Dos personas de mediana murieron el pasado domingo en una infravivienda situada a orillas del cauce del río Besòs, dentro del término municipal de Montcada i Reixac. Los hechos ocurrieron en una zona habitada por personas sin hogar que tratan de refugiarse como pueden en chabolas de madera y plástico. Además, el lugar está repleto de residuos y las condiciones de salubridad son inexistentes. Se da la circunstancia que a escasos metros discurre la carretera de la Roca Village, un concurrido macrocentro comercial por el que desfilan miles de felices consumidores cada semana.

El asentamiento no es pequeño y se calcula que pueden alojarse en condiciones infrahumanas más de un centenar de personas. A ello hay que sumarle los vecinos que cultivan pequeños huertos por la zona y que conviven con la suciedad del entorno. Y es que el cauce del Besòs hace lustros que sufre esta situación sin que las administraciones hayan hecho absolutamente nada para solventarlo. Eso sí, no faltan las promesas de proyectos futuros para lo que llaman “dignificar el espacio”, olvidándose a menudo de las personas.

La policía de la Generalitat investigan la causa de las dos defunciones, aunque los indicios apuntan que habría sido la inhalación de monóxido de carbono después de encender un fuego con maderas para calentarse. Algunas fuentes apuntan que la pareja no vivía propiamente en la barraca, sino que cultivaban un huerto y decidieron pasar ahí la noche, en la caseta de las herramientas.

Cabe recordar que la Coordinadora Veïnal de l’Eix del Besòs lleva tiempo alertando de la situación y reclamando inversiones y una mayor implicación de todas las administraciones para combatir la pobreza y terminar con esta situación de una manera digna para las personas que la sufren.

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