Estos últimos días de agosto de 2022 formarán parte de la historia de la evolución humana y la Prehistoria catalana. La excavación en el nivel Rb del Abric Romaní de Capellades (Barcelona) ha sorprendido a los investigadores con un hallazgo excepcional. Se trata de los restos parciales de un cráneo de Neandertal de 60.000 años de antigüedad.

Después de más de 40 años de investigación continuada en el yacimiento del Abric Romaní por parte del equipo liderado por Eudald Carbonell, catedrático de Prehistoria en la Universidad Rovira y Virgili de Tarragona e investigador del IPHES-CERCA, nunca antes se habían encontrado restos humanos neandertales.

Restos parciales del cráneo de Neandertal de 60.000 años recuperado en el yacimiento del Abric Romaní. Maria D. Guillén / IPHES-CERCA

Sin duda, estos restos neandertales pondrán al Abric Romaní en el podio de los yacimientos más importantes del mundo para conocer el comportamiento social y cultural de estos parientes humanos, los Neandertales.

Uno de los objetivos de esta campaña era terminar con la excavación en extensión del nivel R, un nivel que corresponde a un campamento neandertal de 60.000 años, especializado en la caza de ciervos y, de este modo, empezar un nuevo nivel, el nivel S. Lo que nadie esperaba y mucho menos el equipo investigador responsable era la sorpresa que el yacimiento les estaba reservando.

El pasado 19 de agosto, 113 años después de que Amador Romerí y Lluís Maria Vidal, entonces al frente del Institut d’Estudis Catalans, entendieran la importancia arqueológica que guardaba la Cinglera del Capelló y 40 años después de que aquel joven Eudald Carbonell decidiera reanudar los trabajos de excavación en el Abric Romaní en el punto donde lo habían dejado sus predecesores, se recuperaron una serie de restos óseos recubiertos con concreción.

Tras limpiarlas y analizarlas por varios especialistas, se determinó que estos restos correspondían a un cráneo parcial de neandertal. Concretamente, este fragmento de cráneo conserva parte de los huesos parietal, temporal y cigomático.

Finalmente, estos días, la técnica restauradora del IPHES-CERCA Irene Cazalla ha llevado a cabo un minucioso trabajo de restauración y conservación de los restos humanos para que puedan ser manipulados por su posterior estudio.

La técnica de restauración del IPHES-CERCA, Irene Cazalla, restaurando los fragmentos del cráneo de Neandertal encontrados durante esta campaña de excavación en el Abric Romaní. Maria D. Guillén / IPHES-CERCA

Por ello, estos días se están tomando muestras geológicas de los hogares asociados a los restos y que serán procesados ​​posteriormente en los laboratorios del IPHES-CERCA. También serán muy importantes los trabajos de análisis de las piezas recuperadas de industria lítica y de restos faunísticos asociados a estos restos humanos. Estos trabajos se realizarán en manos de investigadores y de investigadoras del IPHES-CERCA.

La determinación de las especies fósiles de vertebrados obtenidos en este nivel proporcionará a los investigadores una imagen muy precisa de las condiciones climáticas y del ecosistema en el que vivieron estas comunidades neandertales en Cataluña.

Un yacimiento único

Y es que durante más de 40 años, Eudald Carbonell y su equipo han puesto al descubierto un yacimiento excepcional, único. Por eso, la consellera de Cultura, Natàlia Garriga, ha explicado en rueda de prensa que, coincidiendo con el 40 aniversario y con este hallazgo excepcional, el Abric Romaní y la cinglera del Capelló serán declarados Bé Cultural d’Interès Nacional (BCIN).

El ayuntamiento de Capellades ha impulsado la tramitación que supondrá más protección y reconocimiento para el conjunto y que el Govern prevé aprobar a finales de este 2022. El alcalde Salvador Vives ha celebrado el importante hallazgo y también la declaración de BCIN, ya que todo ello hace de este 40 aniversario de las excavaciones una efeméride más importante. Garriga y Vives han agradecido al equipo de investigación por los 40 años de excavaciones continuadas.

Durante todos estos años, se ha excavado una superficie de 300 m² con múltiples capas y niveles arqueológicos, llegando a rebajar la superficie hasta 12 metros de profundidad. En todos estos niveles arqueológicos se han recuperado miles de restos de animales y herramientas de piedra, así como cientos de hogares y negativos de madera en un estado de conservación excepcional.

Imagen general del yacimiento del Abric Romaní de Capellades durante los trabajos de excavación de este verano. Maria D. Guillén / IPHES-CERCA

Esta diversidad, singularidad y excelente conservación de los restos distribuidos en todo el espacio del yacimiento, hacen que el Abric Romaní sea considerado uno de los yacimientos más importantes del mundo para entender el comportamiento Neandertal; así lo avalan los cientos de artículos y monografías publicados en las mejores revistas científicas internacionales, las decenas de tesis doctorales, tesinas, trabajos de final de máster realizadas, así como las constantes visitas e intercambios con científicos de todo el mundo.

También han sido esenciales los cientos de personas, estudiantes y profesionales que durante todos estos años han participado en las campañas de excavación, dedicando su tiempo y su ilusión en este proyecto de investigación. Y es que Abric Romaní es también una auténtica escuela donde se han formado estudiantes de arqueología, biología y geología de todo el mundo.

Una campaña especial

Este año iba a ser una campaña muy especial. Para celebrar los 40 años de investigación continuada en el Abric Romaní, los investigadores responsables del yacimiento y el ayuntamiento de Capellades han llevado a cabo una serie de actos y actividades conmemorativas, de las que destaca el pregón-mapping que ofreció Eudald Carbonell y su equipo el pasado 13 de agosto para inaugurar la Fiesta Mayor del municipio, así como las visitas guiadas en el yacimiento, rutas nocturnas por el Capelló, talleres demostrativos, un concierto en el yacimiento, etc.

Todos estos actos fueron recibidos con mucho entusiasmo tanto por los visitantes de fuera del pueblo como también por los propios curas, que aprovecharon para reconocer a Eudald Carbonell como un capelladí más.

Es ese arraigo con el territorio, esa voluntad de trabajo marcado por la excelencia, esas ganas de dar a conocer y compartir los resultados científicos obtenidos, es lo que caracteriza al equipo liderado por Eudald Carbonell. Sin duda, el ya Neandertal del Abric Romaní no puede ser otra cosa que una recompensa a tantos años de perseverancia, esfuerzo y excelencia en el trabajo.

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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