¿Cómo elegir el mejor vestido de novia?

Uno de los aspectos más importantes de una boda para la novia es, sin lugar a dudas, la elección del vestido. Es el atuendo único que la acompañará en su día especial y formará parte de los recuerdos que verá con amor y le seguirán para toda la vida.

Elegir vestido de novia

Hay varios puntos que se deben tener en mente en el momento de escoger uno de los modelos de vestidos de boda, ya que éste será el atuendo que marcará el inicio de una nueva etapa en la vida, pero además, ese día todas las miradas estarán posadas en la novia y lo ideal es que luzca radiante en todo momento.

Las posibilidades para elegir el más adecuado irán en torno a las características físicas de cada mujer, ya que habrán unos con mayor o menos escote, con brillantes, faldas amplias o con caída, etcétera. 

Puntos favorables en la elección del vestido

Lo primero que hay que considerar es el estilo personal de la novia, lo que le gusta y lo que no, antes de plantearse ver modelos, pues esto ayudará a fijar la mirada en aquellos que representan comodidad de uso y que guarden estrecha relación con la definición que tendrá la pieza, ya sea un hermoso aspecto clásico u otro más audaz y atrevido.

Los vestidos para boda son mayoritariamente blancos, aunque ya se encuentran en el mercado hermosas piezas hechas con tonos claros, que también dan un toque de mucha belleza a sus usuarias. De hecho, los colores champán claros son de los que más escogen aquellas que prefieren salirse del clásico blanco, pero existen igualmente infinidad de colores para todos los gustos.

Otro punto en el que hay que pensar es en relación al tipo de tejido utilizado para su fabricación. En este sentido, existe una gran variedad de opciones y éstos irán a tono con los tipos de cortes y efectos que logrará el vestido, ya sea que se busque una caída específica o un estilo princesa.

Es un hecho que el corte del vestido debería tener la misión principal de favorecer la figura de su usuaria y de resaltar la parte del cuerpo que más le guste. Esto es algo que permitirá sentirse a gusto consigo misma y destacar aquellos aspectos que más gusten.

De cualquier manera, aunque se tenga una idea previa de lo que se quiere en el vestido, siempre es bueno tomarse algún tiempo para ver otras alternativas, pues se podrían encontrarte con una muy agradable sorpresa al salir de la zona de confort.

Que siempre domine la comodidad

Caminar con el vestido antes de usarlo es un tema de relevancia capital para hacer una selección 100% acertada. Esto se debe a que será posible comprobar la movilidad y la comodidad real que se siente con su uso. En ocasiones, se pueden encontrar unos vestidos hermosísimos, que se ven espectaculares, pero que no resultan cómodos en absoluto para moverse y afectan a las posibilidades de la novia de hacer todo lo que quisiera durante ese día.

Además, está el hecho que la novia estará pendiente de muchas cosas al mismo tiempo, más allá sólo de disfrutar del día y eso la hará caminar, bailar, conversar, etc…, y la mejor forma de hacerlo es sintiéndose bien con lo que lleve puesto.

Otro detalle que es muy importante, es tener en cuenta el lugar en el que se vaya a realizar la boda, pues resulta un tema muy influyente dependiendo de si ésta será en la playa, por ejemplo, donde la idea es lucir más bien con un estilo desenfadado y un vestido que sea fresco más allá de que se vea muy elegante.

Lo más trascendental, en todo caso, es conseguir que el vestido elegido haga sentir a la novia como un ser único y especial, pues no cabe duda de que ese día es ella la que más debe brillar y el vestido es clave para obtener esto.

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