TRILOGÍA DE LA CULPA (Mario Lacruz)Miércoles, 05 de Octubre de 2011
Los amigos de la Editorial Funambulista han tenido la amabilidad de enviarme un ejemplar que reúne tres novelas de Mario Lacruz, hombre fundamental en la historia editorial de España y un narrador cuya obra, gran parte de ella, permaneció oculta en un armario que se descubrió tras su fallecimiento en 2000. En esta labor de recuperación y reedición de la obra de Lacruz están sus hijos que dirigen la editorial citada. “Gente maja y con mucha sabiduría literaria”, palabras textuales que me escribe mi amigo Manolo Chivite, que compartió caseta con ellos en la pasada Feria del Libro de Madrid.
De las tres novelas que componen el volumen La trilogía de la culpa, a saber: El inocente (Premio Simenon, 1953), La tarde (Premio Ciudad de Barcelona, 1955) y El ayudante del verdugo (1971), yo sólo había leído ésta última y quedé prendado, en su momento, de la forma de narrar de Lacruz y sorprendido por la decisión de su autor de guardar silencio, de dejar de ser escritor. En vida sólo publico tres novelas (y un libro de relatos), las recogidas en este volumen, y dedicó todo su esfuerzo a su labor editorial en sellos como Plaza & Janés, Argos-Vergara y Seix Barral. Sorprende que no dedicara empeño en editar su propia obra que, por bien de los lectores, espero que se haga en un futuro. Por ejemplo esa segunda parte de El ayudante del verdugo y que me entero por este libro que existe con el título Hoy como ayer.
¿Novela negra? ¿Novela existencialista?... cuando la literatura es buena, parece que las etiquetas le sobran, y este es el caso. Más allá del argumento, de la peripecia pura y dura, lo que sobresale es el pulso narrativo, el lenguaje y la depurada técnica que, con un relato directo, duro y conciso, Lacruz desplega en estas tres novelas cortas, claro que con las novelas de 1000 páginas que se llevan ahora, todo lo que no llega a ese número parece corto, pero las 150 ó 200 páginas aproximadas de cada novela son las justas y necesarias para contar lo que el autor nos quería contar, y eso se agradece. Como dije, mi conocimiento de Lacruz como escritor se limitaba a El ayudante del verdugo, cuya lectura me agradó sobremanera. Compré la novela en el mercado dominical de Sant Antoni, ahora celebro poder tener las tres novelas juntitas en este libro.
Podemos decir que Lacruz era un escritor “oculto”, cuya pasión literaria la ejercía fuera de los focos de la farándula y el mundillo literario, pese a ser uno de los pesos pesados de la edición en España. Además de las presentes, Lacruz escribió tres novelas biográficas sobre Gaudí, y otras sobre Churchill y Simenon, una saga sobre la Guerra Civil titulada Huída de España, una novela de intriga, Opus 17, varios relatos y libros de cuentos y algunas novelas autobiográficas como Sinfonía inacabada: mil días en la montaña, o la novela policiaco-humorística Concierto para disparo y orquesta (abajo les copio un escrito sobre la historia de esta novela póstuma),junto a otros escritos de difícil clasificación, lo que nos dice que Lacruz era un grafómano que ejercía de escritor en el tiempo libre que le dejaban sus quehaceres editoriales.
Si no han leído a Mario Lacruz les recomiendo que lo hagan, ya sea en esta u otras ediciones, es uno de los escritores más interesantes de su generación.
© JAVIER CORIA
NOTA:Quizá, para un volumen que con los apéndices tiene 634 páginas (y pesa un poquito más de 300 gr.), se hubiera agradecido una encuadernación en tapa dura, aunque me hago cargo que no están los tiempos para muchas florituras. Curiosa la foto de portada que nos enseña a un joven Lacruz en posición de guardia, no en vano nos dicen que fue un excelente boxeador, claro que la copia -no sé si por el original o la impresión-, está bastante quemada. Ver comentarios de facebook sobre este articulo |
Ultimos Temas de Opinión
Artículos
|















































R@MBLA.COM se reserva el derecho a eliminar aquellos comentarios que por su naturaleza sean considerados contrarios a la legislación vigente, ofensivos, injuriantes o no acordes a la temática tratada.