Ada Colau. (Barcelona En Comú)

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha decidido blindar la plaza Sant Jaume mañana jueves desde las 17 hasta las 23 horas con motivo del pregón de las fiestas de la Mercè. Solo podrá acceder el público que tenga una reserva previa y el aforo será limitado, una medida que se aplicará al resto de actos.

En las calles de alrededor de la plaza, ya hay pegados carteles que comunican que se cierra el acceso «al público en general» en esta franja horaria. En los últimos pregones que se han hecho en la ciudad, en las fiestas mayores de Gràcia y Sants, Colau fue abucheada.

A mediados de agosto, Colau recibió una sonora pitada en el pregón de la fiesta mayor de Gràcia que hacía Jordi Cuixart, presidente de Òmnium. Cuando la alcaldesa se puso frente al micro, el público de la plaza de Rius i Taulet arrancó con una salvaje pitada que impidió a Colau prácticamente articular palabra. La primera edil de la ciudad acabó llorando.

Dos semanas después, en las fiestas de Sants, la protesta se repitió, pero fue mucho menor. Según el relato de un vecino, varias personas de los comunes se le acercaron a él y a otros que pitaban a Colau y les dijeron que dejaran de hacerlo y que se fueran de allí.

JxCat ha criticado que mañana jueves se cierre la plaza de Sant Jaume entre las 17 y las 22.00 horas, de forma que solo las personas que se habrán inscrito para asistir a los actos de inicio de la fiesta podrán acceder. Junts ha recordado que las entradas están agotadas desde hace días.

En este sentido, ha considerado que el gobierno municipal «impedirá» que un numeroso grupo de personas de diferentes colectivos, que llevan días anunciando su intención de acercarse al Ayuntamiento para silbar a la alcaldesa, puedan llegar.

Martí ha afirmado que el equipo de Colau está «dispuesto a hacer lo que haga falta para ahorrar el disgusto» a la alcaldesa, como ha asegurado que sucedió durante el pregón en las fiestas de Sants. «Ahora todos juntos han cruzado algunos límites», ha valorado. Martí se ha preguntado qué sentido tiene tenerse que inscribir para poder seguir el pregón después de que se celebraran las manifestaciones de la Fiesta o la de domingo contra la ampliación del aeropuerto del Prat. Ha añadido que la ciudadanía tiene derecho a protestar y los responsables políticos e institucionales «tienen que asumir la crítica y la protesta».

Tercera ‘Xiul-Ada’ consecutiva

Mañana, las 7 de la tarde, se celebrará el pregón de las Fiestas de la Mercè en la plaza de Sant Jaume. Esta vez, de manera premeditada, se ha organizado una convocatoria para dedicarle un sonado silbido a la alcaldesa de Barcelona en desaprobación a su gestión.

Uno de los promotores es el analista político, Francesc Abad, muy crítico con la política urbanística de los comunes y que ya apuntaba en su último artículo en Racó Català esta acción de protesta: «Ada, prepárate para los silbidos, porque eres la peor alcaldesa que nunca ha tenido Barcelona, porque estás llevando nuestra ciudad a una decadencia nunca vista, porque habéis ignorado sistemáticamente a los vecinos y porque no pensamos quedarnos sin hacer nada mientras tú y los tuyos destruís la ciudad, nos dejáis sin ciudad y sin futuro. No lo permitiremos. Estás acabada».

Dispositivo especial ‘anti-botellones’

Un millar de agentes de la Guardia Urbana de Barcelona velarán por la seguridad durante las fiestas de la Mercè, precedidas este año por varios incidentes violentos contra efectivos policiales en Cataluña durante intervenciones en fiestas municipales y botellones.

El dispositivo, que la Urbana coordinará con los Mossos d’Esquadra, contará con 1.005 agentes, de los cuales 467 trabajarán de noche, una franja que ha sido especialmente reforzada. Barcelona, por tanto, sumará un 30% más de efectivos de seguridad pública que un fin de semana habitual.

Por otra parte, el Ayuntamiento controlará los accesos a 22 escenarios de actividades diurnas y nocturnas, y en particular blindará 13 de ellos, entre los que destacan la plaza de Sant Jaume, el parque de la Ciutadella y el Estadio Olímpico, donde se prevé que se pueden formar aglomeraciones.

El Ayuntamiento de la capital catalana, asimismo, ha anunciado que reforzará el servicio de limpieza de espacios públicos destinando 693 personas y 70 vehículos de servicio con 165 operarios.

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.