28 julio, 2021

Barcelona, destino eco-friendly

Reducir residuos y disminuir la contaminación son dos de los grandes objetivos de la Ciudad Condal
Barcelona eco-friendly
Barcelona es una ciudad cada vez más sostenible. (Aleksandar Pasaric)
R@MBLA

Todos sabemos que uno de los problemas más graves a los que nos enfrentamos actualmente está provocado por nuestro comportamiento con el medio. El calentamiento global, uno de los efectos más notables, hace que se produzcan preocupantes fenómenos naturales de forma cada vez más frecuente, como sequías, inundaciones, ciclones, olas de frío o calor, o la desertificación. Sin embargo, todavía estamos a tiempo de frenar estos efectos negativos concienciándonos y realizando los cambios necesarios en nuestros hábitos para tener una vida más eco-friendly.

El término “eco-friendly” se traduce literalmente como “respetuoso con el medio ambiente”. Proviene de la palabra “eco” (ecología) más “friendly, que significa amigable, o en este caso, beneficioso. Esto engloba realizar acciones que conduzcan a una vida más responsable con el planeta, los animales y las personas.

Reducir residuos y disminuir la contaminación son dos de los grandes objetivos que se propone cada individuo que se considera eco-friendly, y si cada persona trabaja en conseguirlo y todos nos concienciamos, desde las grandes empresas hasta cada uno en su casa, sin duda podremos vivir en un mundo mejor.

¿Por qué Barcelona es un destino eco-friendly?

Como gran ciudad que es Barcelona, que se preocupe de cuidar el medio ambiente es muy importante. Barcelona ofrece todo tipo de servicios eco-friendly: restaurantes, mercados, visitas turísticas, hoteles… Respecto a estos últimos, cabe mencionar que han ganado fama recientemente. Los hoteles ecológicos son aquellos que tanto en su construcción como en su funcionamiento respetan al máximo el medio ambiente, mediante la utilización de materiales ecológicos, incorporación de energías renovables y una oferta gastronómica elaborada con productos ecológicos, entre otros aspectos.

Los requisitos para considerar a un hotel ecológico son muy estrictos. Utilizar productos con envases respetuosos con el medio ambiente, como el vidrio o el papel reciclado, es uno de los requisitos, así como contar con una oferta de amenities ecológicos a disposición de sus clientes. Por su parte, ahorrar en energía eléctrica y que ésta provenga de energías renovables como el sol, el aire o el agua es también indispensable. De hecho, en Barcelona muchos hoteles ya cuentan con compañías de electricidad con energía 100% verde, como la compañía de luz OVO Energy. Pero igual de importante es también concienciar a los huéspedes, solicitando su colaboración en simples tareas como la separación de residuos o el control del consumo de agua y de luz.

Útiles de aseo ecológicos. (Karolina Grabowska)

Cada vez son más los hoteles ecológicos desde su construcción, o los que se van adaptando para poder ser considerados como tales. En Barcelona podemos encontrar varios que merece la pena mencionar, como EcoZentric Urban Hotel, el primer albergue ecológico de la ciudad, que además de cumplir con todos los requisitos para ser un hotel sostenible, destina parte de sus beneficios a la reforestación. El Grand Hotel central es otra opción respetuosa con el medio ambiente, con paneles solares que contribuyen en la creación de energía para todo el edificio. Cuenta además con un restaurante 100% ecológico. Casa Camper, otro alojamiento ecológico, cuenta con un sistema de filtrado del agua de la ducha a través de un sistema biomecánico que produce agua que se reutiliza en el inodoro.

Eligiendo un alojamiento sostenible damos un gran paso, pero no se puede quedar en eso. El turismo sostenible es una tendencia cada vez más presente en el mundo. Compañías como Be Local Tours ya se han unido a ella. Realiza visitas guiadas con grupos pequeños, alternativas al turismo masivo y dejando una huella de carbono muy pequeña. Aún así, se compromete a adoptar un árbol por cada 100 personas que participen en sus tours, una buena iniciativa para compensar el CO2 producido.

El uso de la bicicleta promueve la movilidad sostenible. (Andrzej Rembowski)

Además, pasear o ir en bici o transporte público en vez de alquilar un coche, minimizar el consumo de envases, cuidar los recursos naturales del destino, visitar zonas menos masificadas y apoyar la economía local también forman parte de este turismo respetuoso. Y es que, entre todos, podremos conseguir un mundo mejor sin tener que dejar de viajar.