25 julio, 2021

Crisis política en Francia: 67,8% de abstención en las elecciones regionales

Emmanuel Macron, presidente de la República. (Mutualité Française)

Desde su fundación en 1958 el régimen político de la V República francesa no había sufrido un desapego tan notable por parte de sus ciudadanos, cuya desconfianza en los actuales líderes políticos se incrementa a una enorme velocidad. La última muestra, las elecciones regionales y departamentales celebradas en el día de ayer en todo el territorio.

Dos de cada tres franceses no han acudido a votar en la primera vuelta de las elecciones regionales y departamentales.

La abstención ha llegado al 67,8%. 18 puntos más que en la última convocatoria regional. Es la peor tasa de participación de la V República. Solo un tercio de los franceses convocados a votar lo ha hecho. 32 millones de franceses no han acudido a las urnas.

Unos achacan los resultados a la crisis del coronavirus, otros a los contenidos de un debate político más ocupado en la Agenda 2030 que en los problemas reales de los ciudadanos; otros a la sustitución de la población originaria de Francia por una segunda generación de inmigrantes que el sistema ha sido incapaz de integrar en los valores republicanos y viven ideológicamente al margen del sistema político.

Sea como fuere, Francia se encuentra ante una verdadera crisis de identidad.

El 90% de los jóvenes entre 18 y 24 años no fueron a votar.

En la región de Grand Est la abstención ha superado el 70% y en el Pays de la Loire ha sido de un 69,8%. Córcega es la región con mayor movilización con un 44,1%.

Según las encuestas, los franceses dicen que estas elecciones no cambiarán nada su vida personal (40%). Un 34% se abstiene por puro descontento.

Ha surgido, además, otro factor político de enorme importancia: la inesperada fortaleza de la derecha tradicional, encarnada en Xavier Bertrand, candidato en Hautes-de-France, que ha frenado el ascenso de Reagrupamiento Nacional, la formación que lidera Marine Le Pen. Las listas de la derecha (Los Republicanos y varios conservadores) tendrían 28,7%, mientras que las de izquierda lograrían un 34,4% (los socialistas mantienen el tipo con un 18%).

Las elecciones ponen también de manifiesto la enorme debilidad de Macron: los partidos que forman su gobierno han quedado los son quintos, por debajo de los ecologistas. La mayoría presidencial (La República en Marche/ Modem y Agir) obtiene el respaldo del 10,9%, menos que los ecologistas (13,2%), mientras que Reagrupamiento Nacional obtiene un 18,9, y ya son segundos.

Los únicos triunfadores de estos comicios son Los Republicanos (derecha tradicional). Ha salido reforzado el aspirante al Elíseo de Los Republicanos, el ex ministro Xavier Bertrand, claramente en cabeza en Hautes-de-France con un 43,1% de votos frente al candidato de Reagrupamiento Nacional, Sébastian Chenu (24,4%).

Marine Le Pen no estaba en las papeletas en estas elecciones, donde se eligen los responsables de 13 regiones y 96 departamentos, pero se ha empleado a fondo en la campaña, especialmente en la de Thierry Mariani, ex ministro de Transportes de Nicolas Sarkozy que abandonó Los Republicanos en 2019 y ahora encabeza la lista de Reagrupamiento Nacional en Provenza-Alpes-Costa Azul. Mariani disputará en segunda vuelta el domingo próximo esta región con el presidente saliente respaldado por Macron.

Marine Le Pen ha apelado a los votantes a que acudan a las urnas en la segunda vuelta. «Como republicana he de lamentar este desastre cívico. La abstención da una idea falsa de la representación de las fuerzas políticas». Le Pen cree poder ganar el próximo domingo en las regiones donde han quedado en segundo puesto.