19 septiembre, 2020

Cuándo se paga la comisión inmobiliaria por venta

El sector inmobiliario español ha sufrido muchos cambios en los últimos años. La irrupción de internet ha propiciado que la mayoría de las agencias inmobiliarias se hayan tenido que adaptar a la red. Además, estamos asistiendo a la proliferación de agencias online que, en la mayoría de los casos, no cobran comisiones a los compradores y permiten a los propietarios vender su vivienda a cambio de una tarifa inamovible. 

No obstante, la irrupción de este tipo de agencias no ha hecho mella en la intermediación inmobiliaria tradicional. Los clientes aún siguen confiando en las agencias físicas, ya que no solo generan más confianza sino que ofrecen mayores garantías de compra y venta. Es lo que sucede, por ejemplo, con esta inmobiliaria de prestigio en Barcelona

La comisión de compra-venta de las agencias inmobiliarias

Antes que nada, hay que saber distinguir entre la comisión de compra-venta y los honorarios de la agencia. La comisión es el dinero que se cobra por el simple hecho de realizar la compra-venta y por publicitar la vivienda. Los honorarios, en cambio, son la cantidad que reciben los agentes inmobiliarios, los tasadores, arquitectos, etc. 

Desde siempre, las agencias inmobiliarias reciben una comisión tras la compra-venta de una vivienda. No obstante, no existe un precio fijo estándar, ya que estas comisiones no están reguladas en el mercado. Por eso siempre lo más recomendable es conocer qué tipo de comisión pueden imponer las agencias a la hora de realizar todos los trámites necesarios para vender nuestra casa. 

Cuándo se paga la comisión y qué precio tiene

Cada agencia inmobiliaria tiene su política de ejecución en lo que respecta al pago de las comisiones. Por lo general, se suele pagar en dos plazos: el primero durante la firma del contrato y el segundo en el momento en el que se firma de manera definitiva la escritura pública de la vivienda. 

Nunca hay que adelantar dinero por los servicios que se van a recibir. Quiere esto decir que en el caso de una compraventa, por ejemplo, los servicios o las comisiones se pagan cuando la venta llega a la notaría. Si se trata de un alquiler, se suele retener la reserva de la vivienda hasta que se hace efectiva la firma del contrato de alquiler, cobrándose luego tras presentar la factura y liquidar el IVA correspondiente. 

El precio o la cantidad que se establece por cada comisión no está estipulado por ningún organismo oficial. No obstante, suele estar en torno al 3% del precio final de la venta de la casa en obra nueva y sobre el 5% en viviendas de segunda mano. También es muy probable que la comisión sea un poco más alta, rondando el 6%-7%, si la casa se halla en una zona turística de costa o es un inmueble de tipo residencial. 

El pago de la misma lo harán tanto el comprador como el vendedor, por lo que cada uno pagará la mitad de lo que estipule la agencia inmobiliaria. Esto es así porque la agencia, en realidad, ha realizado un trabajo para las dos partes. El vendedor se ha visto beneficiado a la hora de publicitar la vivienda, llevar a cabo todos los trámites y papeleo, enseñar la casa a los clientes, etc. Mientras que el comprador ha tenido más fácil encontrar un inmueble que se ajuste a su presupuesto y sus necesidades. 

¿Por qué elegir una inmobiliaria para vender la vivienda?

Tal y como se halla el mercado actual, enfrentarse en solitario a la venta de una vivienda puede ser una tarea tediosa y compleja. Dejarlo todo en manos de una agencia inmobiliaria es, sin duda, la mejor solución en estos casos. Las razones son más que evidentes. 

En primer lugar, la agencia fijará un precio competitivo para la casa. Una inmobiliaria dispone de la suficiente información para colocar al inmueble el precio más adecuado. Si lo vendemos por nuestra cuenta, se corre el riesgo de ponerle un precio muy alto, con lo que se tarda mucho más en hacer la operación, o un precio muy bajo y perderle dinero. 

Por otro lado, la inmobiliaria cuenta con una cartera de compradores interesados en comprar viviendas. De esta manera, te resultará más sencillo venderla. Todo ello sin olvidar de que la agencia posee una serie de profesionales especializados para lograr que la venta se resuelva de la mejor manera. 

Por último, hay que señalar que todas las gestiones de visitas de los clientes y trámites legales los llevará la propia agencia. Esto hace que el vendedor ahorre tiempo y dinero y esté mucho más seguro de que la operación se llevará a cabo de la mejor forma. 

En definitiva, la comisión inmobiliaria es un concepto muy a tener en cuenta a la hora de comprar o vender una casa. Saber cuándo se pagará y el precio de la misma es fundamental antes de meternos en una operación de esta envergadura. 

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