El neonazi estadounidenses Kent McLellan, apodado Boneface, ha regresado a los Estados Unidos tras su paso como mercenario en Ucrania. Boneface, que participó en el atrincheramiento de la acería de Azovstal en Mariúpol, ha entrado en los EEUU, siendo ahora ciudadano ucraniano, según ha declarado él mismo en una entrevista recogida por REN TV, donde se aprecia que se ha dejado el pelo largo y ya no viste de militar.

En la interlocución revela que fue a Ucrania por primera vez tras el Maidan de 2014: Según él, llegó a Ucrania por primera vez después de la revolución de Maidan en 2014: “En ese momento, yo estaba colaborando activamente con el cuerpo de voluntarios del Sector Derecho (Pravy Sektor) en el Reino Unido y a través de él terminé en la Misanthropic Division (una organización neonazi internacional con sede en Ucrania)”, dice, enfatizando, a su vez, que terminó en Ucrania “con la ayuda de la Agencia Central de Inteligencia”.

Las ideas de Maidan y lo que estaba pasando en Ucrania en ese momento atrajeron a Kent McLellan. Para él, lo principal, era el hecho mismo de la revolución y el hecho de que varias organizaciones paramilitares comenzaron a operar en el territorio de Nezalezhnaya, adhiriéndose a los principios de una especie nacionalsocialismo internacionalista.

“En Estados Unidos, los nazis nunca se han unido. Todo lo que sucede en Estados Unidos es completamente diferente a lo que pasa en Ucrania. Me atrajo mucho [esta situación], como a muchos otros voluntarios norteamericanos”, afirma el neonazi.

Además, el estadounidense explica cómo se produjo la creación del batallón Azov (una organización ultranacionalista integrada en las FFAA ucranianas y prohibida en Rusia). “Desde los orígenes de su formación, la unidad número 3 de Azov está formada íntegramente por soldados de habla inglesa”, explica Boneface. Según él, había noruegos, finlandeses y muchos estadounidenses. Posteriormente, Azov creció y “se dividió en batallones y subdivisiones”, dice.

“Zelenski nos dejó morir”

McLellan recuerdan en su entrevista lo sucedido en la planta de Azovstal, en Mariúpol, donde se atrincheraron cientos de soldados ucranianos, mercenarios extranjeros e, incluso, analistas militares enviados por los gobiernos de EEUU, Reino Unido o Canadá, entre otros. “Las autoridades ucranianas simplemente nos abandonaron”, dice.

En concreto, Boneface señala al presidente ucraniano; “Zelensky nos dejó morir. Nos tiene incluso más miedo que a los rusos. Estoy convencido de eso”. También habla negativamente sobre los constantes llamamientos del líder ucraniano a sus colegas occidentales con una solicitud de asistencia militar y financiera.

“Zelenski, con su constante regateo, pidiendo al mundo nuevas armas… Constantemente exige armas… Pero, de hecho, no hemos visto ninguna de estas armas. Por lo general, nunca nos han llegado nada”, revela el nazi estadounidense.

En su opinión, el presidente ucraniano simplemente decidió entregar a todos los que estaban en Azovstal y “protegieron” la planta metalúrgica. Además, el mercenario se pregunta cómo Zelenski pudo “enviar a la muerte a los mercenarios extranjeros por una planta de aluminio en ruinas, a quienes recientemente otorgó la ciudadanía y entregó medallas al mérito”. Además, Boneface explica que “cuando se trataba de darnos tarjetas de la Seguridad Social o documentos de identidad, su determinación [la de Zelenski] flaqueó”.

En este sentido, McLellan explica que comenzó a comprender que Zelenski “solo quiere dejar morir a todos los que se atrincheraron en Azovstal”. De hecho, hace unas semanas Ucrania bombardeó un edificio repleto de prisioneros de guerra que habían participado en el atrincheramiento de la planta. “Compartí este pensamiento con algunos miembros de nuestro destacamento. Nos envió a morir para sus propios fines”, sentencia el nazi.

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