Los diputados del Parlament seguirán gozando sin límites de sus dietas. Así lo ha acordado el pleno del Parlament con la aprobación del presupuesto de la Cámara catalana para 2023, en una votación que ha dividido al hemiciclo a causa de la falta de algún acuerdo que limite las dietas de los diputados. ERC y PSC han votado a favor; los comunes, la CUP y Vox en contra y Junts, Ciudadanos y el PP se han abstenido.

El presupuesto para la Cámara catalana se ha fijado en 66,9 millones de euros, una cifra que supone un incremento del 2,13% respecto al actual ejercicio, y ha salido adelante sin que las dietas de los parlamentarios -una cantidad fija mensual que cobran, tanto si se desplazan como si no, en función del lugar donde viven- pasen a tributar. Un complemento que puede llegar hasta los 23.895,12 euros anuales por diputado.

Eulàlia Reguant (CUP) ha lamentado que el Parlament haya desestimado hasta tres veces la propuesta de la formación anticapitalista para regularizar las dietas, y que «mire a otro lado cuando el escándalo afecta a diputados». «El problema es que hay quien no quiere tocar sus bolsillos», ha manifestado Reguant, que ha considerado «vergonzosa y lamentable» la actitud de los parlamentarios.

Los comunes también han criticado que no se haya llegado a un acuerdo en el asunto de las dietas y han instado a poner fin «a este privilegio» el próximo año, y Junts, que ha optado por la abstención a pesar de su apoyo a las cuentas en septiembre, cuando se debatieron a la mesa ampliada, se ha unido a las críticas de la CUP y En Comú Podem. Los posconvergentes también han reprochado a ERC y al PSC que no se haya subido un 1,5% más el sueldo de los funcionarios de la Cámara, aplicando el criterio que aprobó el Gobierno central para los funcionarios del Estado.

Redacción en Revista Rambla | Web | Otros artículos del autor

Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

Comparte: