8 marzo, 2021

21 personas que vivían en la calle han muerto durante la pandemia en Barcelona

Desde el 14 de marzo del año pasado —cuando se decretó el estado de alarma— y hasta la actualidad, nos han dejado 21 personas que vivían en las calles de Barcelona. La más joven tenía 22 años y la mayor tenía 71. De estas 21 personas, 17 han muerto directamente en la calle. Los motivos no son directamente la covid-19 pero el contexto de pandemia sí está presente. En abril, en pleno confinamiento estricto, tres personas que vivían en la calle fueron víctimas de homicidios violentos. Otros dos hombres murieron pocos días después del inicio de la pandemia y en octubre a causa de otras violencias. Y estos primeros días del 2021 y de frío intenso, otras tres personas han muerto mientras dormían al raso.

La crisis de la covid-19 ha abocado a bastantes ciudadanos a pedir ayuda por primera vez e, incluso, a vivir en la calle. La última encuesta de Arrels Fundació evidencia que el 22% de personas sin hogar en Barcelona nunca había dormido en la calle antes del inicio de la pandemia. De estas, ocho de cada 10 son migrantes, más de la mitad procedentes de fuera de la Unión Europea (el 55%).

Además, más del 80% no han utilizado las plazas de emergencia habilitadas por la covid-19 y un 34% se han hecho pruebas PCR, a pesar de tratarse de un colectivo de riesgo. Lo detalla Arrels a partir de las entrevistas a 367 personas que viven en la calle en Barcelona.

Sólo el 11% de las personas que viven en la calle en Barcelona han explicado que en algún momento se han podido proteger en los equipamientos de emergencia que el Ayuntamiento abrió desde finales de marzo por la covid-19, el estado de alarma y el confinamiento.

Hasta un 83% de las personas entrevistadas no han utilizado estas plazas, que en su mayoría no daban respuesta a las necesidades y situación compleja de muchas personas que viven en la calle. En cambio, sirvieron para prevenir nuevas situaciones de sinhogarismo en la calle: según el Ayuntamiento, un 40% de las personas alojadas no vivían previamente en la calle.

La pandemia por covid-19 ha agravado la situación de las personas que viven en la calle en Barcelona y las mujeres han sido especialmente afectadas: más de un 60% afirman que están peor que antes del inicio de la pandemia (un 45% entre los hombres). También las personas migradas de países extracomunitarios (un 52%).

Durante las entrevistas, las personas que viven en la calle han explicado que los principales motivos para estar peor son la pérdida de trabajo o las dificultades para encontrar uno, tener menos ingresos, la falta de vivienda, las dificultades para pedir ayuda o el aislamiento social vivido en el contexto del estado de alarma.