La versión del Kremlin del ataque del Ejército ruso con misiles contra la estación de tren de Chapline, en la región ucraniana de Dnipropetrovsk, difiere por completo de la difundida por el gobierno ucraniano.

Si según Kiev el Ejército ruso mató a 25 civiles e hirió a más de 30 después de que sus misiles impactaran contra una zona residencial y contra un tren de pasajeros, Rusia asegura que eliminó a 200 militares ucranianos.

Las imágenes de la estación difundidas en redes sociales muestran cuatro vagones de pasajeros calcinados y coches particulares destrozados por las explosiones.

«Como resultado del impacto directo de un misil Iskander contra una columna militar en la estación de tren Chapline, en la región de Dnipropetrovsk, fueron eliminados más de 200 militares reservistas y 10 equipos militares que se dirigían a la zona de combates en el Dombás», señaló el Ejército ruso en un parte castrense recogido por la agencia EFE.

El ministerio de Defensa ruso afirmó que, durante la jornada del miércoles, día en que Ucrania conmemoraba los 31 años de su independencia, su artillería atacó siete puestos de mando ucranianos, uno de ellos supuestamente situado también en la región de Dnipropetrovsk.

En el parte de guerra ruso también se detalla que las fuerzas rusas lograron destruir cuatro almacenes con munición y derribar cinco drones y ocho aviones de combate, tres de ellos supuestamente situados en una base aérea de Dnipropetrovsk.

La oficina del presidente ucraniano, por medio de uno de sus portavoces, aseguró, sin embargo, que como consecuencia del bombardeo contra Chapline «25 personas murieron, dos de ellos niños. Un niño de 11 años murió bajo los escombros de una casa, otro niño de 6 años murió en un automóvil cerca de la estación de tren».

Redacción en Revista Rambla | Web | Otros artículos del autor

Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

Comparte: