El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, el ultraderechista Juan García-Gallardo, ha anunciado la licitación de un estudio de viabilidad para analizar la posibilidad de reabrir la central nuclear de Garoña, que dejó de producir electricidad en diciembre de 2012 y se encuentra a día de hoy en fase de desmantelamiento.

El cargo de Vox quiere instalar dos nuevos reactores en la vetusta planta, que, a su juicio, podría estár en funcionamiento de nuevo en 2030 si se cuenta con la «suficiente voluntad política».

Así lo ha indicado en una visita a la central, donde ha echado mano de la crisis energética vigente para justificar esta polémica licitación.

«Es cierto que no es fácil, que la construcción no será inmediata y requerirá todos los estudios medioambiantales, técnicos, económicos, de impacto social, pero también es cierto que tenemos que pensar no en los siguientes meses o en las siguientes semanas, sino en las próximas generaciones», ha señalado.

La posición de la Junta contrasta con la de Nuclenor, empresa propietaria de la central, que el martes indicó que no contempla reabrir Garoña, aludiendo a «los muy elevados costes y los plazos requeridos».

En situación de desmantelamiento

La central nuclear de Santa María de Garoña está actualmente en fase de predesmantelamiento tras la denegación de la renovación de la autorización de explotación por parte del Ministerio de Industria, Energía y Turismo en agosto de 2017. La instalación se encuentra en la península formada por un meandro del río Ebro situado a la altura del pueblo del mismo nombre en el valle burgalés de Tobalina, provincia de Burgos.

Garoña se encontraba parada, sin producir electricidad, desde el 16 de diciembre de 2012, con todo el combustible extraído del reactor desde el 22 de diciembre de ese mismo año. El 6 de julio de 2013, la central entró oficialmente en situación de cese de explotación, debido a razones exclusivamente económicas y no técnicas ni de seguridad.

Nuclenor trabaja actualmente en las tareas de predesmantelamiento, mientras Enresa, la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos, prepara la documentación necesaria para la solicitud de autorización de desmantelamiento y la transferencia de la titularidad. Las actividades de predesmantelamiento consisten en el acondicionamiento de los residuos operacionales, la descarga del combustible gastado de la piscina en el Almacén Temporal Individualizado y la elaboración del conjunto de actividades preparatorias para el desmantelamiento junto con Enresa.

Redacción en Revista Rambla | Web | Otros artículos del autor

Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

Comparte: