Unas cincuenta personas, entre ellas miembros del Sindicat de Llogateres y la Xarxa d’Habitatge de l’Eixample Esquerra han acompañado a Josep ante la Ciutat de la Justicia, el primer vecino de Casa Orsola que ha tenido que pasar por el juzgado a causa del conflicto que enfrenta a los inquilinos del inmueble con la nueva propietaria del mismo, el fondo buitre Lioness.

A las 8.45 h de la mañana se han concentrado con pancartas y han hecho parlamentos de apoyo a la Casa Orsola. El juicio, una demanda civil por finalización de contrato, ha empezado pasadas las 10.30 h y ni prensa ni acompañantes han podido acceder, dado que por problemas técnicos, se ha celebrado en la Sala multiusos de la Ciudad de la Justicia. El juicio ha durado poco más de diez minutos y ha quedado visto para sentencia.

Un juicio contra Josep, la Casa Orsola y el derecho a la vivienda

Josep es el primer vecino de la Casa Orsola que llega a juicio después de haber sido denunciado por finalización de contrato, a pesar de que él ha continuado pagando cada mes el alquiler. Pero hay tres vecinos más que también tienen la misma denuncia por haberse negado a marchar de casa y luchar por la renovación de sus contratos de alquiler. La Casa Orsola, de hecho, se ha convertido en el último año en la punta de lanza de la lucha contra la especulación inmobiliaria en Barcelona y Cataluña.

Es un caso paradigmático de inquilinos que llevan muchos años viviendo en la misma finca y que nunca han tenido problemas hasta el día en que un fondo buitre, Lioness Inversiones, adquirió el edificio y comunicó a los vecinos que vivían de alquiler que los expulsaría de sus hogare cuando se les terminaran los contratos. El objetivo de Lioness Inversiones es expulsar los vecinos para reformar las viviendas y hacer alquileres de temporada a precios de lujo, lo cual ya está pasando en tres de los pisos que quedaron vacíos. Por este mismo motivo, la parte demandada ha pedido una mediación judicial, dado que valoran que el conflicto va mucho más allá de una finalización de contrato y lo qué se está poniendo en cuestión es el derecho a la vivienda.

Lioness apuesta por la judicialización del conflicto pero incumple la ley

La Casa Orsola ha estado desde el primer día pidiendo a Lioness Inversiones una negociación para poder resolver el conflicto y garantizar la renovación de los contratos de las inquilinas, pero la empresa se ha negado siempre. La campaña para conseguir esta negociación, iniciada hace apenas un año, ha recibido el apoyo de unas sesenta entidades del Eixample Esquerra, de miles de vecinos, pero también del pleno del Distrito y del pleno del Ayuntamiento de Barcelona, quienes han aprobado mociones pidiendo a Lioness Inversiones que se sentara a negociar.

Superilla, alquileres de temporada y especulación inmobiliaria

La Casa Orsola es un referente de lucha contra la especulación inmobiliaria en Barcelona y en todo el país porque ha visibilizado y denunciado públicamente la realidad que sufren miles de inquilinas que acaban siendo desahuciadas de sus hogares por la avaricia de los especuladores.

En este sentido, la Xarxa d’Habitatge de l’Eixample Esquerra denuncia que la construcción de la superilla está incentivando la especulación inmobiliaria y provocando la expulsión de inquilinos y la destrucción del tejido vecinal para especular con las viviendas y hacer alquileres de temporada a precios de lujo.

Por su parte, el Sindicat de Llogateres reclama la necesidad de limitar y regular los alquileres de temporada a la Ley de Vivienda estatal que se prevé aprobar durante las próximas semanas en el Congreso de los Diputados, y que es la vía que utilizan los especuladores para saltarse la ley de arrendamientos urbanos vigente y poder hacer contratos de once meses e ir subiendo los precios sin ningún límite ni garantía para los inquilinos.

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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