En los últimos años, los lazos bilaterales entre Moscú y la Alianza Atlántica han experimentado un deterioro a niveles nunca vistos desde el fin de la Guerra Fría. Ambas partes se acusan mutuamente de llevar a cabo actos hostiles, mientras cada una de ellas organiza maniobras en respuesta a las realizadas por la contraparte.

De hecho, Moscú considera una amenaza la presencia militar de la OTAN en países de Europa Oriental, en las inmediaciones de sus fronteras, y advierte que dará una respuesta contundente a cualquier provocación del Occidente en momento debido.

El pasado mes de diciembre, Rusia demostró interés en abrir el diálogo con Estados Unidos y los países miembros de la OTAN a cambio de que estos le ofrezcan “garantías de seguridad” a su país para prevenir la entrada de naciones de la antigua Unión Soviética a la Alianza y respetar la soberanía de Rusia en sus fronteras con Ucrania.

Polonia: «Europa nunca ha estado tan cerca de una guerra en 30 años»

Por su parte, el ministro de Exteriores de Polonia y la presidencia de turno de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), Zbigniew Raua, ha avisado este jueves que “el riesgo de guerra en la región de la OSCE [Europa] es más grande ahora que nunca en los últimos 30 años”.

Las declaraciones del funcionario polaco han llegado en un momento de alta tensión entre Rusia y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) sobre el conflicto de Ucrania. Es más, las partes se reunieron esta semana en Bruselas (Bélgica), Ginebra (Suiza) y Viena (Austria) para sostener conversaciones destinadas a aliviar las tensiones, pero no pudieron resolver la disputa sobre Ucrania.

“Deberíamos centrarnos en una resolución pacífica sobre el conflicto en Ucrania y sus alrededores”, ha señalado el funcionario polaco pidiendo una solución que respete “la soberanía, la integridad territorial y la unidad de Ucrania”. Además, ha declarado que la OSCE está abierta al diálogo y busca lograr un “acuerdo mutuo” para establecer la paz en la zona y poner fin a las tensiones.

Rusia podría enviar fuerzas a Cuba y Venezuela ante amenazas de EEUU

Por su parte, el viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Riabkov, ha anunciado este jueves que Moscú podría desplegar infraestructura militar en Cuba y Venezuela en caso de que aumenten las tensiones entre Rusia y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), encabezada por Estados Unidos.

“No quiero confirmar nada ni descartar nada […] Depende de las acciones de los colegas estadounidenses”, ha expresado el alto funcionario ruso en una entrevista con la cadena rusa RTVI. En este marco, ha dejado claro que el presidente ruso, Vladimir Putin, considera tomar medidas técnico-militares para hacer frente a la presión militar de Estados Unidos en vista de que las provocaciones por parte de EE.UU. aumenten.

Las declaraciones del diplomático ruso han llegado después de la reunión de Rusia y la OTAN, en la que Estados Unidos y sus aliados rechazaron la demanda clave de Rusia de garantías de seguridad que tenía como objetivo impedir la expansión de la alianza a Ucrania y otras naciones exsoviéticas.

Previamente, el Gobierno ruso había demostrado su apoyo a sus aliados latinoamericanos entre ellos, Cuba y Venezuela, condenando la injerencia extranjera en los asuntos internos de dichos países y prometiendo ayuda militar para que hagan frente a las “amenazas externas” en medio de la escalada de  tensiones con EE.UU.

Rusia está aumentando sus relaciones con los países latinoamericanos en distintos ámbitos, entre ellos los tecnológicos, económicos y militares, en medio de las políticas agresivas de EE.UU. contra ciertas naciones de la región. Por otro lado, Washington acusa a Moscú de desafiar su influencia en América Latina, zona que considera su “patio trasero” y donde aplica políticas basadas en la doctrina Monroe.

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.