{"id":10440,"date":"2016-10-28T08:49:59","date_gmt":"2016-10-28T06:49:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.revistarambla.com\/?p=10440"},"modified":"2021-04-06T19:17:54","modified_gmt":"2021-04-06T17:17:54","slug":"stranger-things-demogorgones-y-multiversos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistarambla.com\/en\/stranger-things-demogorgones-y-multiversos\/","title":{"rendered":"Stranger things: demogorgones y multiversos"},"content":{"rendered":"<p><em><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10443 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/stranger-things-2.jpg\" alt=\"stranger-things-2\" width=\"640\" height=\"320\" srcset=\"https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/stranger-things-2.jpg 640w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/stranger-things-2-300x150.jpg 300w, https:\/\/www.revistarambla.com\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/stranger-things-2-500x250.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">No existe, a d\u00eda de hoy, frase m\u00e1s desagradecida. Desde el mismo instante en que alguien tiene una idea, o la reinventa, corre el riesgo de verla catalogada como moda. Es entonces cuando puede dar por perdido, casi del todo, que se la contemple de manera m\u00e1s relevante.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Diferente es que se d\u00e9 un auge de lo retro. Ser\u00eda de necios negar esta vieja y nueva corriente en la que podemos encontrar: <a href=\"https:\/\/eladelanto.wordpress.com\/\">adaptaciones al cine de viejos seriales o <em>remakes<\/em> televisivos<\/a>, videojuegos antol\u00f3gicos que poder usar en nuestros modernos dispositivos, o lujosas reediciones de grandes cl\u00e1sicos de la industria del c\u00f3mic. El asunto cobra a\u00fan m\u00e1s fuerza si hablamos del aluvi\u00f3n de <em>merchandise<\/em> que nos asola, verdadero motivo que convierte lo retro, aunque solo a ojos del p\u00fablico menos cultivado, en dicha supuesta moda.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Si se deja a un lado el tema de la sobre explotaci\u00f3n de camisetas, figuras, p\u00f3steres, bandoleras y todo el largo etc\u00e9tera que asoma en cada tienda online, queda la verdadera esencia de este regreso al pasado. Algunos consumidores de productos retro, independientemente del formato elegido, suelen intentar resumir el concepto usando otra manida frase: <em>cualquier tiempo pasado siempre fue mejor<\/em>. No deja de ser otro flaco favor, carente de cualquier tipo de razonamiento, hacia el creciente fen\u00f3meno o, por lo menos, una pobre manera de exponer el enorme problema de creatividad que vivimos en estos d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Efectivamente, durante los a\u00f1os situados entre mediados de los setenta y primeros de los noventa, se experiment\u00f3 un demoledor auge en la industria del entretenimiento. Siendo el binomio m\u00fasica\/cine su mayor punta de lanza. Pero, achacar a la nostalgia la enorme valoraci\u00f3n que el tiempo ha concedido a algunas pel\u00edculas o discos, supone una actitud extremadamente prepotente, \u00fanicamente superable por una total falta de criterio. Aunque, no se puede esperar menos de una sociedad que viste camisetas de \u201cStar Wars\u201d del <em>Primark<\/em>, y luego no le tiembla el pulso al afirmar que el <em>remake de <\/em>\u201cRobocop\u201d es mejor que la original porque, claro, el cl\u00e1sico de Verhoeven tiene unos efectos especiales que \u201ccausan risa\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Basta de torpes intentos por parecer interesantes, de <em>gafapasteo <\/em>de patio de colegio y de demag\u00f3gico menosprecio hacia una \u00e9poca inimitable. Llena de un talento que redefinir\u00eda la industria a todos los niveles y devolver\u00eda al cine su esplendoroso sentido del espect\u00e1culo, pero sin sacrificar por completo el componente cualitativo. Rebosante de un talento e ingenio imposibles de repetir, pero que, usados correctamente como influencias, ayudar\u00edan a perpetuar una manera apasionante de contar historias.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">De algo as\u00ed existen escasos ejemplos tan deliciosos como \u201cStranger Things\u201d, una serie que merece todos los respetos al ir m\u00e1s all\u00e1 del homenaje, la nostalgia y cualquier moda pasajera.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El germen de esta carta de amor a aquellos maravillosos a\u00f1os, que, a pesar de ser considerados una moda, no restan valent\u00eda al hecho de apostar por un presupuesto alto, nace de la mente de los hermanos Matt y Ross Duffer; cuyas carreras pr\u00e1cticamente han ido a la par. La mayor parte ha sido en proyectos ajenos y d\u00f3nde no ejerc\u00edan demasiado control, aunque cuentan con alguna excepci\u00f3n, como su largometraje \u201cHidden\u201d (2015). Ambos llevaban tiempo d\u00e1ndole vueltas a un par de nuevos proyectos. Fue tras no lograr el principal al que aspiraban, hacerse con el remake de \u201cIT\u201d, cuando decidieron aventurarse con otra idea m\u00e1s personal, la de revisar sus m\u00e1s profundas influencias y rendirles tributo. Pero sin repetirse, controlando que la nostalgia no edulcorase el resultado final y, por encima de todo, convencidos de ofrecer algo m\u00e1s que un simple gui\u00f1o a lo grande.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Antes de \u00ablanzarse a lo loco\u00bb decidieron que lo mejor era testear el inter\u00e9s del mercado. Mientras que cualquier otro equipo creativo se hubiera apoyado c\u00f3modamente en <em>kickstarter<\/em> u otra web de mecenazgo, los Duffer prefirieron algo m\u00e1s autentico. Lo ten\u00edan claro, si iban a contar una historia a la vieja usanza, tantear\u00edan a sus posibles espectadores con alg\u00fan tipo de pase de prueba. Para ello realizaron un tr\u00e1iler falso compuesto por m\u00e1s de veinticinco escenas, todas de diferentes pel\u00edculas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La propuesta tuvo una acogida abrumadora, pero la prometedora respuesta internauta era solo un espejismo. A\u00fan deber\u00edan pelear por sacar adelante su proyecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Antes de conseguir el benepl\u00e1cito de la plataforma <em>Netflix<\/em>, los hermanos pasearon el paquete de la primera temporada por casi una veintena de productoras televisivas, donde lo usual era una negativa por respuesta, y lo m\u00e1s duro verse \u201ctentados\u201d con una \u00fanica v\u00eda posible para poder producirla, la de modificar por completo el concepto hasta convertirla en una serie infantil.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Una vez lograda la financiaci\u00f3n y con luz verde para empezar, los Duffer dieron paso a las sesiones de casting. La de adultos y adolescentes no tuvo nada de especial, si acaso su convencimiento inamovible a la hora de elegir a Winona Ryder para el papel de la madre de Will, algo que consiguieron sin problemas, al no contar la actriz con una agenda excesivamente apretada. Sin embargo, en el caso de los ni\u00f1os, la situaci\u00f3n requer\u00eda un nivel de exigencia que complicaba el asunto. Como veremos m\u00e1s adelante, la elecci\u00f3n del reparto infantil es uno de los pilares fundamentales del funcionamiento de la serie. Al tratarse de una historia que busca un encanto especial, su mayor recurso recae en los benjamines, por lo que deb\u00edan ser escrupulosamente minuciosos al escogerlos. De hecho, se llegaron a auditar a mas de novecientos chicos para los j\u00f3venes protagonistas masculinos y hasta trescientas chicas para encarnar al motor de la historia, la enigm\u00e1tica Eleven. Para lograrlo usaron varios m\u00e9todos, todos bastante curiosos o enraizados a la tem\u00e1tica ochentera, como por ejemplo practicar con escenas de la famosa pel\u00edcula \u201cCuenta Conmigo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El rodaje tuvo lugar en Jackson (Georgia). Lo que llev\u00f3 a los Duffer a decidirse por estos exteriores no fueron cuestiones econ\u00f3micas, sino la posibilidad de administrar su propia y medida dosis de nostalgia. El emplazamiento rezumaba un ambiente familiar, capaz de aportar la sinton\u00eda ideal para narrar una historia qu\u00e9, al fin y al cabo, pose\u00eda ecos de una infancia compartida. La elecci\u00f3n no solo fue un acierto, tambi\u00e9n una maniobra l\u00f3gica al basarse lo que deseaban relatar en algo personal. Cabe a\u00f1adir, como remate, las amplias similitudes que comparten entre s\u00ed los innumerables pueblos rurales de Estados Unidos, ventaja que facilita una referencia contextual con el famoso pueblo donde transcurre \u201cE.T. el extraterrestre\u201d (1982).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La historia arranca en 1983, en un tranquilo y vulgar pueblo de Indiana, llamado Hawkins. Se trata de un lugar tranquilo, sin acontecimientos fuera de lo com\u00fan. Al menos hasta un fat\u00eddico 6 de noviembre, fecha en la que Will Buyers, un chico de doce a\u00f1os, desaparece sin dejar rastro. Los \u00faltimos en verlo fueron sus amigos y compa\u00f1eros de clase, tras pasar juntos la tarde anterior jugando su habitual partida de \u201cDragones y Mazmorras\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La desaparici\u00f3n de Will apenas necesita alcanzar pocas horas para desatar los nervios de su madre, Joyce, cuyo car\u00e1cter, de por s\u00ed neur\u00f3tico, hace que el sheriff Hopper no dispare la alarma en el pueblo y comience la b\u00fasqueda de inmediato, sino que deja pasar cierto tiempo de rigor.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">A la vez que somos testigos de la misteriosa abducci\u00f3n del chico, se nos introduce otro hecho fuera de lo com\u00fan y que no tardar\u00e1 en quedar relacionado con la trama: la aparici\u00f3n de una misteriosa ni\u00f1a de once a\u00f1os, de cabello rasurado, cuya \u00fanica prenda es un camis\u00f3n de hospital. Su comportamiento inseguro y asocial, la empuja a defenderse de la manera m\u00e1s extra\u00f1a, exponiendo unos dones especiales que parecen sacados de una pel\u00edcula de ciencia ficci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Cuanto mayor es el cruce entre tramas (desde las pesquisas con tufo a conspiraci\u00f3n del sheriff Hopper, la descabellada manera en que Joyce cree poder contactar con su hijo, la desesperada huida de Eleven de una corporaci\u00f3n gubernamental que experimenta con ella, hasta el fiel plan de b\u00fasqueda de los amigos de Will&#8230;) m\u00e1s estrecha su cerco el verdadero peligro que asola a cada uno de los habitantes de Hawkins. M\u00e1ximo representante del verdadero terror gracias a su indescriptible y grotesco aspecto. Llegado de un lugar lejano, pero \u00edntimamente ligado a las extra\u00f1as cosas que ocurren en el peque\u00f1o pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Si hay un tema ineludible, a la hora de hablar de \u201cStranger Things\u201d, ese es su amplio catalogo de referencias, pero, sobre todo, c\u00f3mo evita convertirse en un pastiche de recuerdos cin\u00e9filos. Las m\u00e1s obvias y reconocibles, obedecen a mecanismos de puro marketing, eso no se puede negar. Pero, a su vez, se convierte en el principal problema de quienes no han sabido profundizar m\u00e1s all\u00e1 del tono amable y encuadres influenciados por el cine de Spielberg, los continuos gui\u00f1os a Stephen King, sean directamente visuales u homenajeados, presentes en muchos aspectos del argumento, y de una fotograf\u00eda o m\u00fasica, deliberadamente deudoras del cine de John Carpenter.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La serie se nutre de un sinf\u00edn de elementos, sean figurados o representativos, de: \u201cET\u201d, \u201cEncuentros en la tercera fase\u201d \u201cEl resplandor\u201d, \u201cUn viaje alucinante al fondo de la mente\u201d, \u201cIT\u201d, \u201cCuenta conmigo\u201d, \u201cCujo\u201d, \u201cLa cosa\u201d, \u201cTibur\u00f3n\u201d, \u201cIndiana Jones\u201d, \u201cPesadilla en Elm Street\u201d, \u201cPoltergeist\u201d, \u201cPosesi\u00f3n Infernal\u201d, \u201cAlien: el octavo pasajero\u201d, \u201cALIENS\u201d, \u201cLos Goonies\u201d, \u201cStar Wars\u201d, la serie \u201cLa dimensi\u00f3n desconocida\u201d&#8230; y el compendio podr\u00eda continuar. Pero hay mucha m\u00e1s cultura de videoclub desconocida, y no por ello menos influyente (probablemente incluso m\u00e1s) dentro la historia. Ejemplos en los que no es f\u00e1cil reparar como: \u201cJ\u00f3venes ocultos\u201d, \u201cEl vuelo del navegante\u201d o \u201cHouse: una casa alucinante\u201d. La lista podr\u00eda llegar a ser kilom\u00e9trica, pero no merece la pena destripar al espectador cada una de estas referencias, pues de eso ya se han encargado cientos de publicaciones, la propia IMDB (Internet Movie Database) o varios v\u00eddeos comparativos entre serie y pelis referenciadas. Maniobra incluso llevada a cabo por la propia Netflix.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Lo dicho, el marketing puede ser el peor enemigo a la hora de tomar en serio una labor de direcci\u00f3n concienzuda, sin importar la cantidad de buenas cr\u00edticas recibidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Incidir tanto en la injusta interpretaci\u00f3n que se le pueden dar a unas referencias o del examen tan superficial que llega a sufrir un producto elaborado con el mayor de los cari\u00f1os, es mucho m\u00e1s comprensible si nos paramos a pensar en la verdadera procedencia de esos momentos homenajeados y a los que profesamos tanta estima.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Obviemos el m\u00e1s manido y que todo el mundo conoce, como es que \u201cStar Wars\u201d representa una mezcla de: las novelas <em>Space Opera<\/em>, las leyendas art\u00faricas y el cine de samur\u00e1is de Kurosawa. Mejor ahondar con mayor profundidad en algunos de los temas m\u00e1s recurrentes de \u201cStranger Things\u201d: \u201cEl se\u00f1or de los anillos\u201d y \u201cLa cosa\u201d de Carpenter.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En la obra del maestro Tolkien encontramos un caso muy parecido al de \u201cStar Wars\u201d. Nadie va a restarle m\u00e9rito a estas alturas, pero todo lo que naci\u00f3 de su imaginaci\u00f3n se deb\u00eda a una amalgama de ingredientes entre los que destacaba el folclore y el poema decimon\u00f3nico \u00abBeowulf\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">No obstante, es en la pel\u00edcula, interpretada por Kurt Russell, donde encontramos una buena muestra del uso de sus referencias. Sabemos que no deja de ser una versi\u00f3n libre del film \u201cEl enigma de otro mundo\u201d, pero la propia influencia a la que se ve sujeta llega m\u00e1s lejos. El alien\u00edgena usurpador de identidades cuenta con un dise\u00f1o que deriva directamente de la literatura de H.P. Lovecraft. Si alguien tiene dudas del amor de Carpenter por Lovecraft, le invito a disfrutar de una de sus pel\u00edculas m\u00e1s arriesgadas: \u201cEn la boca del miedo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Teniendo en cuenta que el dise\u00f1o del otro gran antagonista de la serie, la criatura que los ni\u00f1os bautizan como Demogorgon (en honor a un poderoso ser de \u201cDragones y Mazmorras), basa casi toda su apariencia en una criatura del bestiario de Lovecraft (llamada Nyarlathotep) o que el nombre de la compa\u00f1\u00eda el\u00e9ctrica que sirve de tapadera a los experimentos forman el acr\u00f3nimo HPL, podemos concluir que los Duffer son unos creadores cultivados, cuyas pel\u00edculas favoritas les han empujado a buscar en las ra\u00edces e influencias de esos otros creadores a los que admiran. Es esa la clase de enriquecimiento que fluye por cada aspecto t\u00e9cnico de la serie: la de nutrirse de toda la informaci\u00f3n que puede dar de s\u00ed un homenaje, en vez de solo aplicarlo de manera gratuita.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El sustento de \u201cStranger Things\u201d es mucho m\u00e1s que un conjunto de momentos nost\u00e1lgicos, eso ha quedado claro. \u00bfCu\u00e1les son entonces los ingredientes del secreto de su \u00e9xito? La respuesta se encuentra m\u00e1s bien en la manera de cocinar la receta y darle a un plato conocido, el toque personal necesario. En su caso, hablamos de un magn\u00edfico equilibrio a la hora de homenajear ese estilo tan \u00abde los ochenta\u00bb. Por aquel entonces las historias se impregnaban de un tono desenfadado y sin entrar en excesivas explicaciones, que hoy son casi obligadas. Durante el transcurso de la serie suceden circunstancias as\u00ed, pero tambi\u00e9n se toma en serio a los personajes y sus reacciones ante lo extraordinario. La historia profundiza en el conjunto de manera mucho m\u00e1s humana y realista. Cautivando al grueso de espectadores, a cuya generaci\u00f3n se rinde tributo, con una doble dosis bien diferenciada. La que alimenta su lado infantil, el que creci\u00f3 con dichas pelis, y la que se gana al adulto que le cuesta creer en aquellos aspectos anta\u00f1o demasiado simplificados.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Sus principales puntos fuertes emergen de una ra\u00edz poco original, pero capaz de reinventarse tras ser cultivada en el laboratorio que los Duffer tienen por creatividad. Se consigue una historia llena de fuerza, sin pr\u00e1cticamente sobrarle una p\u00e1gina de guion, repleta de personajes s\u00f3lidos y ricos en su concepci\u00f3n. Por no mencionar el enorme apoyo que supone la lista de canciones que pueblan cada cap\u00edtulo, especialmente elegidas para ejercer el papel de narrador invisible, responsable de contextualizar momentos muy destacados y relevantes de la trama.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Ser\u00eda conveniente destacar que tampoco estamos ante ese producto perfecto que la devoci\u00f3n vertida en las redes ha hecho creer. El fanatismo de algunos por todo lo que huela a los ochenta o retro, supone un riesgo muy pernicioso, en especial si, a la hora de hacer una verdadera cr\u00edtica, se eleva injustificadamente el producto a la categor\u00eda de obra maestra. Sin embargo, \u201cStranger Things\u201d no cojea de manera grave en lo realmente importante. Como mucho, muestra un leve exceso respecto a las referencias m\u00e1s gratuitas, aunque solo mostrando una presencia notable durante los primeros cap\u00edtulos. A esto se le podr\u00eda sumar, si nos ponemos muy quisquillosos, algunos personajes secundarios colocados para servir de meros desencadenantes argumentales, como cierta pareja de adolescentes antagonistas o los padres de Mike Wheeler, el amigo de Will en quien recae bastante peso de la historia. Estamos ante un mal menor muy f\u00e1cil de perdonar. Dada la calidad de la serie, en comparaci\u00f3n con otras donde se torna un pecado m\u00e1s acuciante, no supone demasiado problema avistar algunos personajes relativamente pobres sobre el papel.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La primera temporada consta de ocho episodios cuya duraci\u00f3n se mueve en torno a la hora, minutos arriba minutos abajo seg\u00fan lo requerido, algo siempre habitual en las series de producci\u00f3n propia de Netflix. El montaje muestra una delicada comuni\u00f3n entre narraci\u00f3n directa y contempor\u00e1nea, con un encadenamiento de im\u00e1genes deudor del lenguaje visual puramente ochentero. El resultado es un ritmo depurado, cuyo estilo la hace casi \u00fanica.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Si buscamos el apartado donde se muestre m\u00e1s influenciada por la \u00e9poca a la que rinde homenaje, ese sin duda es el fotogr\u00e1fico. En cuesti\u00f3n de encuadres los Duffer se valen muy detenidamente de los mejores. Es as\u00ed como logran superar la media de lo establecido actualmente por el cine de acci\u00f3n m\u00e1s vulgar, o de los seriales emitidos con regularidad y cuyo lenguaje visual, en un alto porcentaje, parece traer un libro de instrucciones de c\u00f3mo manufacturar un show televisivo. Por suerte para el espectador exigente, este est\u00e1ndar de calidad m\u00e1s elaborado es algo muy habitual del sello Netflix.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En lo referente al lenguaje de los colores y la iluminaci\u00f3n, no impera el tono ochentero tan marcado como en otros aspectos. Pero mejor no caer en el error de creer que existe cierta excusa art\u00edstica a la hora de percibir, lo que en su mayor\u00eda es, una luz fr\u00eda y saturada de azules (a excepci\u00f3n de momentos puntuales entre Will y su madre para comunicarse). Si bien es cierto que en determinadas escenas, el corte fant\u00e1stico y de ciencia ficci\u00f3n est\u00e1n m\u00e1s que correctamente implementados, da la sensaci\u00f3n de tener delante un aspecto t\u00e9cnico del que se ha tenido que recortar presupuesto. Incluso se llega a sospechar de una leve carencia de conocimientos. Sea cual sea el motivo, lo cierto es que existen momentos donde la falta de una mayor paleta de colores resta al conjunto parte de su personalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Para hablar de su banda sonora no solo basta hacer menci\u00f3n al estupendo repertorio de canciones, sino tambi\u00e9n a su trabajada secci\u00f3n instrumental. De lo primero podr\u00eda escribirse un art\u00edculo entero, pero desgranar sus t\u00edtulos ser\u00eda tan desagradecido como hacerlo con sus referencias. Resulta preferible mencionar algunos aspectos de su exquisita partitura. Empezando por la nada razonable acusaci\u00f3n de cuasi plagio a la m\u00fasica del film: \u201cIt follows\u201d (2014), aseveraci\u00f3n que sirve para demostrar el preocupante desconocimiento que mucha gente tiene de la m\u00fasica electr\u00f3nica de los setenta y ochenta. Si ejemplos como el de John Carpenter hablan por s\u00ed solos, no puedo imaginar la de bocas arrepentidas que habr\u00eda tras o\u00edr cualquier composici\u00f3n del grupo Goblin, encargados de poner m\u00fasica a casi toda la filmograf\u00eda de Dario Argento. La buena m\u00fasica electr\u00f3nica, como todas las dem\u00e1s, debe tener clase. Las muy presentes estridencias de \u201cIt follows\u201d se alejan por completo, entre otras cosas, de las eficientes sonoridades paridas por Michael Stein y Kyle Dixon, artistas detr\u00e1s del texto musical responsable de ambientar cada escenario (de cualquiera de ambos mundos) donde se desarrolla la serie.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Como se puede apreciar, la calidad de \u201cStranger Things\u201d se sostiene sobre unos s\u00f3lidos pilares t\u00e9cnicos. Aunque el m\u00e1s importante es el alto nivel de la mayor parte de su elenco. Muchos de los pertenecientes a la rama infantil y juvenil, al igual que ocurre con el sheriff Hopper o el cient\u00edfico encarnado por Mathew Modine (tributo al cl\u00e1sico <em>mad<\/em> <em>doctor<\/em> que a veces cuesta tomar en serio), muestran un perfil interpretativo de connotaciones solventes, con picos dram\u00e1ticos en momentos decisivos. Es en personajes m\u00e1s ricos y cultivados sobre el guion, donde se puede encontrar el verdadero premio gordo. No importa el inconveniente que sufra cualquier papel. Le afecte el peso de ser el hilo conductor de casi toda la trama, como en el caso de Eleven, sea menospreciado debido al estigma del secundario <em>robaescenas<\/em>, como puede pasar con Dustin, vea reducida su intervenci\u00f3n a un fragmento m\u00ednimo durante el metraje, como le ocurre a Barbs, o que tenga un rol tan desmedido que aparente ser sobreactuado, como el de Joyce. Es en este \u00faltimo ejemplo donde se puede encontrar una de las opiniones m\u00e1s extendidas a la vez que injustas. Winona tiene entre manos la responsabilidad de entregarnos un personaje altamente neur\u00f3tico incluso antes de perder a su hijo. Todo lo que sufre en adelante, m\u00e1s all\u00e1 de la desaparici\u00f3n y entrando en ese descenso hacia la locura (otro apunte marcadamente <em>lovecraftiano<\/em> hallado en su desencadenante), empuja a la actriz a un registro repleto de capas y estados an\u00edmicos. Juzgar su interpretaci\u00f3n de forma tan equivocada es fruto de contar con una pobre capacidad de an\u00e1lisis y no saber profundizar en los diferentes niveles de sufrimiento del personaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La impresi\u00f3n dejada por \u201cStranger Things\u201d, una vez devorada (porque eso es lo que ocurre al mayor porcentaje de espectadores) su primera temporada, es la de una obra con los est\u00e1ndares de calidad muy por encima de la media de productos televisivos en general y ambientados en el sabor de los ochenta, en particular. El m\u00e9rito recae sobre cada uno de los miembros del equipo, en especial sobre los hermanos Duffer, art\u00edfices de la idea, s\u00ed, pero sobre todo m\u00e1ximos valedores a la hora de concederle el poso de seriedad necesario para colocarla por encima del resto. Haciendo uso de un estilo narrativo encomiable, que se apoya en una direcci\u00f3n de actores (en especial todo lo relacionado con los ni\u00f1os) entregada, y en un metraje medido para cada episodio. Poblados todos con infinidad de detalles de una relevancia individual muy superior al de todas las referencias juntas. Basta un solo ejemplo para entenderlo: las obvias razones que llevan a cerrar la temporada con una cena de Nochebuena sin una sola luz navide\u00f1a en toda la casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Lo dicho, un verdadero rayo de esperanza capaz de fulminar cualquier atisbo de simple moda.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No existe, a d\u00eda de hoy, frase m\u00e1s desagradecida. 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