10 abril, 2021

Barcelona celebra el 62 aniversario de la revuelta del pueblo tibetano

Tibetanos y simpatizantes de la causa del Tíbet se concentrarán el miércoles 10 de marzo de 2021, entre las 19 h y las 20 h, en la Plaça Sant Jaume de Barcelona, para recordar el 62 aniversario del levantamiento tibetano que condujo al Dalai Lama y a miles de sus seguidores al exilio en 1959. Este año, debido a las circunstancias, no se hará la tradicional marcha por el centro de la ciudad. El encuentro será directamente en la plaza. Se ruega a todos los asistentes a venir con mascarilla y a guardar la distancia de seguridad.

Lejos de mejorar, el conflicto en el Tíbet empeora a cada día. Los derechos fundamentales de los tibetanos dentro del país son violados desde hace 62 años sin que la comunidad internacional tome cartas en el asunto. La estrategia del gobierno chino con Xi Jinping es disolver la identidad tibetana y la de las demás minorías en el país.
Acaba de ser publicado el informe mundial 2021 de Human Rights Watch (HRW)  en el que se expone detalladamente cómo actua el autoritario regimen chino en todos los temas que considera «tabu»: encubriendo la verdad en relación al coronavírus al inicio de la pandemia; reprimiendo y encarcelando a manifestantes en Hong Kong; silenciando defensores de los derechos humanos; deteniendo y esclavizando a los musulmanes de la etnia uigur en Xinjiang; y un escalofriante largo etecetera en contra de los derechos humanos fundamentales.

En lo que se refiere al Tíbet, el informe de HRW denuncia la restricción de la libertad de expresión, religiosa, de movimiento y reunión que se lleva a cabo con encarcelamientos y torturas hasta la muerte de los detenidos.

El pasado 6 de febrero el guía turístico Kunchok Jinpa, de 51 años, murió en un hospital de Lhasa, en la Región Autónoma del Tíbet, menos de tres meses después de haber sido trasladado desde la prisión sin el conocimiento de su familia. El motivo arbitrario de la prisión fue «proporcionar información a medios extranjeros». Su familia no sabía nada de él desde su encarcelamiento en 2013. En palabras de Sophie Richardson , directora para China de Human Rights Watch “La muerte de Kunchok Jinpa es otro caso sombrío de un tibetano encarcelado injustamente que muere por maltrato”.

La esperanza de los tibetanos de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) de Estrasburgo investigara el genocidio cometido en el Tíbet por las autoridades chinas, se frustró a primeros de año. El TEDH  rechazó admitir a trámite las dos demandas presentadas por el archivo de esas pesquisas en 2014, debido a la reforma de la justicia universal por parte del Gobierno de Mariano Rajoy (PP), tras recibir presiones del país asiático.

Por otro lado, el Gobierno de China continua retrocediendo en relación a los derechos de educación en tibetano. Tashi Wangchuk, activista por los derechos de la educación en el idioma tibetano, regresó a casa en enero de este año después de cumplir una condena de cinco años por «incitar al separatismo».

Las autoridades chinas siguen actuando sin descanso para socavar la educación en la lengua materna de los tibetanos y de las demás etnias. Una política que tiene el objetivo de hacer desaparecer la identidad de las minorías, asimilándolas, y que ha cobrado impulso bajo el liderazgo del presidente Xi Jinping (vídeo).