El gasto militar real de los Presupuestos Generales del Estado para 2022 aprobados por el Gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos asciende a los 22.796 millones de euros, un 124% más de lo asignado al Ministerio de Defensa (10.155 millones), lo que supone un nuevo récord histórico y un crecimiento del 5,75% respecto al año anterior. Este incremento se explica en parte por el aumento del 16,2% en las inversiones en armamentos, que alcanzan los 4.581,5 millones, lo que supone el 21,38% del total de las inversiones estatales o lo que es lo mismo, que 1 de cada 5 euros que invierte la Administración central tienen una finalidad militar. El gasto militar diario sube hasta los 62 millones, suponiendo 479 euros por habitante.

También aumenta en un 8,76% la I+D militar, a la que en total se destinan 938,5 millones de euros, de los cuales 708,2 irán dirigidos al desarrollo de nuevas armas. La recuperación de la I+D militar desde la salida de la crisis en comparación a la de la I+D civil sería aún más llamativa de no ser por los fondos europeos que recibe esta última en estos presupuestos. Si además tenemos en cuenta que la tasa de ejecución del presupuesto de I+D civil (51% en 2020) es normalmente muy inferior a la de la I+D militar (97% en 2020), así como que el porcentaje de devolución de los créditos otorgados a la industria militar es insignificante, queda patente el agravio comparativo entre lo que el Estado español dedica a la investigación en el ámbito civil y el militar.

Este nuevo aumento del gasto militar está muy vinculado a los Programas Especiales de Armamento (PEA), de los que hasta la fecha se han aprobado 34 y cuyo coste actual es de 51.644 millones de euros. De esta cantidad, 17.390 millones han sido aprobados por los dos gobiernos de Pedro Sánchez desde 2018 e incluyen la reciente asignación de 2.500 millones para la segunda fase de desarrollo del programa del futuro avión de combate Sistema de Combate Aéreo (FCAS), cuyo coste final puede superar los 50.000 millones de euros y que incluye a empresas como Airbus, Tecnobit, Indra, Sener, ITP Aero o GMV.

Un análisis histórico del último cuarto de siglo (de 1996 a la actualidad) nos permite, precisamente, identificar en los PEA un elemento clave de impulso y vertebramiento de la economía militar española, y nos ayuda a explicar incrementos espectaculares durante este periodo: de un 129% en el gasto militar; un 199% en las inversiones militares; un 821% en la facturación de material militar por parte de la industria; y un 3.012% en las exportaciones de armas. El signo político de los diferentes gobiernos que se han sucedido en estos 25 años no ha alterado en modo alguno el trato preferencial que ha recibido y recibe el complejo militar-industrial español, favorecido en la confección de presupuestos y políticas públicas y fuertemente imbricado en las esferas de poder del Estado.

Es tos altos niveles de connivencia entre industria militar, Fuerzas Armadas y Gobierno explican la creciente tendencia armamentista del Estado español y se plasman a menudo en prácticas de dudosa ética o directamente ilegales, como ejemplifican varios casos de corrupción, tráfico de influencias o ventas de armas a países envueltos en conflictos armados.

En un momento de crisis sanitaria, social y climática como el que vivimos, que los presupuestos preparados por el Ejecutivo de Pedro Sánchez presenten un gasto militar tan elevado pone en evidencia un muy dudoso orden de prioridades, así como los privilegios con los que cuenta el complejo militar-industrial español. Del mismo modo, queda patente la necesidad y la urgencia de replantear el concepto de seguridad para acercarlo a las verdaderas necesidades de las personas y así hacer frente a las auténticas amenazas que la gente vive en su día a día, que tienen mucho más que ver con la salud, la vivienda, el empleo o el medioambiente que con la disuasión o la proyección de poder militar a nivel internacional.

*Puede consultar el informe completo del Centre Delàs en este enlace.

Comparte:

Licenciado en Historia Contemporánea y posgrado en Hacienda Pública por la Universitat de Barcelona. Presidente honorario del Centro Delàs de Estudios por la Paz y profesor del curso Conflictología de la Universitat Oberta de Catalunya. Presidente de la Federación de ONG per la Pau hasta 2013. Investigador y analista en temas de paz, noviolencia, desarme y conflictos. Blog: Crónicas Insumisas (Público)

Doctor en Física y profesor jubilado del Departamento de Física de la Universidad Politécnica de Cataluña. Como miembro del Centre Delàs realiza su investigación en los ámbitos del armamento nuclear, gasto militar, I + D militar y empresas de la industria militar. Es autor de varios artículos e informes sobre estas temáticas.

Licenciado en Ciencias Políticas y máster en Estudios Internacionales de Paz, Conflictos y Desarrollo. Se dedica fundamentalmente al ámbito de los derechos humanos, trabajando en varias organizaciones y proyectos como coordinador, formador, activista y voluntario.