26 julio, 2021

El Molino se convertirá en un espacio cultural municipal

El Ayuntamiento de Barcelona adquirirá este espacio emblemático del Paral·lel para integrarlo en la red de equipamientos culturales de la ciudad

El Ayuntamiento de Barcelona ha iniciado el proceso de compra de El Molino, uno de los teatros más famosos del Paral·lel, a fin de convertirlo en uno de los espacios de la red de equipamientos culturales de la ciudad. Esta adquisición forma parte de la actuación del Ayuntamiento en el Paral·lel que tiene como objetivo impulsar una nueva centralidad cultural que combine grandes equipamientos y proyectos culturales de proximidad, para hacer de esta calle un nuevo espacio de encuentro entre barrios y donde acceder y participar de la cultura.

La compra de El Molino se suma a otros proyectos que se llevarán a cabo en un futuro, como el de la Casa de la Música de Barcelona en la actual Sala BARTS, que conjugará la exhibición con la articulación sectorial y potenciará nuevos vínculos entre cultura y educación y experimentación, o el de Arnau Itinerant, que desarrolla un plan cultural comunitario entre los tres barrios adyacentes al Paral·lel.

El Molino, actualmente cerrado, ha sido el epicentro simbólico de la cultura del Paral·lel. Abrió sus puertas en 1898 como Pajarera Catalana y fue cambiando de nombre hasta que, en el año 1939, la llegada de la dictadura franquista dictaminó el nombre que todavía tiene ahora.

Fue uno de los cafés-concierto más reconocidos de Europa durante buena parte del siglo XIX y XX y siempre ha sido considerado un espacio con espíritu transgresor que luchaba por escapar de la censura de la época. Gracias a este y a otros teatros del Paral·lel, la avenida llegó a ser bautizada como “la calle del teatro de Europa”, debido a la gran concentración de espacios escénicos que había.

La nueva etapa de El Molino forma parte de una nueva generación de equipamientos de titularidad pública que combinará la gestión público-privada, la articulación sectorial y la dinamización comunitaria y territorial en su desarrollo. El Molino será una de las primeras Cases de Cultura de Barcelona y volverá a abrir puertas con un nuevo enfoque de gestión que el Ayuntamiento está desarrollando basándose en el modelo de la Casa de la Música de Barcelona.

Las Cases de Cultura tendrán un doble objetivo final: la dinamización del tejido cultural a través de diferentes ámbitos y sectores para generar nuevos recursos que permitan su articulación e impulso y el reconocimiento y ampliación de los derechos culturales desde la perspectiva del acceso a contenidos y la participación ciudadana en el ámbito de prácticas culturales y de la implementación de nuevas gobernanzas.

La gestión público-privada-comunitaria se convierte así en nuevo paradigma donde el impulso de los sectores y de los derechos forman parte al mismo tiempo de un mismo proyecto/equipamiento que se desplegará una vez realizado un concurso público para su dirección, previsto para los próximos meses.