00bb, \u00abflorecer en dulce dolor\u00bb), como regalos honor\u00edficos cuyo lamento no ser\u00eda sino transgresi\u00f3n y sacrilegio. Tanto m\u00e1s m\u00edsero, pues Tadzio es ahora un yanqui sin tradici\u00f3n y sin historia, oriundo de un vasto desierto sin nada detr\u00e1s.<\/p>\n<p>Pero no, no, mil veces no, queremos gritar a quienquiera que nos oiga. Rosalie crey\u00f3 que la naturaleza hab\u00eda soldado ella misma la fractura, s\u00f3lo que de manera inversa; crey\u00f3 que hab\u00eda preferido \u2013ella, enigma omnipotente\u2013 no encubrir la palidez ni bajar la fiebre que encend\u00eda sus mejillas, rejuveneci\u00e9ndola prodigiosamente, por eso la fuente (su sangre menstrual) volv\u00eda a fluir en abundancia, permiti\u00e9ndole amar por fin a Ken sin sentirse avergonzada. \u00ab\u00a1Triunfo, Anna, triunfo!\u00bb, dijo entonces, y la llama ard\u00eda y ard\u00eda en su frente, y gozaba su coraz\u00f3n, palabra que no gusta al raciocinio de su hija, agradecido por la obra.<\/p>\n<p>Las elevadas palabras, palabras enfermas de poetas, palabras de locos antiguos, brotaban de su lengua una detr\u00e1s de otra (\u00abes obra de su juventud, Anna\u00bb), y casi llegamos a pensar que ah\u00ed estaba otra vez la ex\u00e9gesis del amor abrazando la cintura de la muerte; por eso se acumulaban los malos augurios, orgullosos cisnes negros, almizcle, vetustos robles lisiados, un desmayo, un beso, destrucci\u00f3n, destrucci\u00f3n es la palabra, dice Anna, destrucci\u00f3n y ambig\u00fcedad, porque siempre fue la muerte reverso de la espl\u00e9ndida belleza. Pero esta muerte, este yanqui\u2026 Tras la conversaci\u00f3n febril y todo el entusiasmo (m\u00fasica, versos, un bote remontando el r\u00edo), el ritmo se acelera y nos abandona ah\u00ed, en medio de las precisas descripciones de Professor Muthesius y los otros, sin escapatoria alguna. El m\u00e9dico habla, el m\u00e9dico dice \u00abMetrorragia, mioma\u2026 cardinoma celular\u2026 uremia\u2026 neumon\u00eda\u00bb. Las l\u00e1grimas azules no significaban nada. Extremadamente cl\u00ednica sinti\u00f3 Mann que era su historia.<\/p>\n<p>No hay coraz\u00f3n, s\u00f3lo un \u00fatero muerto; no hay triunfo, sino una \u00fanica y completa derrota. No fue la vida sino la muerte lo que se desbord\u00f3 en Rosalie aquella primavera. \u00c9sta es la \u00faltima descripci\u00f3n de la muerte del amante; \u00e9sta es la naturaleza muerta del artista. La sangre con la que Frau von T\u00fcmmler cre\u00eda ver recompensada la entereza de su fe (ella no ri\u00f3, como Sara hizo) no era un \u00faltimo regalo, sino el grito de su cuerpo muriendo de c\u00e1ncer. El c\u00e1ncer, no la visi\u00f3n sobre las aguas; el m\u00e9dico, no Hermes moviendo su bast\u00f3n. Cu\u00e1nto m\u00e1s terrible no tiene que sonar entonces la amonestaci\u00f3n de la moribunda: \u00abAnna, no hables de enga\u00f1o ni crueldad sarc\u00e1stica por parte de la naturaleza. No la recrimines, como yo tampoco lo hago. Parto a disgusto, a disgusto me alejo de vosotros y de la vida con su primavera, pero \u00bfc\u00f3mo habr\u00eda primavera sin la muerte? Pues la muerte es el gran instrumento de la vida, y si para m\u00ed adopt\u00f3 la forma de la resurrecci\u00f3n y del goce del amor, aquello no fue fraude, sino bondad y gracia\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed se reconcilia con la desaparici\u00f3n total una mujer que el d\u00eda anterior todav\u00eda se agarraba, estremecida, enamorada, pero ya cantando en despedida (el cisne extendi\u00f3 sus negras alas), al espl\u00e9ndido brazo de la juventud. Y nosotros, que a\u00fan vemos flotar las c\u00e9lulas al otro lado de la lente y sentimos el olor emanando del cad\u00e1ver, compadecemos a la criatura y odiamos insensatos al artista, o a la naturaleza, o a Dios; a quien fuera que puso el negro en el cisne y la herida en el arte y el reflejo en las aguas, burl\u00e1ndose de nosotros con el croco, la rosa y el azafr\u00e1n.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Otra vez, pensamos, se vierte la belleza como oro sobre los hombros de alg\u00fan joven; otra vez se desliza como agua sobre la piedra de sus m\u00fasculos (basalto, marfil), limpiando el rojo sangre de sus labios (corales, amapolas); otra vez se enciende una luz en la densa tiniebla de los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":31,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[75],"tags":[],"class_list":["post-1055","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-letras-y-cuentos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - 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