“El PSC sufre con mucha virulencia el proceso soberanista”

altEl Secretario General del Partido Socialista de Catalunya tacha de “maniobra” la hoja de ruta anunciada por Mas “para no dar cuenta de su gestión, que ha sido muy pobre”. También   reflexiona sobre los problemas de la formación y asegura que “el bipartidismo, de momento, no se va a reproducir” porque “el juego estará en torno a tres partidos”, en referencia a la irrupción de Podemos.

 

 

El Secretario General del Partido Socialista de Catalunya tacha de “maniobra” la hoja de ruta anunciada por Mas “para no dar cuenta de su gestión, que ha sido muy pobre”. También   reflexiona sobre los problemas de la formación y asegura que “el bipartidismo, de momento, no se va a reproducir” porque “el juego estará en torno a tres partidos”, en referencia a la irrupción de Podemos.

 

alt

 

¿Cómo le ha caído al PSC la nueva hoja de ruta de Artur Mas?

 

Mas hizo lo que ya había avanzado, dejar claro que sigue encaminado hacia la independencia. Nosotros, que somos partidarios de hacer una reforma profunda del Estado y queremos una España federada a través de la reforma de la Constitución, es lo que vamos a seguir defendiendo.

 

Para el PSOE, según ha declarado Pedro Sánchez, la convocatoria anticipada de elecciones en Catalunya sería “un fracaso”. ¿Coincide usted con esta afirmación?

 

Absolutamente. En el 2010 Mas ganó las elecciones diciendo que iba a traer un pacto fiscal, fracasa y anticipa las urnas diciendo que va a conseguir una consulta, fracasa nuevamente y ahora quiere anticiparlas argumentando que quiere obtener la independencia. Son tres fracasos encadenados con tres anticipaciones electorales y, por tanto, somos muy críticos con esa decisión.

 

Nosotros hubiéramos preferido, dado que queda una legislatura de dos años, centrarnos en trabajar sobre qué hay que hacer en ese tiempo y ocuparnos de los temas que de verdad preocupan a la gente: la crisis económica, la creación de empleo, la protección del Estado de bienestar, la regeneración de la política y también encontrar un acuerdo con el resto de España que nos permita votar. Pero para Artur Mas el único objetivo es la independencia y convertir las elecciones en una suerte de referéndum, vía por la cual será muy difícil coincidir.

 

¿No cree que el tema de la independencia está sirviendo de cortina de humo al Gobierno catalán para no afrontar otras cuestiones que lo atañen, como el paro, los desahucios o la corrupción?

 

, Artur Mas llegó al Gobierno defendiendo una política de austeridad y recortes muy potentes y, de repente, pareció encontrar en el derecho a decidir y la independencia una fórmula mágica para resolver los problemas y no dar cuenta de su gestión. Desde ese punto de vista tememos que este último giro también tenga ese sentido. El querer convertir las elecciones en un plebiscito sobre la independencia busca también que no se juzgue su acción de gobierno, que para muchos ciudadanos ha sido muy pobre. De ahí también la importancia de que, desde la oposición, seamos capaces de denunciar esta maniobra.

 

La propuesta socialista sigue siendo la reforma federal de la Constitución. Concretamente, ¿qué puntos modificarían?

 

Hay cuatro grandes áreas de reforma. La primera es la centrada en el reconocimiento de Catalunya dentro de España. La fórmula que acordamos en Granada es la de recoger el artículo 5 del Estatuto de Catalunyaque habla de sus derechos históricos– en la Constitución española, para que eso no sea solo algo que atañe a los catalanes sino a los ciudadanos de todo el Estado.

 

La segunda área es la de la redistribución de las competencias autonómicas y las del Estado central.

 

La tercera cuestión es la del dinero. La Constitución recoge que la financiación tiene que ser solidaria y nosotros queremos que además aparezca un principio llamado de ordinariedad, como el que tienen otros países federales, según el cual los más solidarios no acaben siendo los más perjudicados.

 

Por último, creemos que los gobiernos autónomos tienen que tener una representación en el gobierno del conjunto a través de un Senado federal como el de la República Federal Alemana.

 

 

 

alt

 

¿Qué valor ha tenido para usted el 9-N?

 

Fue un ejercicio de participación ciudadana que hay que leer con mucha atención y mucho respeto, sobre todo para las 2.300.000 personas que votaron. Yo creo que en Catalunya hay un sentimiento muy mayoritario de descontento sobre la actual relación con el resto de España y, por tanto, hay que proponer un nuevo acuerdo. Eso , tendrá que tener el apoyo de los ciudadanos, porque sino no contará con la legitimidad suficiente para dar por zanjado el conflicto

 

¿ Es el debate soberanista lo que ha debilitado al PSC?

 

Sin duda. El PSC desde su fundación fue un proyecto político en el que cabía gente de sensibilidad nacional muy distinta, es decir, gente que se sentía muy catalana y gente que se sentía muy española pero que compartía un proyecto socialista. En la medida en que esos sentimientos se han hecho difíciles de compatibilizar y hay que decidir si eres una cosa u otra, los riesgos de fractura son evidentes. El PSC ha defendido siempre un régimen federal, pero es verdad que hay una parte de los militantes socialistas que piensa que el momento del federalismo ya pasó, que reformar España es prácticamente imposible y que el único camino para mantener el autogobierno de Catalunya y el respeto a su identidad es la independencia. Por eso, hoy el PSC sufre con mucha virulencia el proceso soberanista y en el seno de la formación hay una tensión muy grande.

 

Llama la atención el encuentro que ha tenido este lunes con los líderes de Iniciativa per Catalunya y Podemos para defender la apertura de un proceso constituyente, cuando ambas son formaciones que no se suelen mostrar muy afines al Partido Socialista

 

Bueno, ellos hablan de un proceso constituyente que empezaría más de cero y pensaría globalmene la Constitución, mientras que nosotros hemos trabajado en una propuesta para resolver directamente los conflictos territoriales. Ellos quieren ir más allá y habría que ver si realmente son capaces de concretar los contenidos de reforma que proponen.

 

El problema urgente a resolver es el territorial, así que a nosotros no nos gustaría esperar a tenerlo todo muy claro dentro de no cuántos años para solucionar algo que nos podría llevar a la ruptura de España si no somos capaces de encauzarlo.

 

El candidato a alcalde de Barcelona por su partido, Jaume Collboni, dejó la puerta abierta a acuerdos programáticos con Guanyem. ¿En qué puntos cree que podrían coincidir?

 

Nosotros queremos claramente que haya un gobierno progresista en la ciudad, después de una centro derecha que ha sido incapaz de darle un proyecto potente, así que esperaremos a que definan sus programas y nuestra disposición a hablar con ellos es grande.

 

Por lo pronto, estamos absolutamente de acuerdo en satisfacer las demandas ciudadanas sobre transparencia en la gestión del dinero público.

 

¿También están de acuerdo con la concesión de una Renta básica a todas las personas?

 

Si se puede pagar, ¡nos encantaría! Nosotros no somos ajenos a ese debate pero primero hay que ponerse de acuerdo en qué tipo de ayudas sociales tendrían que desaparecer para poder sostenerla.

 

¿Hay más puntos en común que divergencias entre el PSC y las nuevas propuestas políticas de partidos como Guanyem y Podemos?

 

Yo creo que , lo que pasa es que, como a veces se dice, el demonio está en los detalles. Los pactos habrá que pensarlos después de las elecciones, una vez que los ciudadanos se hayan pronunciado.

 

¿Qué tiene que replantearse el PSOE ante la pérdida de su lugar hegemónico en el mapa político?

 

El PSOE está haciendo una reprogramación muy importante desde antes del verano y creo que un nuevo liderazgo se está afianzando de la mano de Pedro Sánchez para superar esa imagen de desgaste y anquilosamiento que el partido había acumulado en los últimos años, y también el desengaño de muchos electores con la política de Zapatero en materia económica.

 

El PSC está muy comprometido en ayudar a Sánchez y su equipo para culminar esa renovación para volver a situar al partido socialista, de ser posible, como primer partido de España. Yo creo que eso está a nuestro alcance en el año que queda para las elecciones generales.

 

¿La derogación del polémico artículo 135 de la Constitución, aprobado por Zapatero, que ha anunciado en estos días Pedro Sánchez, se propone también reconquistar a ese electorado decepcionado con la política del ex presidente?

 

La decisión de Pedro Sánchez de revisar ese artículo que introducía la estabilidad presupuestaria de forma muy rígida demuestra también que estamos ante una nueva dirección socialista que es capaz de reflexionar sobre aciertos y errores, e introducir modificaciones.

 

¿Cree que la irrupción de Podemos y el descrédito generalizado hacia las formas tradicionales de hacer política acabarán en España con el bipartidismo?

 

La entrada tan fuerte de Podemos responde a la indignación ciudadana por la corrupción, la crisis económica y a las ganas de un cambio muy radical del sistema político español. Por tanto, al menos por un tiempo, yo creo que el bipartidismo no se va a reproducir, dado que va a haber un juego más abierto en torno a tres partidos.

 

alt

Sé el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*