Un incendio provocado en una infraestructura eléctrica situada en el suroeste de Berlín dejó sin suministro eléctrico a decenas de miles de hogares y a miles de clientes comerciales, según confirmaron las autoridades alemanas y la empresa operadora de la red. El sabotaje fue posteriormente reivindicado por el grupo activista alemán Vulkangruppe, también conocido como Grupo Volcán, una organización de carácter radical a la que los servicios de inteligencia interior atribuyen diversos ataques incendiarios desde hace más de una década.

El incidente se produjo en una instalación clave de la red eléctrica berlinesa y afectó de forma directa a varios distritos del suroeste de la capital alemana. De acuerdo con datos facilitados por Stromnetz Berlín, la empresa responsable de la gestión y distribución de la red eléctrica en la ciudad, el sabotaje provocó un apagón que dejó sin electricidad a aproximadamente 45.000 hogares y a unos 2.200 clientes comerciales. Las zonas más afectadas fueron los distritos de Nikolassee, Zehlendorf, Wannsee y Lichterfelde.

Las autoridades iniciaron de inmediato una investigación para esclarecer las causas del incendio, que desde un primer momento fue considerado sospechoso. Poco después, el grupo Vulkangruppe difundió un comunicado en el que se atribuía la autoría del sabotaje, situándolo dentro de lo que describen como una estrategia de acción directa contra infraestructuras consideradas estratégicas.

Impacto en los distritos afectados

El apagón tuvo un impacto significativo en la vida cotidiana de los residentes y en la actividad económica de los distritos afectados. En Lichterfelde, uno de los barrios más densamente poblados de la zona, casi la totalidad de los aproximadamente 10.000 hogares y 300 comercios se quedaron sin suministro eléctrico durante varias horas. Según informó Stromnetz Berlín, la mayor parte de estos usuarios ya ha sido reconectada a la red tras los trabajos de reparación realizados por los equipos técnicos.

En los distritos de Nikolassee, Zehlendorf y Wannsee, caracterizados por una combinación de áreas residenciales y zonas comerciales, el corte de suministro afectó tanto a viviendas particulares como a pequeños y medianos negocios. Algunos comercios tuvieron que suspender temporalmente su actividad, mientras que en varios centros educativos y edificios públicos se activaron protocolos de emergencia.

Las autoridades municipales señalaron que no se registraron heridos como consecuencia directa del incidente, aunque sí se produjeron alteraciones en el transporte local y en determinados servicios que dependen del suministro eléctrico. La policía acordonó la zona de la infraestructura afectada y permitió el acceso únicamente a personal autorizado durante las labores de investigación y reparación.

Reivindicación del sabotaje

El grupo Vulkangruppe reivindicó el ataque mediante un comunicado difundido a través de canales habituales de grupos activistas radicales. En el texto, la organización afirmó que el sabotaje formaba parte de una campaña contra lo que consideran símbolos del modelo económico e industrial actual. No obstante, el comunicado no aportó detalles técnicos sobre la ejecución del ataque ni sobre la identidad de sus miembros.

Vulkangruppe es un grupo conocido por las autoridades alemanas desde hace años. Los servicios de inteligencia interior de Alemania, tanto a nivel federal como regional, atribuyen a esta organización varios ataques incendiarios cometidos en Berlín y en el estado de Brandeburgo desde el año 2011. Estas acciones han tenido como objetivo infraestructuras públicas, instalaciones industriales y, en algunos casos, empresas vinculadas al sector energético o tecnológico.

Antecedentes del grupo

Uno de los episodios más relevantes atribuidos a Vulkangruppe tuvo lugar en marzo de 2024, cuando el grupo reivindicó un sabotaje que interrumpió el suministro eléctrico a la fábrica de Tesla situada en Grünheide, en las proximidades de Berlín. Aquel incidente provocó la paralización temporal de la producción en la planta y generó un amplio debate político y social sobre la seguridad de las infraestructuras críticas en Alemania.

En aquel momento, las autoridades alemanas calificaron el sabotaje como un ataque grave contra una instalación estratégica, aunque evitaron pronunciarse de inmediato sobre su calificación jurídica definitiva mientras avanzaba la investigación. El caso puso de relieve la capacidad del grupo para acceder a infraestructuras sensibles y generar un impacto económico y social considerable mediante acciones relativamente limitadas en términos de recursos materiales.

Desde su aparición, Vulkangruppe ha sido asociado ideológicamente con corrientes de ultraizquierda y con planteamientos anticapitalistas y antindustriales. Sin embargo, el grupo opera de forma clandestina y descentralizada, lo que ha dificultado la identificación de sus integrantes y la atribución penal directa de los ataques.

Investigación en curso

Tras el sabotaje en Berlín, la policía criminal alemana y los servicios de seguridad interior han intensificado la investigación para determinar las circunstancias exactas del incendio y evaluar los daños materiales causados a la infraestructura eléctrica. Las autoridades trabajan también para confirmar la autoría del ataque y establecer posibles vínculos con acciones anteriores atribuidas al mismo grupo.

Fuentes policiales indicaron que se están analizando restos encontrados en el lugar del incendio y revisando imágenes de cámaras de seguridad de la zona. Asimismo, se está examinando el comunicado de reivindicación con el fin de verificar su autenticidad y su coherencia con el modus operandi observado en otros ataques previos.

Por el momento, no se ha informado de detenciones relacionadas con el sabotaje. Las autoridades han señalado que la investigación se encuentra en una fase inicial y que no se descarta ninguna línea de actuación.

Reacción de las autoridades y de la empresa eléctrica

Stromnetz Berlín condenó el ataque y subrayó que la seguridad del suministro eléctrico es una prioridad absoluta. En un comunicado, la empresa destacó la rápida actuación de sus equipos técnicos, que permitieron restablecer el suministro a la mayoría de los afectados en un plazo relativamente corto. La compañía anunció además una revisión de los protocolos de seguridad en instalaciones críticas para reducir el riesgo de futuros sabotajes.

Por su parte, representantes del gobierno regional de Berlín expresaron su preocupación por el incidente y reiteraron la necesidad de proteger infraestructuras esenciales frente a actos de sabotaje. También señalaron que este tipo de ataques no solo afectan a la economía y a los servicios básicos, sino que pueden poner en riesgo la seguridad de la población.

El Ministerio del Interior alemán ha recordado en varias ocasiones que las infraestructuras energéticas forman parte de los denominados “objetivos críticos” y que su protección es un elemento central de la estrategia de seguridad nacional. En este contexto, el sabotaje en Berlín se suma a una serie de incidentes que han reavivado el debate sobre la vulnerabilidad de estas instalaciones frente a acciones extremistas.

Debate sobre la calificación de los hechos

El ataque ha reabierto también el debate sobre la calificación jurídica de este tipo de acciones. Mientras algunos sectores políticos y mediáticos han planteado la posibilidad de considerarlos actos de terrorismo, otros subrayan la necesidad de analizar cada caso de forma individual y conforme al marco legal vigente.

Las autoridades judiciales alemanas no han anunciado por el momento si el sabotaje será investigado bajo la legislación antiterrorista. Esta decisión dependerá, entre otros factores, de la motivación acreditada del ataque, del grado de organización del grupo responsable y del impacto real o potencial sobre la seguridad pública.

Expertos en seguridad consultados por medios alemanes han señalado que, independientemente de su calificación legal, este tipo de sabotajes representa un desafío significativo para las autoridades, debido a su capacidad para generar interrupciones masivas con acciones relativamente simples.

Restablecimiento del suministro y situación actual

Según la información más reciente facilitada por Stromnetz Berlín, el suministro eléctrico ha sido restablecido en la mayor parte de las zonas afectadas. En Lichterfelde, casi la totalidad de los hogares y comercios ya cuentan nuevamente con electricidad, mientras que en otros distritos los trabajos de reparación se completaron en las horas posteriores al incidente.

Las autoridades han indicado que continuarán monitorizando la situación y que se mantendrán medidas de seguridad reforzadas en infraestructuras clave de la ciudad. Asimismo, se ha pedido a la población que mantenga la calma y que siga las indicaciones oficiales en caso de nuevas incidencias.

El sabotaje en el suroeste de Berlín se suma a una serie de incidentes que han puesto de relieve la amenaza que representan los ataques contra infraestructuras críticas. Mientras avanza la investigación, las autoridades alemanas se enfrentan al reto de prevenir nuevos actos similares y de garantizar la seguridad del suministro eléctrico en una de las principales capitales europeas.

Redacción en  | Web |  Otros artículos del autor

Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

Comparte: