27 julio, 2021

Cuánto echamos de menos las orquestas

El año 2020 quedará en los anales de la historia como catastrófico a todos los niveles, pero también podrá verse en el futuro como el claro ejemplo de que la humanidad ha salvado una bala más sabiendo vencer al coronavirus.

La vacuna comienza a estar ya disponible en Reino Unido y en el resto de países de Europa lo estará a inicios de 2021. España ha planteado un plan de vacunación con el que pretende suministrar dosis a millones de ciudadanos, los más vulnerables ante la enfermedad y los que están en contacto más directo con el virus, durante la primera mitad de año.

Todo parecen buenas noticias, sin embargo, la realidad no siempre es tan ideal, pues hay sectores que siguen con su particular travesía en el desierto, y uno de ellos es la música en directo.

Compromiso por parte del Ministerio de Trabajo

Las orquestas, txarangas y comparsas llevan meses sin poder trabajar. Los grandes artistas sí han podido salir adelante gracias a su potente impacto mediático y a fórmulas como las redes sociales, pero no todo en la industria musical se reduce a los grupos, bandas y solistas que encabezan las ventas de discos y las reproducciones en plataformas.

El pasado 2 de diciembre, la Unión de Músicos Profesionales (UMP) se reunió con la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, para hacerle llegar los datos negativos del sector. De hecho, dos de cada tres miembros de esta asociación no ha conseguido cerrar ningún concierto para el año 2021 hasta esta fecha.

La llegada de la vacuna avanza, por fin, una nueva normalidad que podrá parecerse en gran medida a la antigua, pero como dice el refrán, “las cosas de palacio van despacio”, y toda la actividad musical, especialmente la música en directo, está aún lejos de recuperarse.

Guillem Arnedo, portavoz de UMP, sostiene que el encuentro con la ministra fue positivo, porque lograron poner sobre la mesa problemas estructurales del sector que llevan años sin ser tratados, como los periodos de cotización y trabajar de manera discontinua durante el año.

Una de las principales peticiones de los músicos es impulsar por fin el Estatuto del Artista, un guante que ha recogido con gusto la ministra, que mantiene que en 2021, las condiciones laborales de los empleados en esta industria serán una de sus prioridades.

Hasta el momento, el Gobierno ha aprobado ayudas económicas a los profesionales de la cultura, entre ellos los músicos, pero una encuesta de la propia UMP alerta de que se ha observado en el sector un descenso en los ingresos de más del 90% con respecto al periodo entre marzo y noviembre del año 2019.

Las fiestas regionales, auténtico impulso de la música en directo

En la encuesta de la UMP también se alerta de que más de la mitad de los músicos declara no tener ningún ingreso que no provenga de su actividad artística ni de ninguna ayuda específica. Actualmente, parte del colectivo reconoce estar o haber estado apuntado a la prestación extraordinaria por desempleo para artistas o haber recibido la prestación por cese de actividad para autónomos.

Una noticia también preocupante, a pesar de los tímidos brotes verdes de la vacuna, es que para el año que entra se pronostican también muchos aplazamientos en fiestas locales y regionales, que son el auténtico impulso para los músicos.

La Semana Santa de Sevilla 2021 es un ejemplo de ello, pues ha sido cancelada. En esta fiesta las bandas de música juegan un papel fundamental y dependen en gran medida de este evento para su continuidad y supervivencia.

A su vez, el mundo de la música no solo activa la propia industrial del espectáculo, sino también sectores auxiliares, como son los comercios dedicados a la venta de instrumentos. Un ejemplo claro de ello es Sanganxa, un portal dedicado a esta actividad que funciona a su vez como blog especializado.

En él podemos encontrar todo tipo de artículos a la venta, desde instrumentos de percusión, de viento, pianos y teclados, accesorios de todo tipo y servicios variados, como plan renove, recompra o taller de reparación.

Movilizaciones en la industria

La situación es tan preocupante que desde el inicio de la pandemia y solo hasta el mes de septiembre se han contabilizado pérdidas de más de 600 millones de euros en la música en directo.

El movimiento Alerta Roja Eventos, que concentra a profesionales del sector del espectáculo y los eventos, donde se incluye la música en directo, lleva meses denunciando esta situación de precariedad a la que se enfrentan los profesionales. Desde este colectivo aseguran que se está poniendo en riesgo la supervivencia de cientos de miles de familias y se le está dando la puntilla a un sector de alto valor añadido.

Las orquestas y txarangas viven de la música en directo, y por tanto de las aglomeraciones de personas. Cómo echamos de menos poder disfrutar de una buena velada de música en directo, y cuánto necesitan los profesionales del sector que todo vuelva a la situación previa al Covid-19.