25 julio, 2021

Aviso de Colau: «No permitiremos el descontrol en las playas»

Barcelona se prepara para la verbena de San Juan con cierto miedo al incivismo
Más de 150 agentes de la Guardia Urbana patrullarán por el litoral barcelonés para intentar controlar los excesos. (Archivo)

El Ayuntamiento de Barcelona prepara un fuerte despliegue policial para la noche de Sant Joan. La rueda de prensa de presentación no tenía que contar, en principio, con la presencia de Ada Colau, pero la alcaldesa ha intervenido para anunciar mano dura. «No permitiremos el descontrol en la playas», ha dicho Colau.

Colau ha reconocido que los últimos días las fiestas en las playas se han disparado y que están generando muchos problemas a los vecinos del entorno, sobre todo a los de la Barceloneta, que es el barrio más cercano al mar. La alcaldesa ha hablado incluso de «desesperación» entre los afectados.

En un tono serio, ha advertido: «Una cosa es celebrar la verbena y otra cosa es el descontrol. Y no permitiremos el descontrol. Las playas estarán abiertas pero habrá controles para evitar el consumo de alcohol, los equipos de música o las tiendas de campaña». Protección Civil desaconsejó a los municipios que abrieran las playas durante la verbena, pero el Ayuntamiento de Barcelona anunció que optaría por abrirlas, en parte, para ofrecer un espacio «aireado» y evitar grandes aglomeraciones en la ciudad.

Más de 150 agentes de la Guardia Urbana patrullarán por el litoral barcelonés para intentar controlar los excesos. Colau ha subrayado que entiende que la gente tenga ganas de fiesta, pero ha reclamado garantizar el descanso vecinal. En el conjunto de la ciudad, el número de policía será de 350, ha explicado el jefe de la Guardia Urbana Pedro Velázquez. Otros 120 se sumarán a primera hora del día 24 para llevar a cabo el desalojo de las playas.​

Otros municipios del Maresme también han optado por abrir las playas, pero, en cambio, las de Viladecans, El Prat, Gavà y Castelldefels, que acostumbran a aglutinar a mucha gente, estarán cerradas, un hecho que podría trasladar las ganas de fiesta a la arena barcelonesa.

En la Ciudad Condal, el metro funcionará toda la noche, como había sido habitual las noches de verbena antes de la pandemia. Este hecho, sumado al contexto de fin de las restricciones en el que llega la verbena de este año, puede complicar una noche que siempre ha sido difícil para los servicios de seguridad y de limpieza de la ciudad, pero que más o menos estaba controlada.

Por el contrario, el hecho de que sea puente y de que sea el primer fin de semana en el que abrirá el ocio nocturno puede jugar a favor del control en las playas barcelonesas.