26 julio, 2021

El gobierno español aprueba la ley trans, que permitirá cambiar de género libremente

Tras varios meses de debate interno, la ley permitirá que cualquier persona pueda cambiar de género a partir de los 12 años

Primer paso de la llamada ley trans para convertirse en una realidad en España. El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el anteproyecto de ley por la igualdad real y efectiva de las personas transexuales y por la garantía de los derechos de las personas LGTBIQ+, que ahora iniciará el trámite parlamentario necesario para entrar en vigor. Cuando lo haga permitirá que cualquier persona pueda cambiar de género a partir de los 12 años, con alguna condición, y libremente a partir de los 16 años.

Además, permitirá el cambio de nombre a cualquier edad, que es lo único que podrán hacer los niños de menos de 12 años. Los menores que tengan 12 y 13 ya podrán ir al registro a solicitar el cambio de género, pero pasando por el juzgado, porque necesitarán una autorización judicial. Los niños de 14 y 15 años solo tendrán que presentar un consentimiento paterno. A partir de los 16, en cambio, la autodeterminación de género es plena.

La ley, además, elimina requisitos como los informes médicos o los tratamientos hormonales. Hará, en definitiva, que las personas trans dejen de ser consideradas personas enfermas. En este mismo sentido, prohíbe las terapias para modificar la orientación sexual.

La ley trans, por otro lado, permitirá que las parejas de mujeres lesbianas y bisexuales puedan ver reconocidos los hijos sin necesidad de contraer matrimonio. Y garantizará el acceso de las mujeres lesbianas, bisexuales y transexuales a los métodos de reproducción asistida a través de la Seguridad Social.

Casi medio año de debate interno

La ley trans llega al Consejo de Ministros después de casi medio año de discrepancias internas entre los dos socios del gobierno español, el PSOE y Unidas Podemos (UP). El máximo exponente fue en mayo, cuando el PSOE se abstuvo en la votación en el Congreso de los Diputados sobre una proposición de varios grupos parlamentarios de izquierdas para regular la autodeterminación de género.

Con anterioridad, la vicepresidenta, Carmen Calvo, ya se había mostrado en contra de la autodeterminación de género, haciéndose eco de los planteamientos de un sector del feminismo que considera que perjudicará la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres.

En este sentido, un documento publicado el año pasado por el PSOE ya defendía que la autodeterminación de género «desdibuja a las mujeres como sujeto político y jurídico y pone en riesgo los derechos, las políticas públicas de igualdad entre mujeres y hombres y los logros del movimiento feminista».

Sexo, no género

El argumento es que «el sexo es un hecho biológico, y el género, una construcción social». Y que las mujeres sufren discriminación, desigualdad y violencia machista a partir del sexo con que nacen, no de su género. Sea como fuere, el caso es que la ley, al final, habla de cambio de sexo, y no de cambio de género.