Esta mañana se ha consumado el desahucio de una pareja sexagenaria que habitaba el número 88 de la calle de Pons i Gallarza, en Sant Andreu. Era el cuarto intento de lanzamiento. A media mañana, unos sesenta vecinos y activistas en defensa de la vivienda se han concentrado a las puertas del inmueble para intentar impedir que los echaran, pero no lo han podido evitar.

Los concentrados han intentado negociar con la comitiva judicial, que se ha presentado acompañada de agentes de los Mossos d’Esquadra, apoyados por al menos siete furgonetas de la BRIMO. Los agentes han ido sacando a los concentrados uno a uno y finalmente, poco antes de las d14 h, la pareja han recogido sus pertenencias y ha abandonado por fuerza la que era su casa.

Se da la circunstancia que el encargado de gestionar el inmueble es la Fundación Fomento de la Vivienda Social, vinculada a Cáritas de Barcelona. Se trata de una casa protegida y reservada para familias sin recursos, y precisamente así es como accedieron los hoy desahuciados: a través de un programa social que, según la fundación, no han cumplido. El Sindicat d’Habitatge de Sant Andreu señala a Cáritas por tener un plan de trabajo que no funciona y desentenderse de la pareja.

El sindicato acusa Cáritas de mentir: subraya que nunca ha ofrecido una alternativa de vivienda a la pareja y denuncia que les ha dejado en la calle. El sindicato critica, además, que el Ayuntamiento no haya encontrado ninguna salida para el matrimonio en todo este tiempo y reprocha tanto en Cáritas como la fundación que no asuman ningún tipo de responsabilidad y tan solo culpen a los afectados de todo el conflicto.

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