17 octubre, 2021

¿Crisis energética o tormenta perfecta? ¿Que va a ocurrir en España?

Si las renovables fallan por la escasez del viento; si renunciamos al carbón; si cerramos centrales nucleares; si nos cortan el suministro de gas… ¿Qué va a ocurrir en España?

Argelia cerrará el gasoducto que pasa por Marruecos hasta llegar España a partir del 31 de octubre, fecha en la que finaliza el contrato de tránsito. Las endemoniadas relaciones entre Argelia y Marruecos y la falta absoluta de pericia de la diplomacia española en el asunto del Sahara y de Ghali, complican el suministro de gas a España y auguran un alza todavía mayor de los precios de la energía.

A pesar de la visita a la capital argelina del ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, el presidente de Enagas, Antonio Llardén y Antoni Basolas, director general para el Magreb de Naturgy, no ha sido posible una reconciliación. En esta misma fecha anunciada, Naturgy, la energética que hasta ahora era la encargada de la operación y el mantenimiento de este gasoducto, tendrá que devolver la gestión al gobierno marroquí.

De esta manera, el gas argelino llegará a España sólo por Medgaz, el gasoducto que conecta directamente Argelia con la costa de Cádiz.

Todo esto se suma a las tensiones internacionales de Rusia, China y EEUU por los precios desorbitados del gas. En total, en lo que va de año su precio se multiplica casi por 5. En los nueve meses transcurridos de 2021, el gas español experimenta una subida del 328%, con su máximo histórico registrado también el jueves de esta semana en los 93,42 euros/MWh.

¿Cual es la estrategia energética de España? Dar tumbos. Nuestro país intenta descarbonizarse y para ello apostó por la solar y la eólica en el pasado, pero sin viento la eólica no es rentable, y ahora nos hemos encontrado con una época de muy poco viento, con la consecuencia de que para casar oferta y demanda hay que poner en marcha las plantas de ciclo combinado de gas, justo cuando en el mercado del gas se ha producido un alza descomunal. Por cuestiones puramente ideológicas y de mercadeo político, España ha ido cerrando centrales nucleares, que producen la energía más limpia y barata (y ya segura) del mercado. Los derechos de emisión de CO2 son solo una parte del problema; otra, el precio del gas y la dependencia de la energía eólica de la suficiencia del viento, y otra finalmente el cierre de la industria nuclear por razones puramente ideológicas, que ahora se están pagando.

Si Argelia nos corta el grifo o se produce una demora en el suministro, coincidiría en el tiempo con la parada técnica de las centrales nucleares de Almaraz, Cofrentes y Ascó, con lo cual se produciría una tormenta perfecta sobre el consumidor español: escasez de gas, cierre de la nuclear, escasez de viento, alza de precios de las materias primas (con el petróleo y el carbón subiendo de manera desorbitada). En España, el pasado mes de septiembre el Índice de Precios al Consumo (IPC) constataba un aumento del 4% según los datos del INE, lo cual supone el mayor avance desde 2008 y no parece sino un aperitivo de lo que se nos viene encima.

La crisis energética ha llevado, por otro lado, a Chin a anunciar que quiere abastecerse al coste que sea de carbón, gas y petróleo.

Como señala Bloomberg en un reciente análisis, la dependencia de las energías renovables, fruto de los compromisos adquiridos para reducir las emisiones de carbono, es excesiva, pero no es políticamente correcto decirlo.

España es, junto a Portugal, el tercer país donde el precio del megavatio-hora es más elevado, tras Reino Unido e Italia, según cifras de Red Eléctrica Española.

Uno de los motivos que explican el alza de la luz es la subida del precio del gas, que repercute en el 23% de la factura eléctrica. Según Bloomberg, su precio ha aumentado un 400% en lo que va de año a nivel europeo. Y las previsiones no son muy halagüeñas. En Italia, por ejemplo, ya esperan que el precio del gas siga creciendo: un 40% más en el tercer trimestre.

Esta situación no está afectando solo a los hogares, sino que parte del tejido productivo europeo se está viendo perjudicado directamente por la subida del precio de la luz, con la frenada de la producción en fabricas repartidas por todo el continente.

Como apunta el análisis de Bloomberg, los lugares donde se almacena el gas han llegado a finales de verano a sus niveles más bajos por el papel de distintos países. Por ejemplo, Rusia ha suministrado menos gas porque está fortaleciendo sus reservas y Noruega no ha podido exportar tanto gas por algunos trabajos de mantenimiento en sus instalaciones.

El papel de China, que está haciendo acopio de energía de cara al invierno, también está resultando clave y las previsiones no son buenas, dado que para atraer más cargamentos de gas licuado desde Asia deberían de subir los precios.

La citada dependencia de las energías renovables, con un flujo más inestable que el carbón o la energía nuclear, está pasando factura de manera relevante en España. En nuestro país las energías renovables tienen una cuota en la producción del 44%, principalmente la eólica y la solar.

Si las renovables fallan por la escasez del viento; si España se está descarbonizando; si cerramos centrales nucleares; si nos cortan el suministro de gas… ¿Qué va a ocurrir en España?

Capitalismo de amiguetes: El socialista Antonio Miguel Carmona, vicepresidente de Iberdrola

Iberdrola va a nombrar al socialista Antonio Miguel Carmona vicepresidente de Iberdrola España, según han confirmado a Efe fuentes conocedoras del proceso.

Carmona (1963) es doctor en Ciencias Económicas y, sobre todo, es un veterano político del socialismo madrileño. Ha sido profesor, diputado en la Asamblea de Madrid, secretario de Economía del Partido Socialista de Madrid (PSM) y concejal en el Ayuntamiento de Madrid tras quedar en tercera posición en las elecciones municipales en 2015.

Fue además portavoz del PSOE en el ayuntamiento de Madrid hasta su destitución el 4 de agosto de 2015 por parte de la Comisión Permanente de la Ejecutiva del PSOE de Madrid.