En el Pleno del Parlament de este jueves, los partidos del arco soberanista en la cámara catalana (ERC, CUP y Junts) han sacado adelante una petición de Esquerra para que la cámara catalana exija la dimisión «imprescindible» de la Ministra de Defensa, Margarita Robles, por sus declaraciones en el Congreso «justificando el espionaje» a soberanistas con Pegasus. Los ‘comuns’ se han abstenido. La misma moción de ERC ha condenado el ‘Catalangate’ con los votos afirmativos del bloque independentista en la cámara y los de En Comú Podem.

La propuesta a la que se ha dado visto bueno abre la vía a poder enviar a tres parlamentarios al Parlamento Europeo para denunciar el caso en una comisión. Y también exige al Govern de Pere Aragonès a que lleve a cabo las actuaciones legales necesarias para aclarar este escándalo de espionaje, y a su vez, insta al Gobierno de Pedro Sánchez a modificar la ley sobre secretos oficiales, que ERC ha tachado de «franquista».

La diputada Marta Vilalta (ERC), ha lamentado que «desde hace 3 semanas y media, que es cuando se dio a conocer el caso de espionaje más grande hasta ahora que ha afectado al independentismo, esta crisis sigue sin ser resuelta». Ha hablado de «escándalo mayúsculo» y de «vulneración de los derechos fundamentales de la ciudadanía que no cabe en un estado de derecho».

«Es un nuevo ejemplo de represión en la causa general contra el independentismo. Una persecución por tierra, mar, aire y ahora por las cloacas y un espionaje acreditado», ha denunciado Vilalta. «Y si con esto no fuera suficiente, incluso lo reconocen y lo justifican», ha proseguido. Por eso, ha defendido «transparencia, información y poner luz y taquígrafos sobre el ‘Catalangate'» y por ello ha solicitado «las comisiones de investigación que hagan falta, algo que aún no ha pasado en el Congreso de los Diputados», ha lamentado.

ERC exige la dimisión de la ministra Robles

«Se equivocan los que piensan que con el cese de la directora del CNI se puede cerrar esta carpeta, no han explicado ni por qué la han cesado», ha dicho en referencia al Gobierno de Pedro Sánchez. Vilalta ha dado pues un paso más y ha pedido «la dimisión de la ministra de Defensa, Margarita  Robles, por unas declaraciones impropias de la dirigente de un Gobierno que se dice democrático y por justificar el espionaje, porque no nos lo merecemos, y es tan escandaloso como haber espiado».

«Necesitamos garantías de que no se volverá a hacer», ha insistido, dentro de un marco de un proceso de negociación política entre Cataluña y España «en el que no caben espionajes» y donde la vía para la resolución democrática del conflicto catalán mediante la negociación «se hace ahora más evidente que nunca». Por último, Vilalta, representante de la formación impulsora de la petición parlamentaria de condena al ‘Catalangate’, ha pedido la modificación de la ley española de secretos oficiales, que ha tachado de «franquista», y en la que el Gobierno «se ampara para justificar» este escándalo.

Desde Cs, Nacho Martín Blanco le ha afeado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, «la actitud de entregar sistemáticamente las cabezas de  servidores públicos que cumplen con su deber», como la de la directora del CNI, Paz Esteban. «Los partidos independentistas están chantajeando al Gobierno y exigen más dimisiones. Esto ha de parar porque, sino, Sánchez estará desvalijando las instituciones del Estado de forma temeraria solo para conseguir alargar su estancia en La Moncloa».  Ha calificado de «absolutamente inadmisible» la moción de ERC, «que da por buenas ‘fake news’ sin ningún tipo de base».

David Cid, diputado de En Comú Podem, ha hecho notar el «rechazo al espionaje a 65 personas del ámbito independentista catalán que ha expresado desde el primer momento» su formación política. «Queremos saber qué ha pasado, el alcance de las responsabilidades y tomar medidas para que no se vuelva a producir», ha dicho. Por lo que ha dado el apoyo de su partido al Parlament «para que pueda reclamar una comisión de investigación en el Congreso y en el propio hemiciclo catalán». También ha dicho que el cese de la directora del CNI es «una buena noticia».

La bancada socialista ha defendido al Estado como «una democracia plena y equiparable a la de los países occidentales de nuestro entorno», ha expresado el diputado Jordi Terrades, y con «unas políticas de inteligencia similares a las de nuestros socios democráticos».

«No sé si todo el mundo puede decir lo mismo», ha añadido Terrades, en referencia al supuesto espionaje desde Cataluña. En su intervención, ha hecho una cerrada defensa del presidente Sánchez, «un Gobierno que no tapará actos ilícitos al margen de la ley».

Desde Vox, Joan Garriga ha hablado del ‘Catalangate’ como de «la nueva cortina de humo» del soberanismo. Y ha insistido en que el Estado «se ha de proteger de los golpistas, y poco les han espiado», ha dicho dirigiéndose a la bancada independentista. Montserrat Vinyets, de Unitat Popular, ha asegurado el voto favorable de su grupo ante «hechos extremadamente graves que se han de aclarar desde el Parlament, ya que en el Congreso no están por la labor».

El popular Alejandro Fernández ha expresado desde el principio de su discurso en la cámara el voto contrario del PP a la moción de Esquerra, porque «los únicos condenados por usar datos privados de forma ilegal son ustedes. Está demostrado y determinado por la justicia. El resto (el Catalangate) son especulaciones que veremos como acaban», ha mantenido.

Josep Rius de JxCat, ha criticado que «España siga escondida en sus propias cloacas para no tener que dar explicaciones de un hecho ilegal y delictivo, mientras que en Europa se han constituido una comisión de investigación. Y no nos sirve utilizar la comisión de secretos oficiales como cortina de humo». «España no tiene un proyecto para Cataluña que no sea espiarnos, reprimirnos o ilegalizarnos, como pide Vox», ha sostenido Rius.

Vilalta, en su turno de réplica, se ha referido al grupo del PSC para afearle que «si dicen que España es una democracia plena, que se note con una comisión de investigación. Lo que han hecho es espiar y esto no es ir demasiado de cara».

«Congelar relaciones» con el Gobierno, moción de Junts

El Parlament también ha aprobado este jueves «congelar todas las relaciones institucionales» con el ejecutivo español y que el Govern mantenga esta estrategia ante el ‘Catalangate’. A la espera de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, concrete una fecha para el cara a cara con el president de la Generalitat, Pere Aragonès, el Pleno catalán ha dado luz verde al punto de una moción de Junts que avala parar las relaciones con Madrid. Aparte de los socios de Govern, también le han dado apoyo la CUP. En cambio, PSC-Units, Cs, CatECP y PPC lo han hecho en contra.

La cámara catalana también ha pedido la creación de un «servicio de atención a las víctimas de espionaje digital ilegal», aparte del asesoramiento jurídico y el acompañamiento que ya prometió la Generalitat.

Los ‘comuns’ han dado apoyo a esta petición, pero se han abstenido en la votación de otro punto que pide al Govern «colaborar con las instituciones europeas facilitando toda la información de que dispone sobre el ‘Catalangate’ para efectuar las investigaciones que se lleven a cabo». Este punto ha prosperado con los votos de ERC, Junts y la CUP.

La moción aprobada este jueves reitera que el Govern ha de reclamar «todas las explicaciones» al presidente Pedro Sánchez sobre el espionaje y «exigir la constitución de una comisión de investigación en las Cortes españolas para esclarecer todo lo que ha sucedido y que se asuman responsabilidades políticas».

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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