16 mayo, 2021

Crisis diplomática entre Washington y Moscú

Joe Biden. (Archivo)

El embajador de Estados Unidos en Moscú, John Sullivan, ha viajado a los EE.UU. llamado a “consultas” cuatro días después de que el Kremlin sugiriera que Washington lo debía sustituir, en medio de la crisis diplomática entre ambos países. Las tensiones entre las dos naciones se han hecho evidentes por los desacuerdos sobre Ucrania, el destino del opositor ruso encarcelado Alexéi Navalny y las acusaciones de espionaje, injerencia electoral y ciberataques atribuidos a Moscú.

«Creo que es importante que hable directamente con mis nuevos colegas de la Administración Biden en Washington sobre el estado actual de las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Rusia», dijo el embajador John Sullivan en un comunicado alojado en la página web de la embajada estadounidense este 20 de abril.

Moscú había «recomendado» la semana pasada que Sullivan volviera a Washington para realizar «consultas exhaustivas y serias», en medio de las nuevas tensiones entre ambas potencias.

Sullivan aseguró que «volverá a Moscú en las próximas semanas, antes de cualquier reunión entre los presidentes Biden y Putin».

Rusia retiró a su propio embajador en Washington el mes pasado, después de que el presidente estadounidense Joe Biden dijera que Vladimir Putin, era un «asesino», y después de que ambos países aprobaran diversos paquetes de sanciones la semana pasada.

En efecto, el regreso a casa de Sullivan se produce una semana después de que la nación norteamericana impusiera amplias sanciones contra Rusia por la supuesta injerencia en las elecciones de 2020 y el ciberataque masivo en el caso «SolarWinds», entre otras razones.

Las sanciones incluyeron la expulsión de 10 diplomáticos rusos en Washington, incluidos «representantes de los servicios de inteligencia rusos».  Estados Unidos también aprobó restricciones a la compra de deuda rusa para los bancos estadounidenses.

Además, el Gobierno de Biden también está considerando opciones para castigar a Rusia si el opositor Alexei Navalni muere bajo custodia del Estado.

Por su parte, Rusia tomó represalias expulsando a 10 diplomáticos estadounidenses, amenazando a fondos y ONG financiados por Washington y prohibiendo la entrada al país a varios miembros del gobierno de Joe Biden.

Por otra parte, las tensiones entre Moscú y Washington son máximas por la cuestión de Crimea. Rusia está reuniendo fuerzas militares -unos 150.000 soldados- a lo largo de la frontera con Ucrania.

EE.UU. denuncia una «escalada» de Rusia en el mar Negro

El Departamento de Estado ha denunciado como una «escalada» la decisión rusa de limitar la navegación a embarcaciones militares y oficiales extranjeras en tres zonas en el mar Negro, que podría tener un impacto en el acceso a los puertos ucraniano.

Vladimir Putin. (Archivo)

«Esto representa aún otra escalada sin provocación en la campaña actual de Moscú para socavar y desestabilizar Ucrania», ha señalado en un comunicado el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price.

Los medios estatales rusos informaron que Moscú tiene la intención de cerrar partes del Mar Negro a barcos militares y oficiales extranjeros durante seis meses.

Esa medida podría afectar el acceso a los puertos ucranianos en el Mar de Azov, que está conectado con el Mar Negro a través del Estrecho de Kerch, en el extremo oriental de la península de Crimea anexada por Rusia en 2014.

«Este desarrollo es particularmente preocupante en medio de informes creíbles de acumulación de tropas rusas en la Crimea ocupada y alrededor de las fronteras de Ucrania, ahora en niveles no vistos desde la invasión de Rusia en 2014″, agregó Price.

Las tensiones entre Rusia y Occidente se han intensificado en las últimas semanas tras un aumento en los combates entre el ejército de ucraniano y los separatistas prorrusos en el este de Ucrania.

Moscú ha acumulado decenas de miles de soldados a lo largo de las fronteras norte y este de Ucrania, así como en la anexada Crimea, lo que ha generado la advertencia de la OTAN.