Los vecinos del Raval llevan años luchando contra los narcopisos y sus nefastas consecuencias para la seguridad y la convivencia en el céntrico barrio de Barcelona. Ahora, la plataforma vecinal Raval Rebel ha denunciado que Miguel, un vecino del barrio, será juzgado por resistencia a la autoridad tras, aseguran, haber intentado evitar la reocupación de un narcopiso. El juicio estaba previsto para este martes, pero finalmente se celebrará el próximo jueves.

Los hechos por los que Miguel será juzgado y por el que le piden cinco meses de cárcel tuvieron lugar el 7 de noviembre de 2020, cuando los vecinos de la finca situada en el número 8 de la calle Santa Elena se dieron cuenta de que una vivienda propiedad de un fondo de inversión y que ya había sido un narcopiso con anterioridad tenía la puerta abierta, cuentan desde Raval Rebel.

Ante el «riesgo de recuperación de esta actividad», a través de las redes vecinales se hizo un llamamiento para acudir a la finca y asegurar el piso con el objetivo de evitar que la vivienda volviera a formar parte de las redes de narcotráfico. Más adelante, a la finca llegó también uno de los narcotraficantes, que fue reconocido por los vecinos y llamaron a los Mossos d’Esquadra.

Según explican desde la plataforma, varios vecinos intentaron explicar a la policía «el riesgo profundo en el que ponían a la gente que vive en la finca permitiendo la entrada de esta persona y, con ella, el retorno de la actividad de tráfico de drogas». Sin embargo, aseguran, «para sorpresa de los vecinos, los agentes se pusieron de parte del derecho de este narcotraficante a acceder al piso» y, en ese contexto, mientras los vecinos intentaban evitar la entrada de esta persona a la vivienda, llegó una segunda patrulla que detuvo a Miguel.

«Criminalizar a todo un barrio»

El pasado octubre, relatan, hubo una vista de conciliación, donde Miguel se negó a llegar a un acuerdo que significase asumir su culpabilidad, por lo que el jueves tendrá lugar el juicio. «Lo que no sea la total absolución del cargo de resistencia es un mensaje represivo y criminalizador de todo un barrio y de sus procesos de autoorganización ante la ineficiencia y, a menudo, la pasividad de las administraciones», señalan desde Raval Rebel.

Y es que los vecinos del Raval se han organizado y han establecido sus propias estrategias para luchar contra los narcopisos. De hecho, poco antes de que tuviera lugar este caso, los vecinos se concentraron en la plaza Sant Jaume, frente al Ayuntamiento, para protestar contra esta actividad y contra «la cantidad de pisos vacíos que hay en el barrio a causa de la especulación, lo que facilita que los delincuentes se instalen en ellos», denunciaban entonces.

Entre las estrategias que los vecinos han llevado a cabo para evitar que estos pisos vacíos acaben en manos de narcotraficantes, está la ayuda que han ofrecido a familias vulnerables para instalarse en estas viviendas a modo de ocupación y comenzar entonces los intentos de conseguir un alquiler social, pero los resultados a menudo han sido el desahucio de estas familias.

En la actualidad, los Mossos d’Esquadra aseguran que los narcopisos han desaparecido del Raval, algo que atribuyen a las redadas y a que los adictos consumen en las salas de venopunción que el Ayuntamiento de Barcelona ha puesto a su disposición. Sin embargo, agrupaciones vecinales del barrio aseguran que la problemática de seguridad sigue existiendo.

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Este artículo ha sido redactado y/o validado por el equipo de redacción de Revista Rambla.

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