18 octubre, 2021

El ambiente festivo vuelve a las calles de Gràcia, lejos de las aglomeraciones de otros años

Foto: @BruNoPiNt041

Centenares de personas han vuelto a pasear por las calles de Gracia este fin de semana para admirar las calles engalanadas por sus vecinos. Ayer por la mañana se notaba que había un ambiente festivo y había bastante volumen de gente, aunque la imagen distaba mucho de las aglomeraciones de los años anteriores a la covid.

La mayoría de vecinos están contentos con este relativo retorno a la normalidad. «No son las fiestas de siempre, pero recuperar la fiesta mayor hace ilusión», ha explicado Maribel Ruiz. A pesar de que el pistoletazo de salida de las fiestas fue el sábado con el pregón, algunos vecinos ultimaban ayer domingo la decoración de algunas calles, como Fraternitat de baix, porque durante la noche no habían podido trabajar por el toque de queda.

Después de una edición ‘simbólica’ a causa de la covid, el barrio de Gràcia recupera los guarnimientos de las calles a pesar de que no habrá el tradicional concurso. Las temáticas de los engalanados, como es habitual, son bastante variopintas, pero muchos han optado por temas relacionados con la naturaleza.

Con todo, las actuaciones requieren reserva previa y las calles más estrechas son de un único sentido y todos los engalanados son aéreos para evitar aglomeraciones. Muchas calles no han sido «tan trabajadas» como en ediciones anteriores a la pandemia.

Así lo valoraron Maribel Ruiz y su hija Lucia Sánchez, dos vecinas del barrio, que aprovecharon la mañana del domingo para ver las calles. «Son decorados muy sencillos respecto a otros años, pero merece la pena porque la gente ha hecho un esfuerzo», ha destacado Ruiz. Las dos se mostraron sorprendidas por la poca afluencia de público que había a primera a hora, sobre todo si se comparaba con años anteriores.

También lo veía así Josep Pallejà, quien vino expresamente de Sitges para ver las calles. Él se mostró aliviado porque pasear por el barrio resultó muy tranquilo y agradable. En cambio, Pepe Pérez echó de menos el hervidero de otras fiestas mayores. Él cree que este año «falta un poco de trabajo» en las calles, pero valora especialmente «el esfuerzo» que han hecho los vecinos «todo y la situación que vivimos».

La pandemia y especialmente el toque de queda han hecho que ayer por la mañana algunos vecinos todavía estuvieran trabajando en los guarnimientos. Esto es el que ha pasado en la calle Fraternitat de baix, donde habitualmente se trabajaba toda la noche del 14 de agosto. Este año tuvieron que parar a las doce y media de la madrugada y se volvieron a poner a las seis de la mañana. Gracias a este último esprint acabaron hacia las doce del mediodía.

En esta calle el año pasado no hubo decoración porque vive bastante «gente mayor» que tenían «mucho miedo y respeto a la pandemia». Así lo explicó Marta Soteres, miembro de la junta de la calle, quien detalló que decidieron ponerse a trabajar en los guarnidos «cuando salieron las vacunas». «Queríamos una calle muy coloreada y decidimos hacer el arco iris y una avioneta en la salida, que es la que provoca el humo y las nubes de la lluvia», ha explicado.

Cuixart sale en defensa de Colau tras ser silbada por algunos vecinos

El presidente de Òmnium, Jordi Cuixart, ha sido el pregonero de este año de las fiestas de Gracia. Al final de su discurso ha tenido reprochado los silbidos a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. Así, una vez acabado el pregón, Colau ha tomado la palabra, pero parte del público la ha empezado a silbar. La alcaldesa ha empezado haciendo una defensa de la libertad de expresión y la virtud de escuchar. Colau se ha emocionado y ha tenido que contener las lágrimas. En este punto, Cuixart se ha acercado al micrófono y ha pedido que dejaran hablar la alcaldesa:

«Con tres años y ocho meses de prisión, solo os quiero pedir una cosa: escuchar es el que no quiere hacer España con nosotros, porque tiene miedo de la palabra. Solo os digo que formamos parte de un mismo pueblo. No nos dejemos dividir».

Aun así, los silbatos han vuelto cuando Colau se ha acercado de nuevo al micrófono, pero han ido perdiendo intensidad y la alcaldesa ha podido acabar su discurso. La alcaldesa ha elogiado el papel de Cuixart y ha agradecido el ejemplo que ha dado «defendiendo siempre el diálogo, la empatía, la conversación, el entendimiento y la democracia». El regidor del distrito, Eloi Badia, también ha sido abucheado por el público de la plaza.

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