Desde su inauguración en el siglo XVII, el Teatro Principal ha sido testigo de muchos eventos de la historia de la ciudad. En su interior se hacían óperas, conciertos, bailes y exhibiciones de frontón y pelota vasca. También se celebraron actos de gran repercusión económica y social, como el concurso de acreedores de las primeras líneas de ferrocarril o los congresos del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) durante la Guerra Civil. Fue, incluso, sede del Ateneu Barcelonès.

Ahora, el Gobierno municipal y los promotores de este edificio histórico, ubicado en la parte baja de la Rambla y actualmente en desuso, han llegado a un acuerdo que permitirá recuperarlo y destinarlo a un proyecto cultural centrado en el ámbito audiovisual y el arte inmersivo. El proyecto contempla la remodelación integral del edificio, que costará 25 millones de euros e irá a cargo de los promotores. El Teatro Principal, que tiene más de 11.000 metros cuadrados de techo, mantendrá la fachada y su carácter patrimonial, y contará con seis salas –Teatro Principal, Teatro Latino, Cúpula Venus, Espai Rambles, Jai Alai y Espai Lancaster-Petit Frontó–, con una capacidad total de unas 2.520 personas. Todas ellas se comunicarán a través de un espacio interior que hará de pasaje abierto y unirá la Rambla y la calle de Lancaster.

Aunque sea de titularidad particular, será un edificio abierto y con actividades durante muchas horas del día. Se harán obras de teatro inmersivo que aprovecharán la configuración y características físicas del edificio, ya que desarrollarán la acción de forma dinámica con el público en el centro, y no en un espacio físico estático, como ya se está haciendo en Londres y Nueva York. También se harán exposiciones de espacios de artes inmersivas de gran formato que, por sus características, no suelen formar parte de colecciones particulares. El Teatro Principal será la primera instalación de este tipo en Europa, por lo que entrará en los circuitos artísticos internacionales y apoyará a artistas locales que trabajan en esta disciplina.

El pasado 22 de diciembre, la Comisión de Gobierno dio su visto bueno a un convenio con los promotores y aprobó inicialmente un Plan Especial Integral y de Mejora Urbana (PEIMU). En total, el consistorio recibirá unos 547.000 euros en concepto de compensaciones urbanísticas, que se dedicarán a la mejora de los equipamientos culturales del Raval.

Las intervenciones en la Rambla y en el Teatro Principal irán de la mano y forman parte de la estrategia de regeneración del centro de la ciudad, que también incluye otros proyectos como la transformación de la Via Laietana. Más concretamente, la recuperación del Teatro Principal contribuirá a reactivar el paseo como espacio de encuentro y eje central y cultural de la ciudad. Está previsto que a lo largo de 2022 se inicien las obras que harán de la Rambla y del Pla del Teatre un espacio más amable, confortable y verde, con prioridad peatonal y una mejor accesibilidad y ordenación de los usos.

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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