14 agosto, 2020

35 años de experiencia de Abaden

Abaden

Las empresas que se enfocan a los clientes o pacientes a los que ofrecen sus servicios, saben que lo que brindan va más allá de una mera prestación. En el caso de las clínicas dentales, eso lleva a preguntarse cómo mejorar la atención, cómo atraer más pacientes y cómo alcanzar la diferenciación respecto a otras clínicas.

Abaden, a quienes se puede encontrar en la web https://abadendentistas.com, tiene 35 años a sus espaldas. Haber alcanzado un hito así tiene que ver con esa constante preocupación no por proporcionar un servicio, decíamos, sino por brindar una experiencia lo más completa posible. Puede que los pacientes lleguen hasta la clínica por una publicación en redes sociales, un correo electrónico, un cartel publicitario, la recomendación de un amigo o familiar o, simplemente, porque le han llamado la atención las instalaciones desde fuera. En ese momento comienza un ciclo concreto, el de la experiencia del paciente, en el que no se puede dejar ningún detalle al azar.

Las clínicas dentales exitosas son las que saben cómo planificar y desarrollar ese ciclo, pero también las que evalúan con frecuencia para reconocer posibles errores o fallos y aplicar mejoras. Y eso va más allá de aplicar las últimas tecnologías e innovar en los tratamientos: pasa por una estimulación sensorial a todos los niveles durante el tiempo que dura el contacto.

La gestión de la Covid-19, prueba de fuego

Al margen de cómo se cuiden los detalles desde que un paciente solicita información hasta que obtiene su tratamiento, el momento crucial siempre será aquel en el que sienta en el sillón. El éxito de la intervención siempre dependerá del conocimiento y de la experiencia.

La crisis sanitaria por la enfermedad Covid-19, precisamente, ha sido una de las pruebas de fuego que han tenido que afrontar las clínicas dentales, un momento en el que la experiencia ha sido un valor. Los sanitarios responsables son los que han podido garantizar la seguridad de los pacientes y del personal durante las fases de desescalada y en la llamada “nueva normalidad”.

Se han reforzado las medidas de higiene y esterilización, solicitando siempre la colaboración del paciente. El sistema de citas se ha reforzado, de manera que se pide no acudir a las instalaciones sin una, y llegar a la hora pactada y no antes ni después. Las clínicas, además, han tomado la temperatura de los pacientes, hecho las preguntas pertinentes para despejar dudas sobre los contagios y proporcionado material sanitario de protección tanto a pacientes como a sanitarios. Tras la atención, se realiza la esterilización de rigor y una minuciosa desinfección del box.

El saber qué hacer y la confianza que han logrado trasladar a los pacientes, explica que 9 de cada 10 dentistas se hayan podido reincorporar a su actividad de forma habitual durante la desescalada, según una encuesta de SESPO y el Consejo General de Dentistas que se hizo pública a principios de este mes de julio. Cabe mencionar también que el 24% no realiza actividades que generen aerosoles, y que el 6,3% decidió atender solo urgencias.

Profesionales con experiencia como máxima garantía

Solo la experiencia permite que se realicen con éxito los tratamientos dentales más habituales: implantes, ortodoncia, periodoncia, cirugía o prótesis, entre otros. La experiencia ofrece un poso de conocimiento bien asentado que abre la puerta a nuevos saberes, esto es, nuevas formas de aplicar tratamientos y herramientas que permiten la innovación. ¿Un ejemplo? El TTFA TeethToday Full Arch, un tratamiento exclusivo desarrollado por los cirujanos y dentistas de Abaden que permite reponer todas las piezas dentales de una arcada en una sola sesión.

Es el propio Consejo de Dentistas el que, desde su página web, explica que el primer paso para elegir dentista es pedir referencias a familiares y amigos. Un dentista con experiencia que brinde un servicio óptimo al paciente será recomendado hasta el punto de tener varias clínicas abiertas, todas ellas con pacientes dispuestos a ponerse en sus manos.

El mismo Consejo de Dentistas asegura que la especialización es clave. Además del grado o licenciatura de rigor, los dentistas deben tener formación complementaria o un máster, pues la odontología es un campo amplio que necesita instrucción en varias ramas. Y esa especialización debe ser visible en la misma página web o en la clínica.

Las medidas de higiene y esterilización son imprescindibles y no solo en la era de la Covid-19, sino siempre. El uso de guantes o el lavado manual del instrumental dan la pista, y es común ver al personal en tales menesteres. A eso se une la cercanía y el buen trato, que deben transmitir confianza.

Con todo, es la experiencia y no el precio lo que hace a un buen profesional. De hecho, el Consejo de Dentistas insta a no elegir por el precio, y a desconfiar de todas las ofertas milagro, chollos y garantías de por vida.

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