El Parlamento Europeo ha cortado recientemente el micrófono a los tres eurodiputados de Junts per Catalunya impidiendo así su derecho a la libertad de expresión. Carles Puigdemont, Toni Comín y Clara Ponsatí han visto cómo interrumpían sus intervenciones por distintos motivos como «no ceñirse al orden del día o tratar cuestiones personales», según arguye la cámara.

La vicepresidenta de la Eurocámara, Eva Kaili cortó el miércoles el micrófono a Puigdemont durante una intervención en la que acusó al Estado de colaborar con el ejército ruso y lo comparó con la actitud de los catalanes que se manifiestan «pacíficamente».

Kaili interrumpió a Puigdemont cuando aún no había agotado su tiempo de intervención y le retiró la palabra porque estaba mostrando «una opinión personal sobre usted». El expresidente la acusó de hacer «partidismo inaceptable al retirarme la palabra cuando aún no había agotado el tiempo».

La vicepresidenta Ewa Kopacz también cortó en la misma sesión la intervención de Comín tras replicar las acusaciones del presidente del partido popular Europeo, Manfred Weber, quien vinculó al independentismo catalán con Putin.

Comín manifestó que «Putin es un buen alumno de Franco porque España también está llena de fosas comunes desde hace noventa años». Kopacz le cortó el micrófono cuando se le acabó el minuto del que disponía, pero el eurodiputado siguió hablando. «Se ha agotado su tiempo», sentenció la vicepresidenta.

Ponsatí, por su parte, no pudo terminar su intervención el pasado 23 de marzo en un debate en la Eurocámara por hablar del Sahara, cuando el tema de discusión en el pleno versaba sobre la cumbre europea del pasado 10 de marzo en Versalles (Francia). La vicepresidenta de la Eurocámara, Pina Picierno (S&D) decidió interrumpir la intervención de Ponsatí, argumentando que no se estaba «ciñendo al orden del día».

La eurodiputada de Junts dijo que «mientras todo el mundo está mirando a Ucrania, España ha reconocido la soberanía de Marruecos en el Sahara Occidental y está negando el derecho de autodeterminación» y que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, «está bailando la melodía de un régimen autocrático».

«El Consejo necesita prestar atención a esto. ¿Por qué no lo hacen? ¿Por Ceuta y Melilla? ¿Por el control de la migración que quieren dar a Marruecos?», añadió Ponsatí, un comentario que generó una llamada de atención de la vicepresidenta de la Eurocámara, Pina Picierno, que le pidió que se adecuara al «orden del día». «El reglamento vale para todo el mundo y le tengo que quitar la palabra», remarcó.

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