5 diciembre, 2021

Revista Rambla Barcelona

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Activistas del ‘procés’ rechazan la medalla del Parlament y llaman a boicotear la ceremonia

Tamara Carrasco, Esther Canet o Marcel Vivet, entre otros, anuncian que no recogerán la medalla de Honor del Parlament de Catalunya. Se preguntan si a partir de ahora la Generalitat dejará “de amparar la represión”
Marcel Vivet (segundo por la dcha.) con algunos de sus compañeros.

Marcel Vivet, el activista condenado a cinco años de prisión por la manifestación contra Jusapol de 2018, ha anunciado en un video hecho público en sus redes sociales que no irá a la ceremonia de entrega de la Medalla de Honor en categoría de oro del Parlament de Cataluña, que este año se ha concedido a los represaliados por el conflicto político catalán. Vivet critica que un gesto simbólico tiene sentido si hay más que lo acompañen y se pregunta si a partir de ahora la Generalitat dejará «de amparar la represión».

«¿Los Mossos d’Esquadra dejarán de escribir atestados policíacos con la intención de encarcelar activistas? Dejaremos de permitir que haya grupos españolistas y fascistas tanto en las calles como las instituciones?», continúa. Según dice, son preguntas que se hace mucha gente: «Y miles los que sufrimos la inacción de los representantes políticos de Cataluña».

Vivet dice que la respuesta a todo ello la darán en la calle, uniéndose y haciendo que la represión les salga muy cara, y hace un llamamiento a superar la «reacción puramente jurídica» para pasar a “la ofensiva política”.

Finalmente, ha añadido que «en nuestro país hay muchos activistas por los derechos sociales y nacionales que no han sido nunca reconocidos», recuerda.

El reconocimiento que querría

Como contraposición a la medalla, su grupo de apoyo ha publicado un comunicado –que también comparten Alerta Solidaria y más represaliados– en que exponen cuál es el reconocimiento que querrían. Exigen nuevos mecanismos de control del cuerpo de Mossos d’Esquadra y un cambio radical a las políticas del Departament d’Interior y que se pare la «connivencia con los grupos fascistas» dentro de los cuerpos policiales.

Además, dicen que los mecanismos de control de los Mossos, de los atestados policíacos, y de las investigaciones y acusaciones de la fiscalía tienen que acompañar y garantizar los ejercicios de derechos fundamentales como el de protesta.

También dicen que la Generalitat tiene que dejar de ser cómplice por acción u omisión de la represión del estado español que criminaliza las luchas por un mundo mejor. En consecuencia, piden que se retiren todas las acusaciones particulares de la Generalitat contra manifestantes, militantes independentistas y disidentes políticos.

Otra de las represaliadas, Esther Canet, también ha anunciado a través de las redes sociales que tampoco asistirá a la ceremonia de entrega de la Medalla de Honor. En un tuit ha dicho que no iría «por respeto a las compañeras represaliadas, sus familias y amigos. La respuesta la di por privado y nadie nunca más me ha contestado». En el mismo hilo de Twitter, Tamara Carrasco le ha respondido que ella tampoco asistirá.

«Un acto así tendría que ser impensable»

Además, también se ha hecho público otro manifiesto subscrito por varios represaliados, tanto en movilizaciones independentistas, como sociales y por la libertad de expresión. El texto habla de hipocresía y cinismo de la Generalitat y del Parlament y dice que no tienen límites. «Cómo es posible que los responsables de la represión tan brutal que hemos vivido estos últimos años se permitan hacer un homenaje en las víctimas de la represión del referéndum?», piden.

Consideran que el hecho que se haga la ceremonia de entrega de la medalla muestra los pocos escrúpulos que tienen y los califican de farsantes, pero también dicen que demuestra la «gran debilidad» del movimiento popular: «Un acto así tendría que ser impensable o, como mínimo, ganarse el rechazo en masa del pueblo hasta conseguir boicotearlo».

Dicen que ante la represión ni quieren ni necesitan medallas de honor, y que lo único que puede pararla es «la organización solidaria». «Hay que construir un movimiento antirrepresivo amplio y potente que dé respuesta, de manera conjunta y coordinada, a los golpes del estado español y la Generalitat», explican. Piden unirse bajo puntos mínimos como la amnistía total, la derogación de «todas las leyes represivas» o la disolución de la Audiencia española.

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