30 noviembre, 2021

Cuatro policías que defendieron el Capitolio durante el asalto se suicidan

Así es: cuatro. Ni uno, ni dos, ni tres. Cuatro policías son los que se han suicidado tras el asalto al Capitolio del pasado 6 de enero. Así se ha confirmado tras la comunicación del departamento de Policía del Distrito de Columbia.

El último confirmado se trata del oficial de la Policía Metropolitana Gunther Hashida, que según se ha relatado, fue encontrado muerto en su casa el pasado jueves, tal y como dijo el portavoz del departamento, Hugh Carew, en un comunicado.

Hashida, de 43 años, estaba a una semana de celebrar su cumpleaños. Estaba casado y tenía tres hijos. No está claro cómo se quitó la vida.

Más tarde, el lunes, un funcionario del departamento también anunció que el oficial del MPD Kyle DeFreytag fue encontrado muerto el 10 de julio. Pero tampoco se proporcionó información sobre cómo murió DeFreytag.

La noticia de la muerte de Hashida se difundió en Twitter y la presidente de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, emitió una declaración el lunes por la tarde antes de que se hiciera pública la muerte de DeFreytag.

«En nombre de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, envío mis condolencias a la familia, los amigos y los seres queridos del oficial DeFraytag. Que sea un consuelo para los seres queridos del oficial DeFreytag que Estados Unidos sepa de su heroísmo, y que tantos lloran y rezan por ellos en este triste momento», expresó Pelosi en la plataforma de Twitter.

El primer agente de las fuerzas del orden que se suicidó tras su participación en la protección del Capitolio fue el oficial de la Policía del Capitolio de Estados Unidos Howard Liebengood. Su muerte tuvo lugar a tan solo tres días del asalto al Capitolio: el agente, de 51 años, se quitó la vida, pero tampoco se anunció la causa oficial de su muerte, sino, simplemente, una explicación de su mujer. Según ésta, Liebengood había estado privado de sueño en los días posteriores a la insurrección y se suicidó en su casa después de un turno de trabajo. Un abogado de la familia también confirmó que la muerte fue por suicidio.

«Su muerte es una tragedia que nos ha privado a todos de un dedicado servidor público», dijo el abogado Barry Pollack en un comunicado tras la muerte de Liebengood. «Su familia ha sufrido una pérdida devastadora y pide que se les dé espacio para llorar en privado».

El ex senador John Kerry rindió homenaje a Liebengood en Twitter tras conocerse la noticia de su muerte. Kerry dijo que el oficial solía vigilar la puerta cerca de su oficina. El ex candidato presidencial escribió: «Howie siempre tenía una sonrisa en la cara, pero también mostraba un gran cuidado por la seguridad del joven personal que trabajaba detrás de las puertas de nuestra oficina.»

El segundo agente que se suicidó fue el oficial del MPD Jeffrey Smith. Durante los atentados, Smith fue golpeado por un poste metálico lanzado por los alborotadores que le alcanzó el casco y la careta. Se le concedió una breve licencia médica, pero se le ordenó volver al trabajo a pesar de que su esposa dijo posteriormente que sufría un considerable dolor físico y emocional. Smith, de 35 años, se disparó en la cabeza de camino al trabajo el 15 de enero.

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Este artículo ha sido redactado y/o verificado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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